Visión CR/Medios de prensa
(Imagen de portada: el pueblo cubano vive entre el miedo, los apagones, la carencia de alimentos y suministros de salud)
La situación desesperada que vive el pueblo cubano desde hace décadas y que ahora roza límites dramáticos -a los que la tiranía que los rige, los ha conducido- podría ser a muy corto plazo, la razón principal para que el régimen dictatorial se desplome de una vez por todas.
Aparte de la rampante corrupción oficial y de la estrepitosa debacle social, entre los hechos recientes que han tenido impacto en la “mano de hierro y sangre” con que la cúpula comunista de Cuba ha “reinado” en la isla, están sin lugar a dudas, el despliegue naval en el Caribe y la operación efectuada por tropas estadounidenses que capturaron al “capo de la droga” venezolano Nicolás Maduro, quien suministraba el petróleo al país caribeño, cuyo fracaso económico ha alcanzado dimensiones caóticas en las últimas décadas.

Desde el ingreso de Maduro en una cárcel de Nueva York, en el ámbito internacional -y muy especialmente entre millones de cubanos que han tenido que abandonar su patria y están dispersos por todo el mundo- ese hecho, sumado a otras acciones y declaraciones recientes tanto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como del Secretario de Estado, Marco Rubio, pareciera indicar que la caída del régimen en Cuba es inminente.
Y que de inmediato, también se producirá una transformación total en las relaciones entre ambos países, no en las mismas condiciones con las que paulatinamente se está desarrollando la transición hacia la democracia en Venezuela, sino más bien “de golpe y porrazo” pues el desorden, la pobreza, el miedo y la desesperación que prevalecen actualmente, se deben atender de forma organizada e inmediata, y para ello, ya miles de cubanos en el exilio y los gobiernos de otras naciones democráticas, han ofrecido ayuda.
Así lo han indicado medios de prensa europeos, en los que se ponen en evidencia las precarias condiciones de los pobladores cubanos, sin luz ni combustible, con poca agua y escasos alimentos, circunstancias que vienen padeciendo desde muy atrás, y que ahora se intensificaron. Y por ello, en el horizonte se vislumbra cada vez con más fuerza, que la dirigencia comunista, “abandone el barco” propiciando que el gobierno estadounidense asuma -al menos temporalmente- el control político y económico en Cuba, sin tener que utilizar la fuerza de las armas.

De acuerdo con declaraciones de Donald Trump, publicadas en el diario español El Mundo, a los cubanos: “les va muy mal, son una nación fallida por decirlo suavemente. He oído de Cuba desde que era un niño, pero… ahora puedo ver venir un cambio. Marco Rubio está lidiando con ello al más alto nivel. No tienen dinero, no tienen comida, no tienen petróleo. Es una nación en grandes apuros y requieren de nuestra ayuda».
En distintas oportunidades al ser interrogado sobre Cuba, el mandatario norteamericano ha sido franco y directo al señalar que la situación desesperada que está afrontando el pueblo y la forma en que se está mostrando el fracaso de la dictadura – por primera vez en mucho tiempo, arrinconada contra la pared – podrían permitir que “se articule un diálogo y se genere una relación de dependencia que cambie décadas de hostilidad, tensiones, enemistad, bloqueos, embargos y sanciones”.
Como lo ha sido en Venezuela y en otras naciones con las que Estados Unidos ha negociado, el petróleo -en este caso, su carencia- ha jugado un papel principal en la estrategia impulsada por la nación del norte.

No obstante, aferrados a sus soberbias y violentas acciones, a pesar de que en los últimos días “la administración Trump ha dado permiso para empezar a facilitar los envíos de combustible al ‘sector privado’ cubano cubriendo las necesidades que antes satisfacían Caracas o México”, recientemente, varias patrulleras oficiales abrieron fuego en aguas territoriales, cerca de Cayo Falcones, en la provincia central de Villa Clara, hiriendo a algunos y matando a otros integrantes de un grupo de diez cubanos residentes en Florida que pretendían acercarse a la isla en una lancha rápida, hecho que ha impulsado a varios congresistas hispanos y republicanos, a demandar una investigación y la ruptura de los pocos canales de diálogo que se han abierto.
Pese a ello, el plan que coordina el Secretario Rubio -hijo de cubanos- aparentemente sigue en pie y ahora contempla, tal cual lo informó el jueves Bloomberg, “autorizar la reventa de petróleo venezolano a Cuba, bajo la vigilancia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro y mediante la implementación de una política de licencias a empresarios particulares en casos específicos, debido a que las ventas que benefician al gobierno cubano continúan prohibidas “.