Fernando Fernández, Revista Visión CR.

Un estudio de la Universidad de Cork demuestra que el café, descafeinado o convencional, influye en la salud de formas distintas y complementarias.
El exhaustivo trabajo científico publicado en la revista Nature Communications, por el centro de investigación APC Microbiome Ireland de la University College Cork ha analizado en profundidad las intrincadas interacciones que componen el eje intestino-cerebro.
La investigación demuestra cómo la ingesta de café, bien sea convencional o en su versión descafeinada, altera de manera directa la microbiota intestinal y desencadena efectos complementarios sobre el estado anímico, la capacidad cognitiva y los niveles de estrés diario.

Los investigadores observaron cambios significativos tras analizar a 31 consumidores habituales que tomaban entre tres y cinco tazas diarias, cantidad catalogada como moderada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.
Tras dos semanas de abstinencia completa, los voluntarios experimentaron variaciones notables en sus metabolitos.
Posteriormente, la reintroducción a ciegas de cuatro dosis de café instantáneo al día restauró los perfiles bacterianos y redujo la depresión percibida, la impulsividad y el estrés, independientemente de la presencia o ausencia de sustancia estimulante.
Impacto del café en la microbiota
Durante la investigación se constató un aumento evidente de bacterias como Eggertella sp y Cryptobacterium curtum en los participantes que consumieron la bebida respecto a quienes no la tomaban. Las primeras contribuyen activamente a la secreción ácida gástrica e intestinal, mientras que las segundas participan en la síntesis de ácidos biliares, procesos que ayudan a erradicar infecciones digestivas.

Paralelamente, se registró un incremento de bacterias del tipo Firmicutes, organismos asociados con respuestas emocionales positivas en mujeres.
Beneficios diferenciados según la cafeína
El estudio financiado por el Institute for Scientific Information on Coffee reveló diferencias funcionales notables al comparar ambas variantes de la bebida. Sorprendentemente, únicamente el grupo que ingirió la opción descafeinada mostró mejoras sustanciales en la memoria de aprendizaje mediante pruebas de localización y listas de palabras.
Los expertos sugieren que los compuestos antioxidantes nutren a las bacterias entéricas y desencadenan una cascada metabólica favorable para el rendimiento cognitivo.
Por otro lado, la modalidad con cafeína demostró virtudes exclusivas vinculadas a la alerta mental y la reducción de procesos inflamatorios en el organismo. La reintroducción de esta bebida con cafeína logró disminuir la ansiedad, la fatiga psicológica y la angustia percibida, al tiempo que potenció la atención y la vigilancia en las tareas evaluadas. Estos resultados confirman que el principio activo ejerce una vía de acción neurológica directa y diferenciada.

Perspectivas para la salud digestiva
A pesar de tratarse de un ensayo preliminar de escala reducida, los neurobiólogos sostienen que reinstaurar el hábito cafetero desencadena modificaciones agudas en la composición microbiana. La investigación confirma que la pérdida de consumo altera temporalmente los biomarcadores en heces y orina, demostrando la alta sensibilidad de los microorganismos frente a esta ingesta. El trabajo establece que el bienestar mental y la digestión están estrechamente interconectados a través de estos complejos mecanismos biológicos.
