Óscar Álvarez Araya, analista internacional.

También se propone construir un marco jurídico predecible y transparente para las relaciones comerciales y promover el desarrollo especialmente de los países menos desarrollados.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) es un actor esencial de la arquitectura comercial y económica global que actualmente se encuentra enfrentada a nuevos desafíos tales como la crisis del multilateralismo, la fragmentación y la formación de bloques económicos y comerciales y las tensiones comerciales que en algunos casos están derivando hacia verdaderas guerras comerciales.
La OMC fue fundada en 1995, cuando sustituyó al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) que había regido el comercio mundial desde el año 1947. Es decir que nació como parte de los esfuerzos de reconstrucción económica impulsado por las potencias aliadas después de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, ni el GATT ni la OMC formaron parte de las instituciones multilaterales de Bretton Woods, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial con sede en Washington, DC. Costa Rica se unió a la OMC desde el 1 de enero de 1995 y ha sido miembro del GATT desde 1990.

La OMC representa actualmente más del 98% del comercio mundial y su máxima autoridad es la Conferencia Ministerial que se reúne cada dos años y define las grandes orientaciones políticas de la entidad. El Consejo General actúa entre las conferencias y supervisa los distintos órganos especializados.
El Órgano de Solución de Diferencias (OSD) es uno de los mecanismos más importantes de la organización y permite que los países miembros presenten reclamaciones cuando consideran que otro estado viola las normas comerciales.
Este sistema ha contribuido a reducir las tensiones y guerras comerciales y a fortalecer el respeto por las reglas multilaterales. Sin embargo, varios países prefieren no hacer uso de sus derechos a presentar reclamaciones y buscan mecanismos bilaterales de solución a las controversias. Así por ejemplo países que se han sentido afectados por las políticas arancelarias de la administración Trump prefieren establecer canales de comunicación y negociación directos con las autoridades comerciales y políticas estadounidenses a fin de encontrar soluciones a sus diferendos.

Entre los principales logros de la OMC se puede mencionar la consolidación de un marco global de normas comerciales y la incorporación de economías emergentes como China en 2001 al sistema multilateral. Sin embargo la organización enfrenta nuevos desafíos en el siglo XXI tales como las tensiones y las guerras comerciales entre grandes potencias como Estados Unidos y China y la proliferación de acuerdos bilaterales y regionales y la formación de bloques económicos y comerciales como la Unión Europea, el T-MEC, Mercosur, APEC y los BRICS.
La OMC se encuentra en un proceso de adaptación a los nuevos desafíos del comercio internacional tales como la digitalización, la economía verde, la inteligencia artificial y la reconfiguración de las cadenas globales de valor.