

Según declaraciones en conferencias de prensa previas, después de la Cumbre Trump se reunirá con el presidente de Ucrania Volodimir Zelenski y también promoverá un encuentro entre Putin y Zelenski.Durante los días anteriores a la Cumbre se han desarrollado negociaciones entre los equipos de Trump y Putin sobre un intercambio de territorios a cambio de un acuerdo de paz, entre otros temas. Hasta ahora ha sido muy importante el papel de Steve Witkoff, enviado especial de Trump ante Putin.
Así también Rusia veta el ingreso de Ucrania a la OTAN o a cualquier alianza militar occidental, no permite el ingreso de tropas extranjeras en territorio ucraniano y además tampoco permitirá la construcción de un ejército ucraniano. Además exige lo que denomina la “desnazificación” de Ucrania y la realización de elecciones de un gobierno democrático amigo del Kremlin.

Por su parte la mayoría de los ucranianos apoya un acuerdo de paz con Rusia pero está en contra de ceder territorios al agresor y o violar los términos de la Constitución Política ucraniana. El presidente Zelenski ha sido enfático en que no aceptará acuerdos de paz sin la participación de Ucrania ni ceder o regalar territorios al ocupante.
Hasta el momento las posiciones de ambas partes en guerra parecen muy distantes e irreconciliables. En una negociación ambas partes deben ganar algo y al mismo tiempo ceder en algo, pero hasta el momento ninguna de las dos partes ha mostrado señales de estar dispuesta a ceder en algo. La firma de un acuerdo parece estar difícil pero no es imposible.
Sin embargo también Zelenski teme perder el apoyo político y militar de los Estados Unidos e incluso de la Unión Europea si no flexibiliza su posición. Y también Putin teme perder a Trump como mediador del conflicto y empezar a recibir nuevas sanciones y aranceles que minarían aún más la ya complicada situación de la economía rusa, actualmente al borde una recesión. Es decir que ambos actores tienen cierto interés en flexibilizar posiciones para evitar las represalias de Trump, hasta ahora el mediador del conflicto.
Tal parece que el objetivo clarísimo de Trump es terminar con la guerra y lograr un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia emulando al acuerdo que se ha logrado la semana pasada en la Casa Blanca entre Azerbaiyán y Armenia, después de una larga contienda militar de casi cuarenta años de duración. Otro objetivo de Trump sería obtener el Premio Nobel de la Paz.

Por el lado de la Unión Europea temen sobre todo quedar fuera de la negociación y en la reunión de esta semana se insistió mucho en la importancia de que Zelenski esté presente en la negociación de cualquier acuerdo de paz y evitar que la solución final sea acordada exclusivamente por las dos grandes potencias representadas por Putin y Trump. La posición de Europa es lograr que se negocie un acuerdo de paz con las dos partes involucradas en el conflicto: Zelenski y Putin.
Trump por su parte ha logrado desactivar varios conflictos militares durante los primeros meses de su segunda administración: entre India y Pakistán, entre el Congo y Ruanda, entre Camboya y Tailandia, entre Armenia y Azerbaiyán y ahora pretende convertirse en el mediador exitoso en el conflicto entre Rusia y Ucrania, el más sangriento desde el final de la Segunda Guerra Mundial.