Por Carlos Fernández Mora, periodista y escritor.

Al regresar a Costa Rica graduado de Médico y Cirujano, y recién abierto su Consultorio en San José, el siempre recordado amigo Rafael Ángel Grillo Ocampo recibe la visita de una señora ya entrada en años que llega a que la examine. Su enfermedad es, en cierto modo, indefinida.
Después de un interrogatorio y de haberla auscultado, el doctor Grillo le dice:
—“¿Padece usted dolores de cabeza, señora?”.
—“Sí doctor”.
—“¿Tiene usted escalofríos?».
—“Sí doctor”.
Se queda el doctor Grillo un poco pensativo, y al poco rato, la vuelve a interrogar:
—Dígame señora: durante la noche ¿rechina usted con los dientes?.
—¿Cómo?” ¡Eso es imposible!
—¡Imposible! —contesta el médico— ¿Por qué?
Y la señora entrada en años, sonriéndose, rápidamente le responde:
—Porque cuando me acuesto los meto en un vaso de agua.
*Caricatura de Noé Solano.
