Fania All Stars: Una constelación de estrellas

Fania All Stars: Una constelación de estrellas

Fernando Fernández, Revista Visión CR.

Cuando llegaron por primera vez al continente africanofueron recibidos como si fuieran dioses.

En aquella ocasión, Celia Cruz hizo delirar a las 80,000 personas que llenaron un estadio en la ciudad de Kinshasa, en lo que aquel entonces se llamaba Zaire pero hoy en día se conoce como la República Democrática del Congo. Héctor Lavoe cantó “Mi gente” arropado por un coro que incluía a Cheo Feliciano y los dos Ismael: Quintana y Miranda.

Fania All Stars: el histórico show en África y los once días "presos" en Zaire
Fania All Stars: el histórico show en África.

Un arrebatado Johnny Pacheco  bailó mientras conducía a una orquesta tan fastuosa que cada uno de sus instrumentalistas era una estrella de la música afrocaribeña, desde Ray Barreto y Roberto Roena hasta Larry Harlow y Bobby Valentín.

El año era 1974, y este periplo africano simbolizó la cúspide —estética, cultural y comercial— de la Fania All Stars. Para sus integrantes —visiblemente emocionados, como se los ve en la película Celia Cruz and the Fania Allstars in Africa— aterrizar con su música en Zaire fue un retorno a las raíces.

Después de todo, el tumbao africano, trasladado a las Américas, fue fusionado con la sensibilidad autóctona y transformado en un sonido, el sonido de la salsa, que en los años 70 regaló alegría y frenesí bailable a millones de personas. La Fania All Stars se convirtió así en la orquesta más glamorosa de toda la música tropical.

Jimmy Bosch's Salsa Latin Jazz Experiment | Jazz at Lincoln Center
Jimmy Bosch

“Para un trombonista de Hoboken, Nueva Jersey, que creció enamorado de esta música, ser invitado a subirme al escenario y tocar con la Fania All Stars fue como una fantasía hecha realidad”, cuenta Jimmy Bosch. Uno de los representantes más ilustres de la salsa contemporánea —tanto en su carrera como solista o bien  acompañando al gran Eddie Palmieri. Bosch tocó con la Fania All Stars en Europa, Sudamérica, Estados Unidos y Puerto Rico, inclusive cuando el cofundador de la Fania, Jerry Masucci, todavía estaba vivo.

“Observar cómo Johnny Pacheco dirigía a la banda me influenció profundamente, ya sea de manera consciente o inconsciente”, dice Bosch. “Ese fuego que tenía Johnny, su habilidad de mirar a los músicos mientras bailaba y tocaba el güiro, conduciéndolos a una nueva sección musical, eso es exactamente lo que yo hago hoy con mi propia banda. Viene de ahí”.

Orígenes humildes, grandes sueños

Se podría decir que todo empezó en 1964, cuando Pacheco, un joven director de orquesta dominicano, decidió tomar control de su carrera y se asoció con el abogado Jerry Masucci para fundar una disquera que empezaría con medios humildes. Inclusive, como cuenta la leyenda, distribuían sus primeros LPs desde el baúl de un automóvil.

Johnny Pacheco - Fania Records
Johnny Pacheco, el mcreador y director del grupo salsero.

Pacheco llegó justo a tiempo. Era parte de una generación maravillosa e inigualable que incluía a genios musicales como Charlie y Eddie Palmieri Héctor Lavoe y Willie Colón, Roberto Roena, Papo Lucca, Ray Barreto y La lupe, enmtre muchos motros.

Además de promover el trabajo de Pacheco —que sabiamente había dejado a la suave charanga de sus comienzos para desarrollar un conjunto a pura trompeta y sabor cubano, los primeros lanzamientos de la Fania presentaron a artistas fundamentales como Larry Harlow, Bobby Valentín, Colón y Lavoe.

Y ahí surgió una de las mejores ideas musicales del siglo. En 1968, la Fania se estaba llevando el mundo por delante y su elenco de artistas del género era el mejor de una época de por sí privilegiada. Para promocionar el sonido del sello, Pacheco creó una orquesta —las Estrellas de Fania- en la que todos sus músicos y cantantes eran estrellas de sus respectivas bandas.

Quién dijo “el problema de la Fania es que hay mucha estrella y poco cielo”?
Las Estrellas de Fania.

Las presentaciones más emblemáticas del grupo perfilan la creciente popularidad de la salsa por esos años: desde el club nocturno Red Garter (1968), pasando por el Cheetah (1971) y culminando en el Yankee Stadium de Nueva York, el Coliseo Roberto Clemente de Puerto Rico (1973) y el viaje africano de 1974.

Fábrica de éxitos

Al mismo tiempo que las cámaras del director Leon Gast documentaban estos recitales, enfatizando la importancia social del movimiento salsero, Pacheco había transformado a los estudios de la Fania en una fábrica de discos extraordinarios.  Gracias a su energía, la Fania All Stars grabó 15 discos de estudio entre 1976 y 1997, cuando la salsa se vio superada por nuevas modas musicales.

 

 

Visitado 73 veces, 1 visita(s) hoy

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *