“Entre los muchos lujos de la mesa, el café puede ser considerado como uno de los más valiosos. Él atisba la alegría sin intoxicación y el placentero flujo de espíritus que ocasiona, nunca es seguido de tristeza, languidez o debilidad.” (Benjamín Franklin).
Adriana Núñez, periodista Visión CR
A pesar de que en esta época vertiginosa donde la mayoría de las ciudades y pueblos han sido tomados por los bocinazos, la estridencia de locales comerciales que pretenden atraer clientes a punta de “reguetón”, las ventas callejeras que colocan artículos por doquier o simplemente los exhiben sobre las mugrosas aceras, entre rancios olores, existen rincones que como oasis en el desierto, pueden brindarle a transeúntes locales y visitantes externos, remansos frescos de paz, belleza y deliciosos manjares para aliviar la pesadumbre del día.
Uno de estos sitios, se ubica precisamente en el centro del cantón de Vázquez de Coronado, 25 metros al este de la Cruz Roja, y lleva por nombre Café “Un mundo aparte”. Efectivamente lo es, pues junto a la imponente Iglesia, constituye uno de los lugares que vale la pena visitar.
Tradicionalmente, las cafeterías han sido puntos idóneos no solo para la pausa necesaria en medio del ajetreo cotidiano, sino también como centros de interacción social donde las personas pueden reunirse, conversar, leer, escribir alguna pieza o celebrar un acontecimiento especial.
Al repasar el origen de dichos sitios, descubrimos que según los historiadores, las cafeterías comenzaron a operar en el Imperio Otomano y gracias a ellas, se desecharon algunas normas discriminatorias pues desde el inicio, se constituyeron en espacios accesibles para intercambiar ideas, en los cuales todos los concurrentes podían entrar libremente y pedir un café. No obstante, en 1633 el sultán Murad IV, decretó que el consumo de esa bebida se consideraría “un delito capital” y prohibió su venta, No fue sino hasta el siglo XVIII cuando la prohibición contra las cafeterías se levantó, aunque ya para esa época, se habían extendido por Europa.
La ciudad de Viena, Austria, contaba ya con varios lugares y en 1652, un sirviente llamado Pasqua Rosée, abrió la primera cafetería de Londres, Inglaterra, lo que causó conmoción en la sociedad británica de entonces, pues para su cultura tremendamente jerárquica era incomprensible sentarse codo a codo, en igualdad de condiciones, con alguna persona de clase inferior.
Aunque en varias ocasiones intentaron cerrar ese y otros locales que abrieron sus puertas con posterioridad, la cultura del café y de las cafeterías, comenzó a extenderse, en gran medida gracias a los buenos comentarios y a las referencias de viajeros encantados por la deliciosa bebida y por las interacciones e interesantes intercambios que sostenían con sus semejantes durante las frecuentes visitas.
Hoy, las cafeterías siguen siendo lugares ideales para abstraerse del bullicio callejero, degustar distintos tipos y preparaciones de café, exquisitos postres y claro está, para disfrutar una conversación amena en compañía de amigos o familiares.

Cafetería “Un mundo aparte”
A escasas cuadras del centro de Coronado, este café de apariencia “ecléctica” cuyo generosa carta de alimentos incluye no solo diversas formas de servir la “bebida de reyes” sino también platillos que van desde “casados” hasta “menú de parrilla”, ofrece varios espacios finamente decorados, acogedores y luminosos, donde incluso se dispone de una sala para eventos pequeños.
Administrada por Kevin López, abrió sus puertas hace poco más de dos años, tiene un horario amplio y accesible: de martes a jueves opera desde el mediodía y hasta las 7 de la noche. Los viernes el horario se amplía hasta las 9 p.m. Mientras que sábados y domingos la jornada de atención comienza a las 9 de la mañana y se prolonga hasta las 7 u 8 de la noche.
Los precios son sumamente cómodos, el servicio y atención al cliente inmejorables y además, ofrece espacio de estacionamiento para quienes llegan en sus vehículos particulares.
Pero su oferta no se queda ahí; posee un bello rincón para aquellos que aman la lectura, en el cual obras de distinta índole han sido colocadas en estantes a disposición del público: se prestan o se intercambian por otras.
“Soy un asiduo lector y creo que los libros deben estar a la orden de quienes entran al café para contribuir a acrecentar el hábito de la lectura y por qué no, para que acompañen a algunos visitantes que solo desean abstraerse del ruido externo durante su visita” indica Kevin, el amable administrador de la cafetería.
En vez de colocar enormes rótulos de cemento que obstruyen la vista de la Iglesia, descoloridas banderas municipales, adefesios estructurales y montones de tiliches en las aceras, realmente Coronado merece más sitios como el que hemos descrito, en los que se fomente la cultura, el buen gusto, la sana convivencia y ambientes menos abarrotados y estridentes.
La cafetería «Un mundo aparte» ha sido instalada en una antigua, preciosa y amplia casa de madera. Una vez que se ingresa al lugar, de inmediato se siente una atmósfera diferente: es ahí cuando nos damos cuenta de que efectivamente, hemos entrado en un espacio realmente cálido, relajado.
Para facilidad de quienes deseen visitar el sitio, aquí les queda el teléfono, que es el 7175-3303 y por supuesto, la recomendación personal de que prueben, además del café, “las chorreadas”; son de las mejores que he degustado en mi vida.
«No hay nada como una taza de café para estimular las células del cerebro» (Sherlock Holmes)