Javier Flores, National Geographic.

Bennu, de 500 metros de diámetro, continúa siendo uno de los dos asteroides conocidos más peligrosos de nuestro sistema solar, junto con otro asteroide llamado 1950 DA.
Según un estudio NASA, el momento de máximo riesgo de impacto, con un 0,037% de probabilidad, ocurrirá el 24 de septiembre de 2182.

En palabras de la científica Kelly Fast, responsable del Programa de Observación de Objetos Cercanos a la Tierra, «la misión de Defensa Planetaria de la NASA es encontrar y monitorear asteroides y cometas que pueden acercarse a la Tierra y puedan representar un peligro para nuestro planeta».
En relación con el asteroide Bennu la especialista explicó que “realizamos estudios astronómicos continuos que recopilan datos para descubrir objetos previamente desconocidos y refinar nuestros modelos orbitales. La misión OSIRIS-REx ha brindado una oportunidad extraordinaria para afinar y probar estos modelos, ayudándonos a predecir mejor dónde estará Bennu cuando se acerque a la Tierra dentro de más de un siglo”.

Precisamente OSIRIS REx, antes de separarse de Bennu el 10 de mayo de 2021, pasó más de dos años muy cerca del asteroide, recopilando información sobre su tamaño, forma, masa, y composición a la vez que analizaba su giro y trayectoria orbital, así como las muestra de roca y polvo de la superficie del asteroide que han llegado a la Tierra en septiembre de 2023.
«Nunca antes habíamos modelado la trayectoria de un asteroide con esta precisión”, ha explicado el propio Farnocchia. Y la verdad es que tranquiliza saber que ningún asteroide impactará en los próximos años contra la Tierra.