
¿Por qué hay jugadores que lo hacen bien en sus equipos y cuando vienen a la Selección parece que se les olvidó jugar?
La energía para mover un molino viene del agua o el viento. La energía para mover un carro de caballos, viene de los caballos. Cuando el ingeniero británico Richard Trevithick construyó el primer tren en 1804, tuvo que cambiar los caballos por la máquina de vapor inventada por James Watt 35 años antes.

El inmenso éxito del automóvil fue de Nikolaus August Otto, que inventó el motor de combustión de cuatro tiempos que le alimenta la energía.

Cada nuevo invento requiere un nuevo motor que brinda la energía. Igual cada equipo de futbol debe buscar una nueva energía que lo haga funcionar bien.
La Selección de Costa Rica, partido tras partido, sigue moviéndose con molinos movidos con viento o agua, y cuando a ratos parece que se mueve mejor es jalada por caballos.

Cuestionamos que falta tal jugador. Que el que jugó, como no lo quiere el aficionado, el técnico no debe alinearlo el siguiente partido. Y la más realista que se escucha es que los actuales jugadores no tienen jerarquía, liderazgo y calidad.
Una de las muy pocas explicaciones, coherentes, que dijo Miguel “el Piojo” Herrera sobre estos cuestionamientos fue cuando aseguró: «El que está sentado acá soy yo y es quien decide.» Y tiene razón: para eso lo contrataron y le pagan buen salario.
Un dato que me hace reflexionar es si, los dirigentes al contratar a Miguel Herrera, sabían que el “Piojo” solo tenía dos partidos de experiencia en eliminatorias mundialistas cuando en el 2013 enfrentó por el repechaje a Nueva Zelanda. Dirigir en una eliminatoria tiene ingredientes muy diferentes a los normales en un equipo o en un repechaje.

A parte de este antecedente hay cuestionamientos con pocas respuestas. ¿Por qué hay jugadores que lo hacen bien en sus equipos y cuando vienen a la Selección parece que se les olvidó jugar? ¿Será que les afecta la presión? ¿Quizás el jet-lack? ¿Será que la idea del entrenador en vez de hacerlos fluir en la cancha los confunde y no entienden su lenguaje?
Cuando se arma un equipo, y en este caso la Selección Nacional, para que un jugador juegue bien debe encontrarse con buenos jugadores.
Deben existir líderes, jugadores, (donde se incluye al entrenador), con experiencia en eliminatorias. Pero en la escogencia de este rejuntado no existen esos ingredientes ni armonía, porque cada uno desarrolla en la cancha un libreto personal.

Manfred Ugalde y Alonso Martínez no comulgan con sus funciones en la Selección. ¿Sabe el técnico si Manfred y Alonso se sienten cómodos como les ordenan jugar en la Sele? ¿Logró el “Piojo” unirlos para darle el poder ofensivo que necesita la Selección?
El muy criticado Brandon Aguilera, en su equipo Río Ave de Portugal, es muy diferente al que vemos en la Selección. ¿Se ha preguntado por qué?
En su equipo tiene jugadores en la media cancha que saben jugar futbol. En la Selección Orlando Galo es solo un destructor de juego y no un armonioso constructor. Josimar Alcócer desarrolla su propia partitura. Los dos Moras: Joseph y Carlos están por su banda sin unirse al colectivo. Y los defensores solo piensan en destruir el juego del rival y de esa manera tratar de salir incólumes del partido.
En el año 2021 el entrenador argentino César Luis Menotti en una entrevista, habló sobre cómo «las pequeñas sociedades hacen el gran equipo».¿Logró con su escogencia Miguel Herrera tener esa cohesión grupal en la Selección a través de esas pequeñas sociedades?
Al terminar el partido frente a la Selección de Haití, El “Piojo” fue muy claro al decir después del tiro libre de Ariel Lassiter: “Tenemos una jugada de tiro libre al último minuto y sale un invento, yo no trabajé eso”. O sea: el técnico reafirmó que no tiene ninguna credibilidad en el grupo.

La Selección empató con Haití y Nicaragua a duras penas. A veces cuando se mueven los molinos por el viento o el agua, sentimos que vamos avanzando. Sin embargo, mientras se avanza de esa manera, ya hay otros que lo hacen con motores de combustión de cuatro tiempos.
Costa Rica tiene dos puntos y es para muchos un brochazo de resignación. Es una forma donde los dirigentes reivindican sus decisiones, para ratificar que somos lo que queremos ser y no estamos dispuestos a cambiar lo que tenemos que cambiar.
Es jodida la situación de la Selección a falta de 12 puntos en disputa. Para enamorarse de nuevo con este equipo, en el próximo partido hay que asistir al estadio bien peinado, bañado y con la cara lavada para tratar de entender lo que está sucediendo.
* El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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