Mario Rodríguez*, Revista Visión CR.

Tremenda la semana que pasó, matrizada con una serie de eventos, todos interconectados entre sí, con temas variopintos, y contres protagonistas: Bad Bunny, Trump y el Papa.
Debo admitir que no considero música ni arte lo que hace el puertorriqueño, pero, éste está dejando una estela insospechada en el mundo de la farándula y hasta en la política.
Es tal el fenómeno que, ha participado en múltiples películas, con papeles importantes, por ejemplo, en “Tren Bala” con Brad Pitt; y, más recientemente en “Happy Gilmore 2”, con Adam Sandler.

Este fenómeno mundial, lo ha llevado a codearse con famosos, los cuales admiran su “música”, como, por ejemplo, la renombrada pareja española Javier Bardem y Penélope Cruz; o ser involucrado sentimentalmente con modelos famosísimas, como la menor del clan Jenner Kardashian.
Siendo que, todo lo anterior, ha llevado a universidades como Yale o San Diego a estudiar el fenómeno Bad Bunny, con la finalidad de escudriñar los tópicos relacionados a la migración, el orgullo puertorriqueño, la cultura caribeña, etc., tal y como ha sucedido con Taylor Swift en otras casas de educación superior a lo largo del planeta.
Recientemente, “el conejo malo” ha estado en la picota de la Casa Blanca, al ser el elegido -sorpresivamente- como el “cantante” del medio tiempo de Súper Bowl LX, lo cual ha llevado al movimiento MAGA a formular críticas exacerbadas en contra de dicha selección; sin embargo, eso no tiene nada que ver con su talento musical, sino más bien por su aparente “odio” hacia el presidente.
Este evento, es fácilmente el más visto, y el más importante de los Estados Unidos, por ende, llamó poderosamente la atención, la decisión de parte de la NFL. Entre los argumentos, posiblemente está el lugar donde se celebrará, específicamente en Santa Clara, California, uno de los reductos del Partido Demócrata, y en donde, precisamente, Trump ha enfilado su cacería en contra de los migrantes.

Por eso, quizás el tema de la elección de Bad Bunny no sea por su calidad musical, sino por ser una figura que ha criticado abiertamente las políticas migratorias del presidente estadounidense. Es más, tan íntimamente relacionados están los temas que, el mismo Bad Bunny no programó conciertos de su gira mundial en la Unión Americana, ello con la intención de proteger a sus seguidos ante el accionar de las agencias migratorias. Otro de los motivos, es la enorme cantidad de latinos fans de la NFL, y la celebración de partidos en países como México y Brasil, como parte del plan de expansión mundial.
En este sentido, ya se anuncia la posibilidad de que, durante el SÚPER TAZÓN 2026, el ICE se presente con la finalidad de actuar contra los migrantes que asistan al evento, lo cual puede poner en entredicho la final deportiva. Lo anterior, no está confirmado, pero, al ser consultada la vocera Karoline Leavitt, señaló que no se iba a referir, e iba a dejar que Trump exprese próximamente su posición.
En el mismo orden de ideas, parece que, Trump quiere poner en jaque a los mayores eventos deportivos del 2026, y en este caso, le toca a la FIFA temblar ante las decisiones presidenciales, pues éste ha dejado claro que, por razones de seguridad nacional, cambiaría algunas de las sedes del mundial de fútbol.

Este asunto debe representar un peligro inminente para el adecuado desarrollo del mundial, pues, claramente, las armas están enfiladas hacia las sedes en estados de dominio demócrata, que en este caso serían: Boston, Los Ángeles, New York/New Jersey, San Francisco Bay Areay Seattle.
Sobre el particular, Infantino ha sido enfático en que eso no sucederá, pero, mucho cuidado, porque Trump suele ser quien tiene la última palabra -en casi todo-.
Por si fuera poco, hay otros asuntos que deben de generar atención al presidente de la FIFA, estando entre ellos el hecho de que, los Estados Unidos han denegado la visa a la comitiva de Irán, para asistir al sorteo del mundial, el cual se realizará en Washington. Además, esto ya es un aviso para colocar a Irán en los grupos que jueguen en Canadá o México, lo cual tendrá un impacto en el aspecto económico, pues, se proyecta que en Estados Unidos hay unos 2 millones de iraníes.
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También, hace unos meses, ante la condena de la justicia brasileña al expresidente Bolsonaro, se hicieron algunas referencias en contra de la posible participación de la “Verdeamarela”, lo cual sería un total despropósito.
Además, justamente, en la semana en la cual se debía definir la permanencia de Israel en UEFA y FIFA, la respuesta de Infantino fue lamentable, pues, señaló: “FIFA no puede resolver los problemas geopolíticos”, sin explicar porque RUSIA sí, pero ISRAEL no, dejando mucho qué desear, y dejando clara la influencia de los israelíes ante el máximo órgano mundial, pero, sobre todo, elucubrando un poco, quizás influenciado por la posición de TRUMP en cuanto al tema.
En todo caso, si bien Israel nunca ha asistido a una copa del mundo, en este momento está luchando por ello, pues está empatado en el segundo lugar con Italia (grupo I), y, el próximo 14 de octubre se enfrentan en un partido decisivo. ¿Se imaginan un partido Israel-Irán en el mundial 2026? Tremendo problema se le vendría a la FIFA.
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Para finalizar, mientras Trump aprieta por su anhelado Nobel de la Paz, el cual al parecer es una utopía, al proyectarse otros favoritos mucho más discretos, el Papa estadounidense puso en su lugar a quienes luchan contra el aborto, pero abogan por la pena de muerte, las políticas migratorias inhumanas, y la aniquilación del medio ambiente, al afirmar que: “Alguien que dice ‘estoy en contra del aborto pero estoy a favor de la pena de muerte’ no es realmente provida”.
Lo anterior, ha generado una reacción crítica de parte del movimiento MAGA en E.E.U.U, sobre todo de los católicos ultraconservadores, los cuales esperaban que León XIV cambiara el rumbo que llevaba la Iglesia con Francisco. En todo caso, parece que el Cónclave tenía claro el panorama, pero, al menos, Trump si tendrá su propia moneda de un dólar, para conmemorar el 250 aniversario del país.