- Aunque las tradiciones navideñas pueden variar de un país a otro, en general la mayoría de ellas se celebra en ambientes llenos de alegría, luz y color.
Adriana Núñez, periodista Visión CR
Según historiadores consultados por la revista National Geographic, la conmemoración del nacimiento de Jesús, que celebramos cada año el 25 de diciembre, se concretó alrededor del 221 d.C., en parte gracias a la iniciativa y divulgación promovida por Sextus Julius Africanus, “un viajero e historiador cristiano de finales del siglo II y principios del III. Este hecho hizo que el día se volviera universalmente popular en los siglos siguientes”.
De gran influencia en los padres de la iglesia cristiana, Sextus nació cerca del año 160 d.C. en Jerusalén y falleció a los 80 años, aproximadamente en el año 240 d.C. Había sido embajador de Roma alrededor del 222 d.C. siendo entonces un protegido del emperador Severus Alexander.
Una de las obras más importantes que produjo fue un tratado sobre historia sacra y profana, que constó de 5 volúmenes y que incluyó referencias desde la Creación -que él ubicada alrededor de 5499 años antes de Cristo- hasta el año 221, cuando el festejo de la natividad comenzó a celebrarse formalmente, aunque aún en esa época, se seguía relacionando el acontecimiento del nacimiento del “hijo de Dios” con la celebración pagana del “nacimiento del Sol”.
Lo cierto es que la Navidad es uno de los acontecimientos más importantes del calendario, Una fecha que se festeja oficialmente en muchísimas naciones del mundo, en las cuales se llevan a cabo distintos actos religiosos, familiares y populares, según las tradiciones que se han heredado de generación en generación y que, por ende, se han ido arraigando en la cultura general.
Hoy vamos a comentar brevemente algunas de las costumbres propias de distintos países del mundo -algunas más comerciales que otras- que llaman la atención de millones de personas cada fin de año.
Costumbres y festejos populares navideños para todos los gustos:
Pollo frito
Aunque la conmemoran de manera distinta a otras naciones, en Japón, la Navidad es una fecha para disfrutar con la pareja o con amigos en reuniones, cenas y muchas fiestas. En cambio, es en Año Nuevo cuando la celebración resulta más hogareña, pues da pie a que se reúnan todos los miembros de la familia, asistan al templo a dar la bienvenida a un nuevo ciclo y celebren con comida y bebidas tradicionales.
No obstante, desde el siglo XX, muchos japoneses adoptaron una nueva costumbre: festejar la cena de Navidad con pollo frito. Esta moda se originó en los años 70, cuando Kentucky Fried Chicken (KFC) lanzó una campaña publicitaria para anunciar la creación de un bol especial para Navidad. Accesible a muchas familias, una mayoría de japoneses se inclina por consumir este platillo rápido y sustancioso en la ocasión.
Posadas

De Asia regresamos a América, donde una tradición de fe, mucho más alegre y significativa, caracteriza las festividades navideñas en México. Se trata de las “posadas” que constan de nueve procesiones que se celebran en el período previo a la Navidad y durante las cuales, los niños golpean piñatas con forma de estrella para obtener caramelos.
Usualmente las posadas se llevan a cabo a partir de mediados de diciembre y en ellas se conmemora el peregrinaje de María y José hacia Belén, donde nació el niño Jesús.
Se dice que la primera posada navideña que se realizó en México fue hace 437 años, a instancias de Fray Diego de Soria, quien comenzó a realizar nueve misas antes de la llegada de la Navidad.
Santa Claus
En Estados Unidos, al norte de América, encontramos al personaje conocido como Santa Claus, que también se representa -con distinto nombre- en algunos países europeos.
Es un anciano bonachón que circula por las calles, escucha las peticiones de grandes y chicos y da regalos de Navidad. Su historia y acciones se reflejan en innumerables libros, películas y presentaciones escolares durante la época festiva.
El origen de Santa Claus se remonta a la llegada de los migrantes holandeses a la región americana en el siglo XVIII, quienes desde entonces popularizaron la figura de San Nicolás.
La casa de papá Noel
Igualmente famoso que en EUA, supuestamente Santa Claus, también conocido en otras latitudes como Papá Noel, tiene “su casa en Finlandia”, un sitio que se puede visitar durante todo el año pero que cobra especial significación en la temporada navideña.

Es en la localidad de Rovaniemi, en el Círculo Polar Ártico, donde llegan cada Navidad miles de visitantes que buscan “hablar” con él, adquirir postales, darle de comer a sus renos, viajar en trineo y disfrutar de las reuniones familiares de la temporada festiva.
Faroles gigantes
Si nos vamos hacia las Filipinas -un hermoso archipiélago ubicado a unos 800 km del continente asiático, entre Borneo y Taiwán- hallaremos el “Festival de farolillos gigantes” celebración navideña tradicional que se lleva a cabo en la ciudad de San Fernando.
Consiste en una competencia y exhibición de linternas gigantes, conocidas como “parols”, que se hacen a mano durante meses. Anualmente, el espectáculo de luz y color inunda el entorno y hace sonreír a grandes y chicos.
Comidas y bebidas típicas
De regreso en Costa Rica, al igual que en otras naciones del istmo centroamericano, nos encontramos con los alimentos y bebidas propios de la Navidad, los cuales generalmente se confeccionan en familia, aunque los podemos encontrar en distintos supermercados y restaurantes.

Se trata sobre todo de los tamales, hechos con masa de maíz y rellenos de cerdo, arroz o aceitunas y del rompope, una bebida hecha con huevos, vainilla, canela, leche, azúcar y alcohol.
La costumbre de hacer tamales, heredada de los ancestros, se originó en la época precolombina y es parte de la valiosa herencia prehispánica del país.
En realidad, lo más importante -más allá de los actos, artículos y personajes que caracterizan la Navidad- es recordar que la época debe vivirse de la mejor forma posible: honrando el nacimiento de Jesús, motivo que dio origen a la celebración y que debe movernos a actuar con sana alegría, solidaridad y calidez.