Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
El señor arreglaba lavadoras. Cuando vio la mía dijo que el motor se había roto y podía arreglarla, pero que me iba a costar más cara que una nueva. Repararla, dijo, no vale la pena. Lo miré con sorpresa y él con una pequeña sonrisa agregó una frase que parecía muy repetida: Todo tiene su caducidad.

Un año de lavar cada semana dos toallas, un par de pantalones, media docena de camisas y camisetas, algunas medias y calzoncillos, habían dañado el motor.
¿Caducó Paulo Wnchope en su gestión en Saprissa? ¿Quiénes lo echaron: los dirigentes o los jugadores?
El puesto de entrenador es la profesión más volátil que existe. Dicen que todo depende de los resultados. Por eso, cuando le cortan la cabeza, lo hacen con un estilete de hoja estrecha y afilada, para que no sufra demasiado.
El puesto de entrenador es la profesión más volátil que existe. Dicen que todo depende de los resultados. Por eso, cuando le cortan la cabeza, lo hacen con un estilete de hoja estrecha y afilada, para que no sufra demasiado.
Sin embargo, el estilete que estilete de Saprissa lo usó con muy poco estilo. ¿O acaso se justifica que, en el caso de Wanchope, lo dejaran entrenar por la mañana y en la tarde le aplicaran el estilete?
Algunos escépticos, cuando se aplica el estilete con poco estilo, creen en el karma, ese principio espiritual del hinduismo y budismo, que se refiere a las buenas y malas acciones que determinan el destino.

¿Le aplicaron los jugadores el estilete a Paulo? Saprissa dejó de jugar desde el partido frente a Verdes FC de Belice, pasando por Cartaginés, Liberia e Independiente de la Chorrera.
¿Por qué? Celos, envidia, no lo querían, no les gustaba su idea de juego. Les caía mal. Era evidente que durante los juegos había desgano colectivo, no le pasaban la bola al jugador mejor colocado, o cuando lo hacían se la daban complicada para que la perdieran. Corrían poco y marcaban mal.
Pero, todavía hay milagros como el de Lázaro. Un día después de aplicarle el estilete a Wanchope, Saprissa, sin ningún entrenamiento previo al partido frente a Sporting, los jugadores parecían otros. Jugaron como un equipo ávido de triunfar. ¿Casualidad? ¿Varita mágica del nuevo entrenador?
!Qué caray! Quizás, el mejor estilo para los equipos de nuestro futbol es el que aplica Jafet Soto en Herediano. Un estilo de su propia marca: quita entrenadores y se nombra en el puesto hasta que le da la gana.
** El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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Muy cierto el comentario del Sr. Erwin Wino Knoh
Sólo le faltó decir que el Sr. Wanchope es muy profesional, estricto y los entrenamientos eran intensos, lo que no le giusta a los mediocres.