La vivencia cotidiana de la Ética y los valores

La vivencia cotidiana de la Ética y los valores

  • El arte de vivir en el núcleo vital.

César Fernández Rojas, miembro fundador Comisión Nacional de Ética y Valores.

En la formación de la ética y los valores se encierra el acto de creación más vivo, auténtico y espontáneo en el que la familia debe empeñar su esfuerzo para desarrollo pleno de la persona humana.

La vivencia cotidiana de los valores es una práctica sustancial y cercana. Vivir los valores es como el sol de la mañana, cuando amanece: empieza a mostrar los colores del mundo. Su luz se posa sobre la techumbrede los hogares adormilados, se desliza por los tejados, acaricia las hojas, pinta de oro los bordes de las casas, fluye como río de luz entre los pliegues del paisaje.

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Y al despertar la vida, al despuntar el día, no solo se aclara el cielo: también se despiertan las almas que aún recuerdan cómo habitar el mundo con propósito, de cómo cuidar lo que importa, de cómo ser consecuentes con lo que se piensa, se dice y se hace.

La ética no despierta sola, viene acompañada por expresiones valóricas que la uncen a la conciencia: unas palabras afectuosas de buenos días, se cruzan miradas que abrigan, se piensan decisiones que cuidan.

El sol, nuestro astro: es símbolo de claridad, de presencia, de luz que se filtra y se dispersa para llegar a nosotros como una acuarela luminosa. A nuestra manera, también las ideas, nuestras palabrasdeben encontrar espacio en otro ser y despertar memorias. Esos valores son como los haces de luz:amor que ilumina, bondad que calienta, empatía que germina.

La ética y los valores cotidianos guían los pensamientos y sentimientos de quienes saben mirar con el corazón, permitenque esa claridad interna de nuestra racionalidad y las emociones, se vinculen, se entrelacen con la transparencia externa queinspira acción o consuelo.

(La teoría ética de este ensayo la he fundamentado en: Ética del cuidado de Carol Gilligan y otros (1982). Enfoque sobre la clarificación de valores en el aula: fomentar la autoexploración,promover la responsabilidad personal, crear entornos seguros para el diálogo ético, trabajo en disciplina educativa basada en la dignidad, (Cómo fomentar los valores individuales autores: Richard J. Curwin, Richard L. Curwin, Geri Curwin), enfoque de Richard J. Curwin, junto con Allen N. Mendler (1985). (…) Ética de las virtudes humanas,propuesta ética profundamente influenciada por la tradición tomista, especialmente por Santo Tomás de Aquino, sus ejes son: ética de la virtud, libertad y amor como fundamentos éticos, analogía del ser y valor de la verdad y personalismo cristiano, en su obra Virtud y Personalidad según Tomás de Aquino, propone una visión ética que dignifica la persona como sujeto de valor y vocación trascendente de Jesús García López (1986). (…) Ética formativa donde el desarrollo moral se vincula con la interiorización activa de valores mediante experiencias significativas.La ética se enraíza en la cultura e identidad, la escuela es espacio de construcción con sentido social. Libros: Formación de actitudes para el logro de valores, La vivencia cotidiana de los valores en las escuelas costarricenses. Ensayista, de César Fernández Rojas (1994 al presente). (Cfr. Ensayo:ÉTICA: EL ARTE DE LA ACUARELA MORAL. CADA AUTOR, UNA HUELLA IRREPETIBLE. César Fernández Rojas. Publicado por la Revista Visión C R el 5 de setiembre de 2025).

Adapté el trabajo de Richard J. Curwin, Richard L. Curwin y Geri Curwin, parafomentar la autoexploración,promover la responsabilidad personal, crear entornos seguros para el diálogo ético, trabajo en disciplina formativa basada en la dignidad ycómo fomentar los valores individuales. He trabajado personalmente este enfoque, a nivel educativo, para desarrollar una ética cotidiana, donde el desarrollo moral se vincula con la interiorización activa de valores mediante experiencias significativas.

Ética del cuidado de la Tierra – FUHEM

Con Gilligan se asumen los postulados modernos de la Ética del Cuidado. Cada hogar, cada familia, es una cultura interna y crea su propio paisaje semiótico:poseen signos que los distingueny construyen nuevos significados desde la base de sus experiencias con principios, virtudes, valores, símbolos e historias que orientan el desarrollo, la inclusividad y el discernimiento moral, para determinar lo justo, lo adecuado y lo correcto de sus decisiones cotidianas, así como en los juicios de carácter social y económico de su vida particular.

Mario Bunge explica que los valores y la moral “no flotan sobre la vida diaria, sino que se originan de nuestra lucha diaria por sobrevivir y alcanzar o retener un estado de bienestar”. (Cfr. Bunge, Mario. Ética y ciencia. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1985).

Con la vivencia cotidiana de los valores no se trata de ser perfectos, sino de ser conscientes y consecuentes. De elegir, cada día, cómo queremos estar en el mundo. La ética florece en lo cotidiano si se cumple lo prometido, si se dice la verdad, saluda con amabilidad, cuida los espacios comunes, se llega a tiempo, corrige los propios los errores, se pone en el lugar del otro, reconoce lo que los demás hacen por usted, agradece lo que tiene.

Sí, lo mejor es que no hace falta esperar para encontrar grandes momentos: cada momento es una oportunidad para practicar en lo que se cree. En la casa, en la calle,la escuela, el liceo, la U, el trabajo, en redes, durante el tiempo libre. Vivir las virtudes y los valores es como sembrar semillas invisibles. No siempre vemos el fruto de inmediato, pero poco a poco, florece una vida más plena, más coherente, más luminosa.

El valor de una familia unida

El hogar es un punto de encuentro, es allí, el sitio donde la ética se gesta en el silencio de las convicciones, en el calor de los vínculos de lo cotidiano: en el modo de conversar, de escuchar, de servir la mesa, de respetar los silencios. Es una cultura que se cultiva —un atropar de afectos— en cada gesto que reconoce al otro como presencia valiosa.

No es solo refugio o techo que protege, frecuencia que armoniza. El hogar es la esencia de la familia y la familia es elespíritu que da forma a la comunidad y a la sociedad. El lugar donde el ser se ensaya, el amor se dignifica y la ternura se vuelve costumbre.

En cada encuentro aprendemos a decir mamá, pan, te quiero, te amo. Un instante fértil donde la ética se encarna antes de ser teoría y práctica: ser vida como fuente, sensibilidad que envuelve el alma, solidaridad que humaniza, perdón que restaura.

En el hogar el tiempo se vuelve humano y lo cotidiano sagrado. Es el espacio donde nuestras palabras encuentran eco, donde nuestras heridas sanan. Es el primer escenario de la urbanidad y los buenos modales que se gestan en la convivencia, se afirman en el respeto y se sostienen en la disciplina que cuida sin imponer.

En el hogar se labra el lenguaje,el uso moderado de la voz y la conversación edificante; la cortesía se vive como una virtud, con palabras comprensivas y acciones generosas.

El afecto cultiva el alma para sembrar el respeto a la vida, la lealtad a la Patria, el amor por la paz, el fecundo desarrollo de la identidad personal, el aprecio a la justicia, el fomento de la corresponsabilidad con dignidad, excelencia (como areté) y libertad. Porque la familia es el vínculo que florece y la ética cosecha.

10 Beneficios que tiene la Familia Unida - Castelog

Toda ética que cosecha con dignidad ha sido antes gestada con ternura, por ello, la ética se unifica alrededor de los valores cotidianos de la solidaridad, el servicio generoso, la integridad, la responsabilidad, la eficacia, la superación, la creatividad, la prudencia como sabiduría práctica, la resiliencia, la fe y la esperanza.

Es un umbral donde el espíritu se reconoce acogido, y el saber se vuelve comunión. El estudio es la responsabilidad, pero la verdadera lección se encuentra en la hospitalidad. Esa puerta abierta, mesa tendida, luz suave: señales de un hogar que enseña que el conocimiento también se nutre de afecto.

Vivir con fundamento en los valores es decidir lo que es más importante en un determinado momento: cuando la honradez aparece al devolver un vuelto mal dado, cuando el respeto se manifiesta al escuchar sin interrumpir, cuando la solidaridad se muestra al compartir lo que tenemos, aunque sea poco, cuando la compasión se unifica con los bienes espirituales.

Somos en la Tierra la única especie que sufre por el dolor ajeno, da de beber al sediento, calma al atribulado, socorre al menesteroso, da de comer al hambriento, lo cubre con sus ropas. Por eso es tan importante la ética de la alteridad, porque cuando actuamos virtuosamente, lo hacemos guiados por los dictados de la conciencia.

Aunque somos seres sociales y vivimos en comunidad, cada persona dentro de la familia, brilla con luz propia y ello exalta la unicidad e individualidad inherente de cada ser humano. Esa luz pone de manifiesto la disposición personal, los talentos y facultades, habilidades y destrezas, características físicas, morales y espirituales, principios, valores, virtudes y preceptos que determinan, entre otros factores, la esencia única de la individualidad, como riqueza que contribuye con una sociedad más diversa y enriquecedora.

LA MODERACIÓN: ¿EN EL MEDIO O EN LA CERCA? - El Vigía de Cuba

La moderación es una virtud esencial de la familia: en tanto, modula la cordura, la sensatez y la templanza en las palabras y las acciones, según el DRAE. Es como el pincel guiado por la mano que conoce el contorno de su inspiración antes de tocar el lienzo.

La moderación en la vida cotidiana es autocontrol: es saber cuándo hablar, cuándo detenerse, cuándo dejar espacio para que el silencio también hable, cuando avanzar, con prudencia, con tacto. El pincel no se precipita; la mano que lo guía ha aprendido a percibir la textura invisible de lo que aún no ha sido plasmado en el lienzo.

Esa textura en la familia busca el equilibrio: ni exceso ni carencia, es la disciplina emocional de no dejarse arrastrar por los impulsos; Aristóteles la llama mesura, compostura como el justo medio entre dos extremos. Epicuro la denomina ataraxia: la serenidad del alma y Confucio vincula la moderación con la armonía: una forma de autodisciplina que nace de una decisión ética reflexiva.

La moderación en el cristianismo es una virtud profundamente entrelazada con la templanza, una de las cuatro virtudes cardinales. No se trata simplemente de evitar excesos, sino de cultivar un equilibrio interior que permita actuar con sabiduría, humildad, justicia y respeto.

El fundamento de la ética en la vida cotidiana para la urbanidad es el reconocimiento de la dignidad de la otra persona en cada palabra pronunciada, cada acto realizado y cada espacio habitado.

En los actos diarios de la convivencia, los buenos modales son expresión de respeto, lealtad y coherencia. La urbanidad, lejos de ser una formalidad vacía, se convierte en una práctica ética que honra la presencia de los otros miembros de la familia, cultiva la paz social y fortalece los vínculos sociales.

Así, la urbanidad y la cortesía se transformanen respeto mutuo, aseo, higiene y pulcritud personal. Los adultos han ser modelos de virtud: sobrios, puntuales, corteses, tratar a las personas de buen modo y guardar la armonía familiar, pues los niños aprenden también por el ejemplo y la observación.

Según UNESCO los primeros años son determinantes para el desarrollo moral. Algunas estrategias son básicas para la formación de los valores, cuando se vinculan con las necesidades, los desafíos y las aspiraciones del contexto en el que se aplican. Esta etapa incluye también el modelado constante: Los niños aprenden y experimentan las amenazas del entorno en su convivencia social.

La importancia de tener una familia unida y cómo lograrlo

Porque la familia es el primer entorno de socialización, donde se moldean la autoestima, la personalidad y los valores de los hijos. La familia y los primeros amigos permiten en la niñez crear espacios lúdicos, cumplir con los deberes, compartir las primeras experiencias de los grupos homogéneos para construir, en conjunto, la identidad personal y social.

La amistad es la virtud que siempre busca el bienestar de otras personas, por bondad y estimación. Al hermano como al amigo se les aprecia por ser como son, por el valor que poseen en sí mismos. La amistad auténtica, aunque reside en las palabras, los gestos y la amabilidad, vibra y conmueve el alma, descubriendo en lo cotidiano la huella de lo eterno.

La amistad en familia embelesa nuestros sentidos; ese abrazo cariñoso de los hijos, el ceñido candoroso de los nietos, el saludo afectuoso de quienes se apoyan mutuamente; por esas risas traviesas.

La amistad en familia se comparte por un amor incondicional de bondad, ternura, lealtad, respeto, solidaridad, altruismo, responsabilidad, comunicación, prudencia, humildad, gratitud, perdón y celebración; son un mismo latido que habita en muchos corazones.

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La lectura, la música, los deportes, la conversación edificante, las artes, en general,el adecuado uso del tiempo libre son prácticas que ennoblecen el espíritu familiar y social.

Estima la discreción y la cortesía íntima al respetar la privacidad de los demás, no invada sus espacios sin permiso, evita comentarios que hieren; según Barrantes Solís es necesarioeliminar la violencia sostenida que afecta el sistema inmunitario, eleva la presión arterial, altera el sueño y favorece la ansiedad y la depresión.

Por ello, se deben fortalecer los lazos afectivos y fomentar un ambiente familiar de recogimiento, buen humor, reconocimientos y celebración de los logros personales para favorecer las buenas relaciones en todas las ocasiones de la convivencia familiar.

La familia frente al desconsuelo de la enfermedad descubre un paisaje interior de oración y colaboración: florece la generosidad, se organiza el acompañamiento para ofrecer amor y consuelo; la atención del ser querido produce una ternura desbordada y en medio del desconcierto inicial, se forja un manto invisible de empatía, de compasión que arroba las almas y los espíritus por quien ve quebrantada su salud.

Con el paso de los años la vivencia cotidiana de la ética y los valores conforma nuevos escenarios, nuevas familias que reconocen el arte de vivir en el núcleo vital. Al trasladar de generación en generación la ética en las acciones diarias, las familias contribuyen a la construcción de relaciones sólidas y duraderas.

La ética y los valores - Cursos Multimedia SL

La Dra. Tatiana Barrantes Solís expone en Foro del periódico La Nación: “Como seres humanos, tenemos un sistema biológico de alerta que nos permite reaccionar ante el peligro, llamado “sistema simpático”. En situaciones puntuales, este sistema activa el cuerpo y nos da fuerzas para afrontar o escapar de la amenaza. Una vez que el peligro pasa, la contraparte de este sistema, que se denomina “sistema parasimpático”, actúa ayudándonos a recobrar la calma.

Pero cuando la exposición al peligro es constante, el cuerpo mantiene encendido este “modo de alarma” a través de una hormona llamada cortisol, también conocida como la hormona del estrés.

El cortisol tiene funciones biológicas fundamentales, como mantener nuestra presión arterial, pero como todo en exceso es malo, en niveles elevados y sostenidos el cortisol afecta el sistema inmunitario, eleva sostenidamente la presión arterial, altera el sueño y favorece la ansiedad, la depresión y la manifestación de enfermedades crónicas e inflamatorias.

El cerebro humano inicia su desarrollo desde el vientre, en las primeras semanas de gestación, pero este no finaliza al nacimiento, sino que se mantiene en desarrollo hasta aproximadamente los 24 años de edad, según los expertos de la OMS.

Además, durante la infancia temprana y la adolescencia ocurren cambios en las conexiones neuronales que son muy significativos y que forman nuestras habilidades y dirigen el aprendizaje. Por eso, durante la infancia y adolescencia, el exceso de cortisol es todavía más grave, precisamente porque el cerebro está en desarrollo y el cortisol actúa directamente sobre estas conexiones en formación.

Uno de los órganos más afectados es la amígdala, una pequeña estructura cerebral encargada de procesar el miedo y las emociones. Bajo estrés tóxico, la amígdala se agranda y se vuelve hiperactiva, lo que incrementa la ansiedad y las respuestas agresivas, por la sensación constante de amenaza.

Cortisol: una hormona clave para la salud más allá de regular el estrés

El cortisol, además, afecta otras áreas del cerebro relacionadas con la memoria, la atención y el aprendizaje, limitando las oportunidades de que los niños alcancen su máximo potencial. Más grave aún, se ha visto que estos cambios en la fisiología cerebral se pueden dar desde el embarazo, si es la madre quien está sometida a este estrés tóxico durante la gestación.

Desde el año 2005, el Dr. Jack Shonkoff y su grupo de expertos en desarrollo infantil de la Universidad de Harvard clasificaron el estrés en tres categorías: el estrés agudo, breve y protector; el estrés crónico, más prolongado pero tolerable; y el estrés tóxico, que ocurre cuando este es permanente y no hay medidas de contención suficientes y adecuadas para la persona. Lamentablemente, lo que vivimos hoy como país se acerca a este último.

Estamos criando a una generación bajo condiciones de violencia que no eligieron, que ya está impactando su desarrollo inmediato y su salud a corto y mediano plazo. Y, si no actuamos pronto, la heredarán a las futuras generaciones. (Cfr. Dra. Tatiana Barrantes Solís. Violencia y cerebro infantil: la cara factura de vivir con el cortisol al tope. Foro de La Nación. Miércoles 24 de setiembre de 2025).

Menciona Barrantes Solís: “Detener la violencia es urgente, pero no suficiente. Debemos también fortalecer a la sociedad con entornos protectores: escuelas seguras, espacios de arte, cultura y deporte, crianza respetuosa en las familias, inclusión real en las aulas y un discurso público que modele respeto y empatía. Cada palabra desde nuestras autoridades, cada mensaje en redes sociales y cada acción en casa cuenta para que la niñez no normalice la violencia como parte de su vida.

El estrés tóxico no solo deteriora la seguridad del presente, también hipotecará el futuro de Costa Rica en creatividad, aprendizaje y convivencia. Si logramos construir ambientes seguros y amorosos, no solo reduciremos la violencia, también liberaremos el verdadero potencial de nuestra juventud”.(Ibid. Dra. Tatiana Barrantes Solís. Foro de La Nación. Miércoles 24 de setiembre de 2025). (El destacado es propio).

Protocolo de Atención a la Violencia Escolar , Abuso Escolar y Abuso Físico | AZTAHUACAN-CONALEP CDMX

El desarrollo integral,la justicia social, la alteridad, la ética del cuidado y el carismase relacionan con la construcción de sociedades más equitativas, dondelas experiencias están fundamentadas en principios, virtudes y valores que impulsan políticas y acciones que favorecen la inclusión y el bienestar general.

Existe una compasión más profunda que se convierte en un compromiso genuino por el bienestar del otro. No es solo sentir el dolor ajeno, sino actuar para aliviarlo. Hay personas que eligen estar presentes en los momentos más difíciles de los demás, ofreciendo compañía en la soledad, apoyo y compasión en la adversidad,creando hogares y ambientes de amor sin condiciones.

 

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