Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
Muchos han caído en la trampa de percibir la reducida parte superficial de un islote de hielo, como el capitán del Titanic, cuando por debajo del agua se esconde un tamaño seis veces superior.
Este proceso, así lo siguen llamando, huele mal. Shakespeare en su obra teatral Hamlet fue más enfático, y utilizó en vez de la palabra “ mal usó podrido”.
¿Cuántos procesos de recambio se han dado en la Selección Nacional desde que terminó el fracaso del Mundial 2018 al mando de Oscar Ramírez?

Desde entonces el combinado nacional ha tenido 10 entrenadores entre nacionales, uruguayos, colombianos, argentinos y mexicanos.
Ronald González (2018), Gustavo Matosas (2018-2019), Douglas Sequeira (2019), Ronald González (2019-2021), Luis Fernando Suárez (2021-2023), Claudio Vivas (2023), Gustavo Alfaro (2023-2024), Claudio Vivas (2024), Miguel Herrera (2025) y ahora Fernando Batista.

Los resultados del “Bocha” al mando de la Selección, como le dicen, son para llorar: empate con Jordania (2-2), derrotas contra Irán (5 – 0), Colombia (3 – 1) e Inglaterra (3 – 0 ).
Ahora, antes de iniciar los partidos por la Liga de las Naciones, ya se montó en el mismo tren de los anteriores seleccionadores: “Hay que trabajar mucho. Sabemos que estamos en una transición de muchos jugadores jóvenes, pero estamos dentro de un proceso y de un proyecto pensando en el 2030”.

¿Acaso el futuro no parte del presente?
Algo huele mal en estos procesos de la Selección Nacional. Juan Pablo Vargas, defensor central, declinó su convocatoria al aducir que “habían cosas” que no le gustaron. Cosas: ¿cuáles son esas cosas? Una cosa es cualquier asunto con existencia real o abstracta. ¿Salió la Federación con una explicación coherente?
Keylor Navas fue más contundente que Vargas: “Si usted tiene algo importante que decir, (le escribió a Batista) ¿llama directamente o manda un mensaje?”.
Navas es el mejor jugador que ha tenido el futbol nacional. Jugó en uno de los mejores equipos del mundo, (Real Madrid), donde ganó tres Champions League. Además su carrera siempre ha sido exitosa en los equipos donde participó.

Es un jugador que por su trayectoria merece respeto por sus logros deportivos. Desconocemos qué estuvo haciendo Batista desde su nombramiento el 28 de febrero.
Quizás acostumbrándose al gallo pinto o el chifrijo, yendo a los estadios a mirar los partidos del campeonato. Tal vez recibiendo una inducción del futbol nacional. Visitando los entrenamientos de los equipos o dando charlas y seminarios a los entrenadores nacionales.
Lo cierto es que no le quedó tiempo para realizar, al menos, una llamada telefónica o una video llamada por whatsApp, incluso ir a México un par de días para hablar con Keylor que al final tiene un CV mucho mejor que “el Bocha”, que su carrera la realizó en ligas menores y la Selección de Venezuela de donde fue despedido por no clasificar al pasado mundial.

Algo huele mal con esta selección. Parece que desde el año 2018 los dirigentes están llevando el futbol nacional para que se ajuste al zapato de cada uno. Esperemos que este proceso hacia el 2030, como la llamó Batista, no sea el último clavo para cerrar el ataúd.
*Máster en Comunicación. Lic. en Periodismo. Lic. en Educación Física. Entrenador de futbol y baloncesto