Memorias de un cuerpo que arde: una cinta liberadora

Memorias de un cuerpo que arde: una cinta liberadora

“Si sigues todas las normas te pierdes toda la diversión” (Katharine Hepburn, actriz norteamericana, 1907-2003).

Adriana Núñez, periodista Visión CR

(Foto de portada: Directora Antonella Sudasassi y actriz Sol Carballo, a la derecha, con el galardón de la REE recibido en Huelva, España,)

La película “Memorias de un cuerpo que arde”, dirigida y producida por la costarricense Antonella Sudasassi Furniss, se estrenó mundialmente en febrero de este año, durante la edición 74 del Festival Internacional de Cine de Berlín, Alemania, en la sección Panorama, donde obtuvo el Premio del Público al mejor largometraje.

Desde su presentación, ha obtenido además los premios del Público y de la Crítica Internacional en el Festival Cine latino de Toulouse, Francia, celebrado durante el mes de marzo y en estos días finales de noviembre, también ha triunfado en el de Huelva, España.

Entre los actores que participaron en el filme, podemos mencionar a los costarricenses: Sol Carballo, Paulina Bernini, Juliana Filloy, Liliana Biamonte, Juan Luis Araya, Gabriel Araya, Leonardo Perucci y Cecilia García.

El documental, cuya duración es de 90 minutos, nos presenta -en una sola- las experiencias de tres mujeres que crecieron durante una época donde las formalidades y la represión de género, hicieron que la sexualidad fuese un tema tabú para la gran mayoría de ellas. Es así como los testimonios y vivencias de Ana, de 68 años, Patricia, de 69 y Mayela, de 71, mujeres que se desenvolvieron y desarrollaron su “feminidad” aplicando normas sociales y guardando sus verdaderas emociones y deseos bajo un manto de expectativas silenciosas, se recogen cruda y magistralmente en un solo personaje: una fémina de 65 años, protagonizada por la actriz Sol Carballo.

 

Y es que para muchas, una vez alcanzada la tercera edad -en virtud de las experiencias acumuladas y del aplomo que los años brindan- llega el momento en que finalmente se atreven a hablar abiertamente de un tema que durante décadas les resultó prácticamente “prohibido”.

Así lo describen desde el Centro Costarricense de Producción Cinematográfica, al reseñar que los recuerdos, secretos y anhelos de las tres mujeres que dan vida a la historia, “se entrelazan de forma poética: mientras las mujeres cuentan sus historias fuera de la pantalla, llenan el cuerpo de otra mujer de su generación que encarna sus vidas.”

El eje común de sus relatos enhebra malas y buenas experiencias, sentimientos románticos, deseo sexual, opresión, vergüenza y abuso, a lo largo de distintas etapas y edades.

Más reconocimientos

La película-documental “Memorias de un cuerpo que arde” que se transmitió en nuestro país el pasado 29 de agosto, ha tenido un impacto arrollador en distintas latitudes.  Recientemente, el 22 de noviembre, el Festival de Cine de Huelva, España, en su 50 edición, le ha concedido el premio de Radio Exterior de España (REE) galardón que tiene presencia en dicho certamen desde 1983 y que es además, el reconocimiento paralelo más longevo del festival.  Sudasassi se ha quedado con el Colón de Plata, distinción como mejor directora.

Según lo ha consignado las periodistas de la REE, Tamara García y Marina Selva, en el filme, la cineasta costarricense plasma a través de una de las protagonistas lo difícil que es desaprender lo que significa ser mujer, “y más bien entender que más que hombres y mujeres, somos seres humanos”. Una frase que -significativamente- “retrata la esencia de este trabajo de Sudasassi que pretende luchar contra los prejuicios machistas asentados en la sociedad durante décadas.”

Sin importar la edad, “la directora rompe el silencio de generaciones y reflexiona sobre la feminidad” indican las críticas.

De origen italiano pero nacida en San José en 1986, Antonella Sudasassi Furniss es licenciada en Comunicación por la Universidad de Costa Rica, con especialización por la fotografía y el diseño.

Las primeras producciones de Sudasassi se iniciaron en 2009, con la presentación de las cintas: Descartable y De cómo para Cecilia el rojo dejó de ser fuego.

En 2015 arrancó con el proyecto El despertar de las hormigas, cuyo objetivo es el de explorar el mundo de la sexualidad en las distintas etapas de la vida de las mujeres y cuestionar su papel tradicional.

En 2016 estrenó el corto La niñez, que ganó el premio al mejor Cortometraje Centroamericano en el Festival Ícaro del año 2018. Por su parte, El Despertar de las hormigas, obtuvo el Kikito de Oro en el Festival de Cine de Gramado realizado en Brasil y participó en el Festival de Málaga y en los XXXIV Premios Goya.

 

 

 

Visitado 215 veces, 1 visita(s) hoy