Fernando Fernández, Revista Visión CR.

Si Uruguay fue la sorpresa de 1950, Alemania dejó al mundo boquiabierto al imponerse contra todo pronóstico a los húngaros, claros favoritos, en la final del Mundial de Suiza 1954.
Los magiares tenían una selección de ensueño con estrellas de la talla de Sandor Kocsis, Zoltan Czibor o Ferenc Puskas, que llevaba cuatro años sin perder.
Empecemos con la historia -muy precisa- de este mundial en el que Suiza fue elegida como sede por haber salido indemne gracias a su neutralidad de la Segunda Guerra Mundial.
Dieciséis países llegaron al torneo.

Hubo dos grandes del fútbol ausentes: la URSS y Argentina. Asia contó con un representante, Corea del Sur.
Por América, Uruguay y Brasil también estaban decididos a presentar batalla, el primero para defender su título y el segundo, con un equipo totalmente nuevo, para sacarse la espina de cuatro años antes.
Otra novedad, el torneo se retransmitió por televisión.
Hubo un festival de goles: 140 en total, una media de 5,38 por partido, récord no superado hasta la fecha.

Hungría vapuleó 9-0 a Corea y 8-3 a Alemania. La abultada derrota germana se explica en parte porque su seleccionador, Sepp Herberger, se reservó a sus hombres para el siguiente partido, decisivo. Y no se equivocó.
Ya en cuartos, los magiares se las vieron con Brasil. Los húngaros acabaron ganando 4-2. Por su lado, Alemania se deshacía sin ruido 2-0 de Yugoslavia.
La suerte quiso enfrentar en semifinales a Hungría y Uruguay, en el que fue llamado entonces «El partido del siglo».
Los magiares ganaron 4-2 en la prórroga, después de que la Celeste se levantó un 2-0 en contra con dos goles en los últimos quince minutos del tiempo reglamentario (75′ y 86′).
Los alemanes, por su parte, golearon 6-1 a los austríacos.
Llovía mucho el 4 de julio en Berna, día y lugar de la final.
Puskas, que decidió jugar a pesar de un esquince de tobillo, marcó el primer tanto. Czibor el segundo. Pero los alemanes no se amilanaron. Diez minutos después, Morlock y Rahn habían empatado el encuentro.

Y a cinco minutos del final, un pase perfecto del capitán Fritz Walter convirtió a Rahn en el gran verdugo de los magiares. Hungría perdió el único partido que no debía.
Alemania festejaba el «Milagro de Berna».

Primer encuentro televisado
El día 16 de junio de 1954 dio comienzo la sexta edición mundialista con el partido entre Yugoslavia y Francia, ganado por los primeros por 1-0. Este fue el primer evento de estas características televisado en ocho naciones europeas, en el que fue el regreso del Mundial a Europa con sede en Suiza.

Además, su formato clasificatorio difería muchísimo de la edición anterior, en el que no se jugó una final. Aquí volvían las fases de grupos y las posteriores rondas del ‘k.o.’: cuartos, semifinales y final. Los cabeza de grupo se metían directamente en la siguiente eliminatoria, mientras que los segundos que estuvieran empatados a puntos con los terceros tenían que desempatar en otro encuentro.
También volvían los encuentros por el tercer y cuarto puesto, en una edición que regresó a los inicios de esta competición, pero que también buscó avanzar en su progreso.
El partido para el tercer puesto lo ganó Austria a la bicampeona del mundo Uruguay.

Estadísticas y curiosidades
Máximo goleador del Mundial Suiza 1954: Kocsis (Hungría) – 11 goles
Mejor portero del Mundial Suiza 1954: Vladimir Beara (Yugoslavia)
Mejor jugador del Mundial Suiza 1954: Férenc Puskas (Hungría)
– En el Mundial de Suiza 1954, tal y como comentábamos atrás, se marcaron 140 goles en 26 partidos con un promedio de 5,4 anotaciones. Este es el promedio más elevado en la historia de la Copa del Mundo.
– Hungría se transformó en el equipo más goleador de los mundiales, al lograr 27 goles en cinco partidos.
– Este formato de clasificación sería el que influiría después al actual de cruces entre primeros y segundos de grupo.
– Argentina no participó por problemas con la AFA y la incapacidad de contar con jugadores como Di Stéfano por prohibición.
– El partido de cuartos de final entre Suiza y Austria se transformó en el encuentro con más goles de la competición con un total de 12: siete para los austriacos y cinco para los locales.

– La semifinal jugada por Hungría y Uruguay se considera como la mejor de la Copa del Mundo. El publico despidio con pañuelos blancos a ambos equipos.
– Existe una película sobre el ‘Milagro de Berna’ dirigida por Sonke Wortmann.
– Esta fue la primera participación de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial en el campeonato.

– Escocia se presento al torneo con solo 13 jugadores.
– Fritz y Ottmar Walter son los primeros hermanos que se proclamaron campeones del mundo.
– Fue la primera vez que los jugadores tuvieron que estar numerados según su número de inscripción de los 22 convocados.
– El balón oficial fue fabricado por una compañía local y se llamaba Swiss World Champion.
CURIOSIDAD DESTACADA Uno de los factores que hicieron que Alemania ganase en la final fue la lluvia. Los alemanes partían con ventaja con unas botas fabricadas por Adi Dassler, fundador de una pequeña empresa llamada Adidas, cuyos tacos eran atornillados y mejoraban la fijeza de los germanos al terreno.