Redacción.
La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó este sábado una propuesta de reforma constitucional según la cual el país no reconocerá leyes extranjeras ni normas de organismos internacionales que, según el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, atenten contra su soberanía.

A 34 días de la declaración, el servicio de prensa de la Asamblea Nacional informó que el plan de reforma se aprobó por unanimidad para modificar el artículo 12 de la Constitución y establecer que no tendrán efecto jurídico en Nicaragua las leyes, reglamentos o normtivas extranjeras.

El nuevo texto establecería que Nicaragua prohíbe la extraterritorialidad de las leyes extranjeras.
También señala que ninguna ley, reglamento o normativa emitida por otro Estado, grupo de Estado u organismo internacional afectarían “la independencia, soberanía o paz del país tendrá “efectos jurídicos en el territorio nacional”, según el comunicado oficial.
En declaraciones divulgadas por la propia Asamblea, Porras sostuvo que el cambio busca dejar “sellado, claro, sin duda” que ninguna ley extranjera tendrá efecto jurídico en Nicaragua, incluso si procede de una potencia extranjera.
El jerarca parlamentario argumentó que las leyes y la Constitución deben ser defendidas por los nicaragüenses y afirmó que “no van a venir de afuera a dictarnos ninguna ley”.
La incorporación de este apartado sobrevino dos días después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobara una resolución promovida por Estados Unidos para convocar a una reunión “urgente” de cancilleres con el fin de analizar posibles acciones ante el plan del Gobierno nicaragüense de eliminar las elecciones competitivas.
La propuesta de modificación constitucional podría representar un intento de impedir que el Gobierno de Ortega deba acatar eventuales resoluciones de la OEA o de Estados Unidos.
La OEA ha celebrado en los últimos años numerosas sesiones sobre la situación nicaragüense, que en su mayoría han terminado con pronunciamientos de condena.