El bien nos rodea en este maravilloso país

El bien nos rodea en este maravilloso país

Lorena Clare Facio, Exprimera dama de la República.

Nos agobian la maldad, los asesinatos, los femicidios, los asaltos, la grosería en el trato entre personas que a menudo presenciamos, pero Costa Rica no es eso.

Los 10 mejores paisajes de Costa Rica, según diario españolEn este maravilloso país en que vivimos con nuestras montañas, nuestros árboles que ahora se visten con sus bellas flores, nuestras montañas y mares, nuestros pájaros y perezosos, abunda la bondad de los seres humanos.

Si algo nos caracteriza a los ticos es el buen trato y la amabilidad, y ciertamente en la generalidad de los casos el deseo de ayudar a nuestros semejantes.
Lo vivimos a diario. ¿Quién no ha experimentado la amable respuesta que le damos a un turista que pide una dirección, a quien a menudo la persona interrogada lo acompaña encaminándolo a su destino?
Por una grave enfermedad que vivo me ha tocado frecuentar el Hospital San Juan de Dios y esos ratos me han llenado de una admiración desbordante por ver cómo en cada pasillo, en cada sala, en todos sus espacios hay personas tratando de hacer el bien a otras.
Incluso, operarios de construcción que trabajan en mejoras o construcciones dentro del hospital se empapan del buen sentimiento, del afecto, de la buena voluntad que allí reinan.

Hospital San Juan de Dios pide a visitantes usar mascarilla por brotes de COVID-19
Desde quien sencillamente orienta a alguien para encontrar su destino en medio de los enredados pasillos del hospital, en todas las áreas lo que he experimentado es la bondad, el buen trato, el interés por el bienestar de la otra persona por parte de todo el personal de la institución, y de los pacientes y sus acompañantes.

En la sala en la que se administra la quimioterapia, su maravilloso personal nos atiende a más de 50 pacientes que ocupamos todos los sitios en los que se nos aplican intravenosamente los medicamentos, llenando incluso los pasillos que bordean el área principal y dan acceso a cuartitos para algunos cuidados especiales.
Los pacientes compartimos esas instalaciones para recibir cada uno su medicamento específico, unos por tres horas, otros durante toda la jornada del día. Pero no se siente la falta de espacio. Lo que abunda es el calor humano; el afecto; el especializado, competente y delicado trato con que los profesionales y el personal que los apoya nos suministran el medicamento.
Nuestros acompañantes, entre ellos Miguel Ángel, están en un salón de espera, y comparten entre ellos y con los pacientes a los que no les ha llegado su turno. Cada uno atento a las necesidades de la persona a su cargo, las que se les comunican por un altavoz. Tal vez una cobija, ser acompañada al servicio sanitario, una bebida o un alimento. Entre ellos no falta una risa ni un chiste.

Sala de quimioterapia y clínica de día, una solución al paciente – CSS Noticias
En el salón de quimioterapia todos ayudan si es necesario.

Cada acompañante conforta a los otros compañeros de los enfermos que están siendo atendidos. Y cuando entra al salón de la quimioterapia se preocupa por atender a su pariente o amigo, y también por ver cómo ayuda a otros pacientes.
Por una complicación que viví requerí los servicios del Hospital de Día para que se me administrara un antibiótico en las venas cada día durante una semana.
Es una instalación más nueva que ya se ha quedado pequeña ante la demanda por sus servicios. Es más moderna que la sala de quimioterapia. Pero el profesionalismo y sobre todo el trato cálido, generoso, me atrevo a decir amoroso que recibí, fue tan excepcional como el que experimento cuando recibo la quimioterapia o cuando asisto a alguna consulta médica.

El Hospital San Juan de Dios "mima" al enfermo crónico | Sociedad | Actualidad | Cadena SER

Alguien podría pensar que el trato que me dan a mí es por mi condición de exprimera dama. Pero ni soy ya tan conocida y menos lo soy en mi actual condición, y -lo más importante- el trato que generosamente me brindan no es diferente que el que se brinda a los demás pacientes, que son de las más diversas condiciones socioeconómicas.
Gracias, médicas y enfermeras, médicos y enfermeros. Gracias, personal administrativo, de vigilancia, de aseo. Gracias a todos los trabajadores del Hospital San Juan de Dios. Gracias por representar a mi querida Costa Rica, país de gente buena y amable.

Visitado 152 veces, 1 visita(s) hoy