Dr. Rodolfo Hernández Gómez, pediatra, exdirector del Hospital Nacional de Niños.

Mi intención no es ser reiterativo. Me mueve una preocupación real y sincera por lo que observo.
Es la de un ciudadano consciente del deterioro actual, reflejado en el comportamiento y la forma de pensar del costarricense.
He escuchado frases como “no es mi problema”; “todo lo que publica la prensa canalla es mentir”; “no opino porque me da miedo a las represalias”. La situación es muy grave, descuidan la casa común, nuestra tierra sagrada.
La democracia en estos tiempos no termina con armas, tanques, drones. Termina desde adentro, irrespetando la Constitución y confundiendo el pensamiento ciudadano, con más facilidad en aquellos que por su resentimiento social, desean la destrucción total, esperanzados en un cambios que no llegará.
Los destructores de las democracias inician con el cuentito “si no ganamos las elecciones hubo fraude”, preparando el ambiente con la idea que el TSE no es objetivo, que no son confiables. Espero que no hayan olvidado algunas frases que por casi 5 años figuras del chavismo las han pronunciado:
Que la prensa canalla, entendida como la prensa no afín al chavismo, siempre altera la verdad. Se repite esa mentira hasta que una parte de la población se lo cree. Se normaliza la mentira sobre las reglas.
Francis Bacon (siglo XVII ), utilizada también por Voltaire, decía “Calumniad, calumniad que algo quedará”.

Si se repite una mentira o una difamación muchas veces, aunque después se demuestre lo contrario o veamos acciones que muestran lo contrario, en la mente de los ciudadanos siempre quedará la duda. Como dice el pueblo, para muestra un botón. El Poder Judicial, el Fiscal General y el O.I.J. realizan un trabajo encomiable en la lucha en contra del narcotráfico y la delincuencia organizada y figuras del Poder Ejecutivo dicen con una tranquilidad ofensiva “fue una chiripa”.
No hay que ser un genio o un especialista para notar lo que ocurre en nuestras instituciones. No es necesario cerrarlas súbitamente, se les lesiona el prestigio, su eficiencia sin mostrar datos, rebajan sus presupuestos y se justifica solo con gritos y ofensas, además luego se oponen al nombramiento de representantes con conocimiento y mente analítica, para nombrar gente leal, al mejor estilo de los venaditos del portal navideño, que mueven sus cabezas como diciendo sí, sí.

Se ha creado un ambiente entre buenos y malos, puros e impuros, ricos y pobres, ciudadanos rasos y ticos con corona. Hasta discusiones entre familiares, amigos, colegas se han hecho evidentes.
Hemos dejado de discutir ideas, pasando a los insultos ya que es más fácil esto último, que analizar datos para sacar conclusiones. Los ataques en redes se hacen utilizando troles, muchos de ellos en tierras lejanas, con mensajes que encuentran eco en aquellos con poco discernimiento, que lo repiten sin comprender el daño que se causa a Costa Rica.
Los presupuestos de Educación rebajados, con deterioro, para la instrucción de los que están en formación. Claro, es más fácil manipular a los menosinstruidos que a los bien educados.

A la CCSS la quieren privatizar, hay fuga de mentes brillantes, las listas de espera crecen constantemente, hay déficit de personal en todas las áreas asistenciales, la Presidencia Ejecutiva no es por idoneidad, es por lealtad, el nombramiento de la Junta Directiva es para amigos del partido y el Poder Ejecutivo se ha atrevido a desconocer recursos de la Sala Constitucional.
A la CCSS, el Estado le adeuda más de 4,5 billones de colones, con el mayor crecimiento en los últimos 4 años y 5 meses durante el chavismo. Y sin miras a pagar, porque “no se tiene claro lo adeudado”. ¡Mentiras baratas! En manos de quién ha estado el Ministerio de Hacienda, que no han tenido la capacidad de revisar datos y aclararlos.

Con esos dineros se puede contratar más personal de Salud, impactar en las Listas de Espera, evitar atraso en salarios, aumentar montos de las pensiones y hacer frente al régimen de las pensiones no contributivas. Pagar es de gente honrada. Esto también aplica para los patronos privados en condición morosa.
Les invito a pensar unos minutos que pasaría si la CCSS colapsa, si la privatizan, si desaparecen las Garantías Sociales.
¿Tendrán ustedes – porque yo no – el dinero para una cirugía de corazón, un trasplante de un órgano – hígado, riñón, médula ósea, córnea -, cirugía de sistema nervioso? Todas cuestan millones, tratamiento del cáncer a nivel privado. Tendrían 200.000 USD para un Hígado (una cifra conservadora).¡Ya es hora de levantar todos la voz!

Por otra parte, no debemos permitir el secretismo en la función pública, evidencia del deterioro de nuestra democracia, de nuestro estado de derecho. Debemos exigir transparencia en sus decisiones, su administración, así como en las compras públicas, respeto a la Ley de Contratación Administrativa y su Reglamento.
No podemos permitir que el control que deben realizar los ciudadanos sobre la Administración Pública sea silenciado, creando miedo o por acciones directas.
El día 8 de octubre en curso, me llegó información de la campaña “La vida no espera”, del Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Costa Rica, ya que no les han pagado desde hace 4 meses. El abogado del Colegio, Lic. Giovanni Rodríguez, presentó una denuncia que indica que dos de las vallas publicitarias fueron arrancadas, lo que podría ser una censura previa, violando la Constitución.

Cuando el discurso oficial pasa de criticar ideas a decir jueces corruptos, prensa canalla, diputados traidores, y aunado a lo anterior la incapacidad del gobernante se excusa diciendo obstruccionismos por Leyes, la culpa no del Gobierno, la culpa es de otro, que no los dejan trabajar – evito las malas palabras -, y callan a sus subalternos, solo retórica oficial.
Se rompe el orden Constitucional entrando con tranquilidad en desobediencia y se ve la Salud como un juego político y no un derecho, mejor reaccionar con valentía, la Democracia está en peligro.
Quienes no alzan la voz, no deben quejarse después y mucho menos rajarse las vestiduras al mejor estilo de Caifás.
El pensamiento crítico nos hace libres.