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Turín se convierte en uno de los centros estratégicos del caza de nueva generación que Italia, el Reino Unido y Japón están desarrollando de forma conjunta.
El pasado 9 de octubre se inauguró la sede italiana de Edgewing, la empresa encargada de diseñar y desarrollar el futuro sistema de avión de combate del programa GCAP. El proyecto aspira a entrar en servicio en 2035 y podría aportar al sector aeroespacial del Piamonte miles de puestos de trabajo altamente cualificados.

La sede se encuentra en las instalaciones de Leonardo en Corso Francia, en Turín, y es la primera estructura nacional de Edgewing que abre fuera del Reino Unido. Aquí trabajarán conjuntamente ingenieros italianos, británicos y japoneses, mientras que en los próximos meses están previstas otras dos sedes, en el Reino Unido y en Japón.

Edgewing es la ‘joint venture’ constituida por Leonardo para Italia, BAE Systems para el Reino Unido y Japan Aircraft Industrial Enhancement Co. Ltd. (JAIEC) para Japón. Los tres socios poseen participaciones iguales y comparten el desarrollo de la aeronave.
La empresa será responsable del diseño y del desarrollo del caza durante todo su ciclo de vida, incluidas las actividades de ingeniería, certificación y seguridad de vuelo. El objetivo es poner en común las capacidades industriales de los tres países y acelerar la realización de un sistema militar destinado a sustituir a los actuales aviones de combate de nueva generación.
El proyecto también tiene efectos importantes en el plano del empleo. A plena capacidad, prevista para 2029, Edgewing Italia debería alcanzar unos 1.000 empleados. A ellos se sumarán más de 1.000 personas de Leonardo implicadas en las actividades relacionadas con el programa, sobre todo entre Turín y Caselle.
La apertura de la sede refuerza el papel del Piamonte en la industria aeroespacial internacional, gracias a unas competencias ya consolidadas en el diseño y el desarrollo de aeronaves militares. La participación de proveedores especializados, empresas tecnológicas y compañías de la cadena industrial podría extender los efectos económicos de la inversión mucho más allá del personal directamente empleado en el programa.

La elección de Turín no es casual: el territorio acoge desde hace décadas actividades aeronáuticas de Leonardo y constituye uno de los principales polos italianos de ingeniería aeroespacial. El nuevo centro aspira a consolidar esta especialización, integrándola en una estructura industrial compartida con los otros dos países socios.
Tecnología furtiva, IA y drones: así será el nuevo caza
El Global Combat Air Programme (GCAP) no se limita a la construcción de un nuevo avión. El proyecto pretende crear un sistema de combate integrado, en el que la aeronave será capaz de recoger y compartir información, conectarse con otras plataformas y coordinar medios pilotados y no pilotados.
El caza estará dotado de tecnologías furtivas, diseñadas para reducir su detectabilidad por parte de los radares, de sensores avanzados y de sistemas de inteligencia artificial de apoyo a los pilotos. Además, deberá poder dirigir drones y otros activos durante las operaciones, asumiendo un papel de coordinación dentro de una red más amplia.
La capacidad de conectar aviones, sensores y sistemas de armas será por tanto tan central como las prestaciones del propio aparato. El GCAP aspira a integrar información procedente de distintos sistemas para mejorar la conciencia de la situación operativa y la rapidez en la toma de decisiones.