María Isabel Solís Ramírez, periodista y salubrista.
El envejecimiento de la población que están experimentando diferentes países de América Latina obliga a las universidades a realizar ciertos ajustes que permitan atender la demanda y las necesidades que requiere ese sector, de manera que la formación geriátrica sea transversal y abarque no solo las disciplinas médicas, sino también las sociales, las económicas y las ingenierías.
Las reflexiones se dieron en seno del XXIV curso para docentes universitarios de Geriatría, organizado por la Academia Latinoamericana del Adulta Mayor (ALMA) que se realizó, recientemente, en la sede de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica y en la que participaron especialistas en geriatría de diferentes países de Latinoamérica.
En ese foro se reconoció el camino recorrido, pero también las necesidades que existen desde el punto de vista formativo para apuntalar los cambios que se requieren para la atención del envejecimiento.
Hubo especialistas que advirtieron que ante el crecimiento del grupo de personas que sobrepasan los 65 años, es importante que los conocimientos geriátricos, se extiendan no solo a los estudiantes de pregrado y posgrado de medicina, sino también a otras profesiones como la arquitectura, la ingeniería, la comunicación, el derecho…

Los estudiantes de medicina de la UCR reciben los conocimientos geriátricos durante el último año de la carrera de medicina, de manera que rotan por servicios geriátricos todos los viernes, sin embargo, esa rotación no se realiza en todas las escuelas de medicina existentes en el territorio nacional y esa es otra luchaque, de acuerdo con los expertos, debe darse.
Dr. Fernando Morales.También el país cuenta con un posgrado que se habilitó en la década de los 90 como parte de las gestiones realizadas por el Dr. Fernando Morales Martínez, decano actual de la Facultad de Medicina de la UCR y esa decisión ha permitido que el país tenga geriatras distribuidos en todo el territorio nacional.
Los participantes en esta actividad académica destacaron la importancia de que la formación geriátrica se brinde a lo largo de la formación de los profesionales en ciencias médicas para que haya una mayor comprensión del proceso de envejecimiento de la población.

También destacaron la importancia de que otras especialidades médicas como ortopedia, oncología, cardiología… puedan incluir el conocimiento geriátrico entre sus planes de estudio y por ellos señalaron la necesidad de “geriatrizar” la medicina.
El Dr. Paulo Fortes Villas Boas, autoridad de Alma, fue enfático en que necesitamos capacitar a más profesionales que puedan atender la fragilidad, la demencia y los cuadros depresivos que sufren las personas adultas mayores. “Requerimos mucha capacitación a todo nivel, pues eltrabajo que se debe hacer es muy grande, debemos entonces, capacitar a la población, generar directrices mínimas”, sentenció.
El Dr. Federico Montero Mejía, uno de los participantes y expositores durante esta reunión, dijo que el conocimiento en geriatría debe estimularse tanto en el pregrado como en el posgrado y hay aspectos que deben hablarse y discutirse en el proceso de formación de un profesional en medicina.
La Dra. Carolina Fonseca Valencia fue clara en que debemos conocer muy bien la naturaleza del síndrome geriátrico, de manera que se comprenda qué mejoras se pueden hacer, qué cambios deben formularse,pues adujo que ya no se trata de buscar una cura para las enfermedades que tienen los pacientes, sino de mejorar su atención y su calidad de vida.
“Necesitamos especialistas que lleven la batuta. Necesitamos especialistas que comprendan y entiendan lo básico del envejecimiento. Tenemos que atacar el viejismo, mientras no ataquemos el viejismo no vamos a seguir adelante. Tenemos que entender que envejecer no es echarnos a morir”.
Los participantes destacaron los avances que ha tenido Costa Rica en el campo geriátrico que le ha permitido introducir el tema tanto en el pregrado como en el posgrado y tener especialistas en todo el territorio nacional.
Reconocieron, en este sentido, la lucha dada por el Dr. Fernando Morales Martínez en favor de la población adulta mayor.