Fernando Fernández, Revista Visión CR.
Enclavado en la parte oriental de Lika, se encuentra el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, donde los bosques, el agua y la roca han esculpido un majestuoso paisaje con una procesión de 16 lagos y cascadas formadas por la sedimentación del travertino, una forma única de piedra caliza.

Los lagos Plitvice, el parque nacional más antiguo, extenso y visitado de Croacia, se distinguen por ser uno de los primeros lugares del mundo en ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tanto si explora el parque a pie, en tren o en barco, se verá rodeado de la impresionante belleza de la naturaleza, donde cada instantánea es una obra de arte.
El estruendoso rugido de la cascada Veliki Slap, la indómita naturaleza salvaje de la selva tropical de Čorkova Uvala y la superficie de espejo del lago Kozjak son las escenas que le dejarán una impresión para toda la vida.

El parque de Plitvice cuenta con 30.000 hectáreas de naturaleza impoluta. Si elegimos visitarlo entre semana y a primera hora cuando la «población» de turistas es menor, la contemplación de la mayor cascada del parque, de76 metros de caída libre, o los bosques de hayas producirá un efecto de paz que difícilmente nos podrá llegar con turistas alterando el silencio.
Plitvicees sobre todo hayas (un 75%), bastante abeto y poco pino. Además, sapos amarillos, un puñado de linces, ciervos y cárabos, todos ellos escondidos de los visitantes de Plitvice. En los paneles de entrada al parque de Plitvice la palabra más frecuente es travertino. Se refiere a ese milagro que convierte el musgo en roca conforme el agua va depositando cal y cal.

El Parque Nacional de los Lagos de Plitvice cuenta con más de 90 cascadas, entre las que destacan las de Veliki y Mali Prštavac, Galovački Buk y Sastavci. Estos, junto con la majestuosa cascada Veliki Slap, forman el nacimiento del río Korana. Los senderos y puentes de madera que serpentean por el parque garantizan una aventura ininterrumpida al alcance de la mano de las animadas aguas.
Recorrido por los Lagos de Plitvice
Los 16 lagos resultantes están bautizados según los ahogados que las leyendas cuentan bajo sus aguas. Uno es el lago del Gitano; otro, el de la Abuela; también está el del Pastor Mile, y más cerca, el más grande de todos, el de las Cabras. Tiene 2,5 kilómetros de largo, una distancia más que razonable para hundir el optimismo de 30 cabras que confiaron demasiado en la fortaleza del hielo al huir de los lobos. Con mayor prudencia, hoy es posible cruzarlo en barca.

Bajo estas pozas hay además joyas como el curioso cangrejo de río Astacus astacus, que utiliza el material calcáreo para revestir su caparazón haciéndose cada vez más de piedra. Y el proteo, una insólita salamandra que sólo habita por estas cuevas, sin ojos y sin pigmentación alguna, toda de color carne, como Dios la trajo al mundo.
Plitvice fue, según la cartografía antigua, «el jardín del diablo». Hoy ha recuperado su esplendor de edén, a pesar de haberse convertido en otro infierno durante la guerra, cuando guerrilleros serbios secuestraron el parque y amenazaron incluso con volar sus lagos. Por fortuna, la sangre no llegó al río. El rojo nunca ha sido un color dominante en la amplia paleta que muestran las aguas de Plitvice.

El color de estos lagos puede ir desde el gris espejo de estanque finlandés hasta los transparentes turquesas de playa caribeña. El agua cambia de color de hora en hora y de orilla a orilla. Todo depende de mil factores, como la cantidad de minerales y organismos de las profundidades, las lluvias, el musgo o el ángulo de la luz.
Cascadas de los lagos de Plitvice
El Parque está dividido de forma natural en la zona del Lago superior y el Lago Inferior. En la parte superior encontramos un total de 12 lagos, Proscansko, Ciginovac, Okrugljak, Batinovac, Big Lake, un lago pequeño, Vir, Galovac, Milino, Gradinsko Lake, Big burget y Kozjak. En esta zona encontramos también numerosas cavidades, por lo que se le conoce como el Parque de la Cueva, aunque existen pequeñas escaleras para accer al interior de algunas cascadas, hoy en día no es posible su visita. Cerca de el lago Burg, podréis observar los restos de una central hidroeléctrica que prentendió aprovechar los recursos naturales, pero que finalmente no funcionó.

El sistema inferior de los Lagos de Plitvice acoge cuatro lagos, que son, MIlanovac, Gavanova, Kaluderovac y Novakovic Brod. En esta zona casi todos los cañones alcanzan los 40 metros de altura dotando de una belleza extrema a este lugar.
Un camino adecuado para los visitantes bordea el Lago Milanovac, prácticamente en el aire podemos pasar cerca de una de las Cascadas más importantes, Milka Ternina, que fue uno de los cantantes de ópera más famosos de Croacia. En la parte inferior se encuentra la llamada Gruta Azul que alberga numerosas leyendas en su interior.
Como llegar

Es cierto que visitar el Los lagos de Plitvice en un sólo día es una tarea complicada, ya que lo ideal es destinar un par de jornadas para disfrutar al máximo de todo el entorno natural.
No es imprescindible reservar la entrada al Parque, únicamente si se visita en grupos hay que hacerlo previamente. La entrada oficial incluye el paseo en Barco Eléctrico y la visita panorámica en tren. Y se puede comprar online.
Existen varios parkings para los visitantes que llegan a los lagos de Plitvice previo pago y en todo el parque existen más de diez restaurantes y/o buffet,