

Tanto Trump como Netanyahu enfrentan desafíos electorales en el corto plazo, con las elecciones de medio término en los Estados Unidos para el martes 3 de noviembre y las elecciones parlamentarias en Israel para el 27 de octubre próximo.
A ambos les convienen noticias positivas en relación con el conflicto en Irán, aunque a Netanyahu no le sirve aceptar el plan de paz de Trump en Gaza que es percibido negativamente por su base electoral del Likud y sus competidores de la extrema derecha. En fin que si acepta el Plan para Gaza su partido pierde las elecciones de octubre.
En cambio a Trump le conviene promover su plan de Paz en Gaza para mejorar las posibilidades del Partido Republicano en las elecciones de noviembre en las dos cámaras del Congreso. Los aliados y amigos tienen intereses electorales contrapuestos. Ya veremos qué pasa en las elecciones de octubre y noviembre.
Mientras tanto el conflicto continúa en Irán y en sus alrededores. Estados Unidos mantiene un bloqueo naval a puertos iraníes y realiza operaciones limitadas. Irán y sus aliados como los hutíes siguen lanzando ataques esporádicos contra buques y objetivos regionales. Las bajas estadounidenses reportadas desde el inicio superan la quincena.
Según declaraciones reiteradas del presidente Trump, los Estados Unidos controlan completamente el Estrecho de Ormuz pero según observadores y analistas independientes el tránsito sigue muy restringido o efectivamente cerrado para el tráfico normal.

En resumen el conflicto ha pasado de una fase de intensos bombardeos iniciales que incluyeron la liquidación del Ayatolá Alí Jamenei, líder supremo y máxima autoridad religiosa, política y militar de Irán y su entorno a un ciclo de treguas frágiles, ataques limitados y a un punto muerto centrado en el Estrecho de Ormuz. Mientras tanto no hay aún acuerdo permanente sobre programa nuclear, sanciones y control del estrecho.
El Estrecho de Ormuz se ha confirmado como el eje geopolítico y geoeconómico de la guerra y el principal punto de presión y estrangulamiento para la economía estadounidense y para la economía mundial. El gran riesgo es que Ormuz se convierta en el detonante de una nueva escalada del conflicto.

El punto más crítico para el conjunto de la economía regional y mundial sigue siendo el Estrecho de Ormuz, donde el gobierno de Irán mantiene restricciones y bloqueos al tránsito marítimo, lo cual ha presionado al alza los precios de petróleo y del gas natural a nivel internacional.
Para el día de hoy 12 de agosto de 2026 y con las tensiones en Ormuz presionando hacia el alza, a nivel internacional el petróleo Brent tiene un precio de $89,60 USD por barril. Así también el Petróleo West está en $83,84 USD por barril.
El impacto del conflicto armado en el mercado energético global ha sido profundo y ha generado fuertes tensiones inflacionarias a nivel global e incluso en la economía de los Estados Unidos. No solamente se han incrementado los precios del petróleo y del gas natural sino que las empresas navieras se han inclinado por interrumpir algunos de sus flujos y por buscar rutas marítimas alternativas.
Por otra parte se han incrementado los costes de los fletes y de los seguros marítimos lo cual ha incidido en aumentos adicionales en el precio final de los barriles de petróleo que ingresa en Europa y en Asia.
