Fernando Fernández, Revista Visión CR.
Las primeras referencias históricas al tomillo nos transportan al Antiguo Egipto, de cuyo término tham deriva el nombre científico Thymus, donde era empleado como ungüento en embalsamamientos y quemado como purificador del aire durante las epidemias.

Los griegos también conocieron sus propiedades medicinales para los males del pecho, como antiséptico o contra los dolores articulares, como se recoge en los escritos del médico y filósofo Galeno. Ya en época romana Virgilio le otorga el nombre actual en latín, Thymus, haciendo frecuentes referencias en su obra Geórgicas, Libro IV, a sus propiedades en el cuidado de las colmenas con textos como:
«Como si enferman, las alienta al vuelo
el gálbano y tomillo en humo y llama,…
Bullen de actividad [las abejas],
y la miel huele con la fragancia del tomillo.»
Entre los romanos era frecuente su uso en los baños por sus propiedades estimulantes, en la cocina perfumando vinos, quesos y carnes. Se cree que en esta época los conquistadores romanos extendieron el cultivo del tomillo por Europa occidental.

En la Antigua Bizancio, por influencia de Roma, aparecen elaboraciones de recetas con el tomillo como aderezo en sopas, carnes y salsas. En la Edad Media la literatura recoge un uso medicinal, aromático, conservador de alimentos e incluso, como amuleto protector que entregaban las damas a sus caballeros antes de marchar a la batalla.
A partir del s. XVI existen referencias de su cultivo por toda Europa, pero no es hasta dos siglos más tarde cuando se desarrolla su comercio. En 1725 el boticario germano Newmann obtiene por destilación el aceite esencial de tomillo, empleado actualmente como potente antiséptico en numerosas fórmulas farmacéuticas y cosméticas.
A partir del s. XVIII, el tomillo se ha plantado y recolectado para obtener su esencia, muy apreciada por las industrias de perfumes y licores. Los agricultores arrancaban de raíz las plantas que recogían para venderlas al peso, devastando muchas zonas de producción.
Cuentos y Leyendas
Son múltiples las leyendas en todas las épocas sobre esta planta de fabulosos poderes. La más difundida, basada en la mitología Griega, afirma que la planta del tomillo brotó de una lágrima derramada por Helena de Troya, de la que los guerreros obtenían fuerza y coraje para la lucha. Estas mismas propiedades vigorizantes fueron también conocidas siglos más tarde por los soldados romanos.

Otra leyenda, esta vez cristiana, narra que cuando José de Arimatea llevó su Santo Cáliz a la Montaña Sagrada de Montserrat, los ángeles quisieron otorgar una prebenda a los visitantes de la montaña, por lo que poblaron sus laderas con tomillo, cuyo aspecto y belleza en flor recuerda al Santo Grial. Desde entonces al tomillo se le asignan todo tipo de propiedades curativas.
También la raza gitana considera al tomillo una planta sagrada, asegurando que un antiguo dios egipcio se la ofreció a su pueblo.
En las zonas rurales siguiendo la tradición popular las ramas de tomillo se usan contra las tormentas y los rayos, junto con el ajo o el laurel. Además, cuentan que la ingestión de una infusión de tomillo salvaje recogido cerca de una colina habitada por hadas nos permitirá verlas.
Propiedades medicinales
El tomillo, como mencionábamos atrás, es una planta aromática que se usa como condimento en el norte de África y el Mediterráneo. Pero más allá de su función culinaria, esta hierba también tienepropiedades medicinales que combaten cólicos, dolores de estómago o gases, entre otras cosas. De hecho, a lo largo de los siglos ha tenido diferentes usos. Desde ser usada por los egipcios para embalsamar hasta formar parte de los baños griegos.

La hierba del tomillo proviene de un arbusto perenne y leñoso que suele crecer silvestre en condiciones de sol, sin mayores cuidados. Así, sus hojas se usan para dar sabor a verduras, hacer más digestivos embutidos y quesos, o aromatizar carnes.
Valor nutricional del tomillo (por cada 100 gramos)
- Calorías: 369 kcal
- Proteínas: 9,11 gr
- Grasas: 7,43 gr
- Hidratos de carbono: 57,1 gr
- Fibra: 18, 6 gr
- Calcio: 1890 mg
- Hierro: 123 mg
- Magnesio: 220 mg
- Potasio: 814 mg
- Fósforo: 210 mg
Propiedades y beneficios del tomillo
- Rico en nutrientes. Además del sabor agradable que aporta a las comidas, el tomillo es una hierba rica en nutrientes. Contiene un alto aporte en fibra, que ayuda a combatir el estreñimiento y regula el tránsito intestinal
- Alto contenido en calcio y fósforo. Aunque el calcio de los vegetales no se absorbe igual de bien que otros como el de la leche, el tomillo cuenta con un alto contenido en calcio y fósforo, necesarios para el mantenimiento de huesos y dientes.
- Combate problemas varios. El tomillo también se puede tomar como infusión para combatir problemas como dolores de estómago, diarreas, o como diurético, eliminando toxinas a través de la orina. También es aconsejable en casos de asma, dolor de garganta y tos.
- Bactericida. Finalmente, su jugo se emplea como bactericida para enjuagues bucales.
La infusión de tomillo se prepara con hojas secas de tomillo y agua hirviendo. Se recomienda consumirla con moderación, ya que grandes cantidades pueden causar efectos secundarios.

Preparación
- Hervir agua
- Añadir una o dos cucharaditas de tomillo seco por cada taza de agua
- Dejar reposar la mezcla durante unos 10 minutos
- Colar el tomillo
Finalmente vale la pena m,encionar que el tomillo es otra de las plantas que ayudan a absorber las malas energías, ya que, desde la antigüedad, ha sido utilizada para limpiar los espacios de las malas vibraciones. Considerada como planta purificadora, esta evita las pesadillas y promueve la autoestima.
Así que, a utiloizar en tomillo como condimento, medinina y para alejar las malas vibras.