Agencias y BBC.
El presidente estadounidense hizo el anuncio en su plataforma Truth Social el jueves describiendo a Antifa como un «desastre enfermo y peligroso de la izquierda radical».

También afirmó que «recomendará enfáticamente» que se investigue a quienes financian al movimiento.
Antifa, que es una abreviatura de «antifascistas», es un término general para grupos activistas de extrema izquierda y no constituye una entidad única.

Generalmente se concibe más como un movimiento poco definido, sin líderes, formado por manifestantes y activistas
Así lo comentó la cadena BBC, agregando que el anuncio de Trump surge después del asesinato del activista conservador Charlie Kirk el pasado 10 de septiembre.
Y aunque no se ha presentado evidencia que vincule con algún grupo al sospechoso del asesinato, Tyler Robinson, tanto Trump como altos funcionarios de su gobierno han culpado repetidamente a grupos de izquierda de crear un clima de hostilidad hacia los conservadores antes del asesinato de Kirk.
Los críticos afirman que Trump está utilizando el asesinato de Kirk como pretexto para reprimir a sus opositores políticos, mientras que algunos académicos y expertos argumentan que la medida anunciada por Trump de designar a un grupo o movimiento doméstico como organización terrorista carece de fundamento legal y violaría la Primera Enmieda de la Constitución que protege la libertad de expresión.
Otros cuestionan cómo pretende el presidente perseguir a un grupo que no tiene un líder distinguido, ni una lista de miembros ni una estructura formal.
Pero ¿qué es Antifa y a quién representa?

Miembros de Antifa en un mitin del activista de extrema derecha Joey Gibson en Oregón en 2018
El objetivo de Antifa es impedir que esos grupos tengan una plataforma para promover sus ideas, argumentando que la manifestación pública de estas conduce a ataques contra personas marginadas, incluyendo minorías raciales, mujeres y miembros de la comunidad LGBTQ+.
«El argumento es que el antifascismo militante es inherentemente autodefensa debido a la violencia históricamente documentada que ejercen los fascistas, especialmente contra las personas marginadas», dice Mark Bray, autor de «Antifa: el manual antifascista» y profesor de historia en la Universidad de Rutgers.

Aunque el grupo en ocasiones se cataloga como una organización de izquierda o de extrema izquierda, sus miembros se han focalizado en luchar contra la ideología de extrema derecha más que en promover iniciativas que representen a un sector determinado del sistema político.
A diferencia de los movimientos o los partidos de izquierda convencionales, el grupo no busca conseguir cuotas de poder, ganar elecciones o influir en la aprobación de leyes en el Congreso.
Con un fuerte discurso anticapitalista, sus tácticas han sido asociadas más con las de grupos anarquistas que con la izquierda tradicional.
Antifa se ha convertido en un blanco de ataque frecuente de influencers y políticos de derecha que consideran que el movimiento es un componente clave de una red de izquierda que, según ellos, busca socavar la libertad de expresión, el derecho a portar armas y el proyecto estadounidense en general.
¿Cómo se originó el movimiento?
Algunos grupos Antifa datan los orígenes de su movimiento en las luchas contra los fascistas europeos en las décadas de 1920 y 1930.
La palabra «Antifa», de hecho, proviene del alemán antifaschistisch, que fue un grupo antifascista alemán de la década de 1930.
Mark Bray afirma que el Antifa estadounidense moderno comenzó en la década de 1980 con un grupo llamado Acción Antirracista. Sus miembros se enfrentaron a skinheads neonazis en conciertos punk en el Medio Oeste estadounidense y otros lugares.
Pero, a principios de la década de 2000, el movimiento había desaparecido casi por completo en Estados Unidos.
Sólo experimentó un nuevo auge de interés con el ascenso de Donald Trump y su primera elección en 2016.
Desde entonces, los activistas de Antifa se han enfrentado habitualmente con manifestantes de extrema derecha y la policía, tanto en acaloradas discusiones en línea como en violentas protestas por todo Estados Unidos.
Algunos ejemplos de estos enfrentamientos son los que se dieron en las manifestaciones de extrema derecha de Charlottesville en 2017 y las protestas tras el asesinato de George Floyd a manos de la policía en Mineápolis en 2020.
¿Cuáles son sus tácticas?
Los críticos del movimiento afirman que lo que distingue a Antifa de la izquierda convencional es la disposición de algunos activistas a usar la violencia para promover su causa.
Los simpatizantes de Antifa, a su vez, afirman que el uso de la fuerza es en defensa propia o para proteger a sus comunidades.
Sus tácticas pueden llegar a incluir la destrucción de propiedad privada o, en ocasiones, la violencia física contra sus opositores.
En 2017, alrededor de 100 activistas enmascarados que portaban pancartas y banderas relacionadas con Antifa atacaron a un grupo de manifestantes de derecha en Berkeley, California, lo que derivó en múltiples detenciones.

Durante los disturbios que estallaron en Estados Unidos tras el asesinato de George Floyd en 2020, un autoproclamado activista de Antifa de 48 años disparó y mató a un simpatizante de Patriot Prayer, un grupo de extrema derecha de la zona de Portland.
Los grupos Antifa también utilizan formas más tradicionales de organización comunitaria, como manifestaciones y marchas de protesta, y la falta de una organización centralizada significa que las células de Antifa tienden a formarse de manera orgánica, tanto en línea como en persona.
Entre sus activistas se encuentran anarquistas, comunistas y socialistas radicales que comparten en general opiniones antigubernamentales, anticapitalistas, pro-LGBTQ y pro-inmigración.
Pero Antifa es a veces utilizado como un término genérico por políticos y comentaristas conservadores para incluir a otros grupos liberales y de izquierda a los que se oponen políticamente.