Con la siembra de un millón de árboles pretenden vestir de dorado la zona norte

Con la siembra de un millón de árboles pretenden vestir de dorado la zona norte

María Isabel Solís Ramírez, periodista y salubrista.

Con la siembra de un millón de árboles en diferentes cuencas hidrográficas de la zona norte, ambientalistas procuran reforestar y vestir de dorado ese importante punto geográfico, toda vez que entre las especies que plantarán está la corteza amarilla.

Se trata de una especie nativa que tiene una floración espectacular, cuya altura puede alcanzar los 25 metros y los proponentes de esta campaña, no dudan que por su belleza y colorido se conviertan en focos de admiración para turistas nacionales e internacionales.

Según Manuel Rodríguez Rojas, presidente de la Asociación de Servicios Ambientales sin Fronteras, con este proyecto pretenden crear conciencia sobre la urgencia de reforestar y enamorar a la población sobre la necesidad que existe en el territorio nacional de crear jardines polinizadores, construir pasos para fauna y mejorar la belleza escénica de Costa Rica.

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Rodríguez dijo que el objetivo es sembrar un millón de árboles y se han propuesto lograrlo en los próximos 7 años, para ello se deberán sembrar 142 857 árboles cada año, lo que implicará un gran esfuerzo para conseguir recursos y personas voluntarias que posibiliten mantener vivo este proyecto.

Esta arborización forma parte de un megaproyecto que procura convertirse en polo de atracción turística y medio de supervivencia para los pobladores de los cantones de Los Chiles, Guatuso, San Carlos, Río Cuarto, Sarapiquí y Upala. Hasta la fecha llevan 35 mil árboles sembrados de diversas especies nativas.

Rodríguez Rojas tiene 18 años de luchar y de tocar puertas.

18 años de lucha

Rodríguez Rojas tiene 18 años de luchar y de tocar puertas, que ahora fueron abiertas por la Municipalidad de San Carlos y por Coocique. Esta cooperativa le cedió el terreno en el cual personas voluntarias le ayudan a formar el vivero de las diferentes especies que sembrarán en toda la zona norte, entre ellas, corteza amarilla, guarumo, roble sabana, aguacatillo, ojoche y chilamate. Su afán es sembrar árboles, arbustos y palmeras.

Para la realización de este proyecto, según lo comentó a VisiónCR, no basta sembrar el árbol hay que darle mantenimiento y por ello hacen alianzas con finqueros de la región, de manera que ellos reciban la donación de los árboles y los peones de cada finca se encarguen de cuidarlos.

Rodríguez Rojas comentó que desafortunadamente, no han podido enamorar a la población sobre la trascendencia de reforestar y lamentablemente, esa falta de interés está repercutiendo en la sequía de las cuencas hidrográficas. Con este proyecto, el propósito es cambiar y seducir a la población con el colorido de este árbol.

Destacó que, aunque son pocas las personas que se han adherido a la campaña, existen empresas que tienen interés en sumarse a esta estrategia ambientalista y la esperanza es que esta reacción crezca considerablemente.

También están haciendo hoteles de abejas y enseñando a personas de la zona a cultivar y comercializar el achiote, las pipas y piensan también hacerlo más adelante con el cacao.

Este trabajo tesonero se está realizando con voluntarios de la zona, pues el proyecto es reforestar diversas cuencas de la región norte del país, entre ellas la del río San Carlos que cruza toda la región.

Con ese propósito, está haciendo alianzas con organizaciones nacionales e internacionales para llevar a buen puerto este hermoso proyecto.

“El trabajo es lento porque hay que respetar la valencia natural, es decir el rango o intervalo de condiciones ambientales en el que una especie puede sobrevivir y reproducirse, para no alterar el ecosistema.  No se puede sembrar a lo loco.  Tenemos que hacerlo con una gran conciencia ambiental”, sentenció.

 

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