

El contexto internacional de la época seguía marcado por la Guerra Fría, con tensiones constantes entre los bloques liderados por Estados Unidos y la Unión Soviética. El futbol, una vez más, funcionó como un espacio de convivencia simbólica entre naciones con modelos políticos opuestos.

Finalmente, 16 equipos viajaron a la costa de Latinoamérica, clasificados tras una ronda eliminatoria y la ciudad abrió sus sedes, siendo el segundo número menor de la historia, con tan solo cuatro ciudades: Arica, Rancagua, Santiago y Viña del Mar.
Así fue como el Mundial de 1962 en Chile significó nuevos inicios para muchos, pero también últimas despedidas para otros, como por ejemplo para el que había sido el presidente de la FIFA durante tantos años y fundador del torneo: Jules Rimet falleció el 16 de ese mismo año.
Brasil logró el bicampeonato mundial pese a la temprana lesión de Pelé. La figura del torneo fue Garrincha, quien cargó con el peso ofensivo del equipo y fue decisivo en los partidos clave, especialmente ante Inglaterra y Chile. Con un futbol menos vistoso que en 1958, Brasil demostró que ya no dependía solo del talento individual, sino de una estructura sólida y competitiva.

Chile, como anfitrión, alcanzó un histórico tercer lugar, el mejor resultado de su historia, impulsado por el respaldo del público y por figuras como Leonel Sánchez. El torneo consolidó la idea de que los Mundiales ya no serían sólo espectáculos ofensivos, sino competencias cada vez más estratégicas, donde el contexto político, social y emocional influía directamente en el desarrollo del juego.
Maldita violencia
Una de las más notorias curiosidades es que el Mundial de Chile 1962 pasó a la historia como el más rudo de la historia. El torneo registró más de 50 jugadores lesionados, tres fracturas de pierna y una de cadera en apenas los primeros cuatro días de competencia.




En el caso de Chile , anfitriona del evento, quedó en tercer lugar, tras vencer a Yugoslavia en el partido por el tercer y cuarto puesto. El mejor arquero del Mundial Chile 1962 fue Wolfgang Fahrian (Alemania Occidental).
El mejor jugador fue Garrincha, de Brasil.

Garrincha, el genio brasileño lideró la consagración de la Copa del Mundo.Otras curiosidades:
En el Mundial de Chile se marcaron 89 goles en 32 partidos jugados , lo que hace un promedio de 2,78 anotaciones por partido.
Brasil fue el equipo más goleador del torneo con 14 goles, le siguió Yugoslavia y Chile con diez.
Bulgaria se fue del Mundial con el casillero de goles vacío.

La Selección Española presentó en este Mundial jugadores de cinco nacionalidades ya que además de 18 españoles, había un uruguayo ( Santamaría ), un paraguayo ( Martínez ), un húngaro ( Puskas ) y un argentino ( Di Stefano ).
Del mismo modo, la Selección Italiana presentó a dos jugadores sudamericanos, el brasileño Jose Altafini y el argentino Enrique Omar Sivori. A raíz de esto la FIFA determina que en adelante los jugadores solo podrían defender a una selección nacional.
Brasil se convirtió en el equipo campeón que menos jugadores utilizaron en una Copa del Mundo, solo 12.
El partido entre Chile e Italia fue tan violento que se le conoció como «La Batalla de Santiago» , el marcador favoreció a Chile por 2 a 0, pero lo que se recuerda fueron las peleas, las expulsiones y el deplorable arbitraje del juez inglés Aston.
El mundial de 1962 fue considerado el más duro de la historia. Llegando a dejar en silla de ruedas al jugador Ruso, Eduard Dubinski , que por consecuencias de una fuerte entrada, años más tarde acabó perdiendo una pierna.

Garrincha fue expulsado en la semifinal contra Chile, pero inexplicablemente no fue sancionado y pudo disputar la final.
Por motivos supersticiosos la plantilla de Uruguay no utilizó el número 13.