César G. Fernández Rojas, educador jubilado.
Ejemplifico mis experiencias sobre empatía por mi paso en los clubes de Leones de Costa Rica y mi observancia de 45 años de servicio, el próximo 1 de octubre.

Aprovecho para rendir homenaje al pasado Gobernador Humberto Montero Ortiz, quien falleció el 17 de julio, por la excelencia de su servicio a la comunidad de Guadalupe.
Es uno más de esos héroes anónimos, porque: En momentos de dolor y sacrificio por las devastaciones naturales, donde tantas personas pierden cuantiosos bienes materiales, la salud emocional y la paz social, e incluso las vidas de sus familiares y amigos, en ese amasijo de aguas desbordadas, animales muertos, escombros de viviendas arrasadas, fárrago de árboles y todo tipo de naturaleza orgánica entremezclada, hay que reconocer y mostrar al mundo la dimensión ética de la labor humanitaria de miles de costarricenses.
En esas horas aciagas el pueblo costarricense, los clubes de Leones, la comisión nacional de emergencia, funcionarios del gobierno, instituciones autónomas, periodistas, Cruz Roja, Bomberos, Fuerza Pública, Municipalidades, IMAS, ICE, IMN, Guarda parques, CCSS, empresas privadas, entre tantas instituciones, en múltiples trincheras del Servicio, arriesgando sus propias vidas, forjan en el crisol de la catástrofe, los mejores modelos de vida al impulsar la solidaridad hacia las comunidades con mayor grado de destrucción.
Históricamente, la sociedad costarricense, en pleno, se ha volcado, en las primeras horas postrimeras al suceso de las tragedias naturales, a ayudar, de manera masiva, descomunal, con todo tipo de compasión filantrópica, al sector de la sociedad que ha necesitado de la presencia humana, amparo y fortaleza material y espiritual.
La heroicidad no tiene cara ni nombre y se da en la penumbra del silencio. Esta cualidad, esta virtud que caracteriza al héroe civil anónimo, reposa en la grandeza de su alma, en la generosa sublimidad que inspiró sus pensamientos y le permitió ejecutar acciones superiores dignas de admiración y de respeto. En los centros de acopio, a los Leones les asisten numerosos contingentes de transportistas y voluntarios clasificando toneladas de ropa usada, zapatos nuevos y usados, empacado de miles de diarios alimenticios: días completos, semanas completas de un trabajo agotador, todos son héroes anónimos.

Cito, a manera de ejemplo, el impacto que producen nuestros clubes ante el pueblo costarricense: En una de esas grandes emergencias por las que pasa nuestro país, el club de Moravia fue centro de acopio; se trabajó en la sede de nuestro Club a partir del momento que el huracán afectó nuestra costa Atlántica, desde el 21 de noviembre y hasta culminar en los días hábiles del mes de diciembre.
Se recibieron, aproximadamente, 8 toneladas de alimentos empacados y ropa en buen estado. Para los asientos contables, se donaron 4000 diarios con una estimación unitaria de ¢50.000,00 y ¢20.000,00, con un valor total de ¢197.000.000, 00. Más de 6000 bultos de ropa por un valor total de ¢18.000.000, 00. Por medio de las redes sociales nuestra comunidad se volcó en ayuda de los damnificados entregando centenares de donaciones en la sede de nuestro Club.
La Municipalidad de Moravia trasladó a nuestra sede más de una tonelada de alimentos y ropa en buen estado. El club de Leones de Barva en alianza con Ferretería Brenes entregó 4032 latas de atún con un valor de ¢4.838.400,00. Los clubes de Curridabat y San José entregaron más de una tonelada de víveres y ropa. El club de Guadalupe colaboró con una contribución generosa de alimentos y ropa. Los cachorros recibieron alimentos empacados en Megasuper de Moravia por una suma aproximada a ¢500.000,00. El Colegio María Inmaculada de Moravia entregó una significativa donación de víveres y ropa con un costo superior al ¢1.500.000,00.
Se recolectó en la sede del Ministerio de Cultura y Juventud de Moravia una gran cantidad de víveres y dinero. Se recibió la donación de 160 pares de zapatos nuevos para mujeres, hombres y niños, así como juguetes, con un valor estimado en ¢3.641.000,00. También se recolectó dinero en las calles de nuestra comunidad.

Los compañeros lograron una recaudación total en dinero de ¢750.000,00, todo ello se convirtió en más alimentos para los damnificados. Plásticos Ibéricos de Costa Rica hizo una donación de 425 pares de botas de hule por un valor de ¢1.873.540,00. La donación de los transportistas a las zonas damnificadas del país se calculó en ¢800.000,00. El cálculo general, aproximado, de las donaciones totales asciende a un monto de ¢229.390.440,00.
También hubo clubes que trabajaron distribuyendo los productos recaudados, sirviendo alimentos, planificando las familias que necesitaban ayuda; todo ello, es ejemplo del emprendedurismo que impulsa nuestro Distrito y la Asociación Internacional. Sonparadigma del talento humano, el compromiso social y la creatividad, cuyo eje es lograr que los Leones, Leos, Damas Leonas y Cachorros, autoridades Leonísticas, funcionarios Distritales y Juntas Directivas de los clubes, ejerzan sus funciones con asertividad, alta capacidad de gestión y proactividad. En el actual período Leonístico la emprendedora compañera Grettel Romero Fallas es la Gobernadora del Distrito D-4, Costa Rica.
El buen ejemplo. La ciudadanía percibe la confianza que produce el buen ejemplo. Los Leones somos personas poseedoras de dignidad para hacer el bien, ejemplo de integridad y vocación de servicio, para forjar un magisterio de credibilidad, transparencia y calidad en los resultados. Se menciona el vocablo magisterio porque somos modelos de vida para las personas que necesitan nuestra ayuda, pero, también lo somos para las comunidades que conviven con nuestros clubes.
CLUBES DE LEONES DECLARADOS POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA: INSTITUCIÓN BENEMÉRITA DE SERVICIO SOCIAL
Carl Rogers (1902–1987), psicólogo humanista, definió la empatía como “la percepción precisa del sistema de referencia interno de otra persona, como si fueras esa persona, pero sin perder la condición de ‘como si’.”

Esta formulación subraya el equilibrio entre la identificación afectiva y la distinción personal. En tal sentido la empatía es la capacidad de percibir, comprender y compartir los estados emocionales y cognitivos de otra persona, sin perder la conciencia de que esos sentimientos son ajenos.
Considera la condición de ponerse “como si” uno mismo pudiese experimentar esa emoción del otro, con el propósito de responder de manera correcta y considerada.
Daniel Goleman dice que es “la habilidad de reconocer y entender las emociones de otros, de empatizar con su perspectiva y de usar esa información para guiar el comportamiento social.”
Goleman la integra en el marco de la inteligencia emocional, aplicada al liderazgo y la comunicación.
Max Scheler, en 2008, expuso que la empatía es un “Fenómeno fenomenológico originario que nos permite captar las emociones de otro como un ‘otro real’, distinto a la proyección imaginaria.”
Edith Stein, en 2004 expresó que “Einfühlung, o ‘sentirse dentro de’, es un acto de conciencia por el cual el sujeto se traslada a la vivencia ajena.”
Scheller y Stein anclan la empatía en la tradición fenomenológica, resaltando su origen en la experiencia perceptiva.
Martin Hoffmann, en el año 2002, propuso que “Empatía es la respuesta afectiva motivada por la percepción del estado emocional de otro, que puede producir compasión o angustia vicaria.”

Hoffman destaca las consecuencias morales de la empatía, como la compasión y la motivación prosocial.
Para las citas y los comentarios de los autores precitados, refiérase a:
Rogers, C. R. (1980). A Way of Being. Boston: Houghton Mifflin.
Goleman, D. (1996). Inteligencia emocional. Barcelona: Kairós.
Stein, E. (2004). Sobre el problema de la empatía. Madrid: Editorial Trotta.
Scheler, M. (2008). Esencias y formas de la simpatía. Madrid: Caparrós.
Hoffman, M. L. (2002). Desarrollo moral y empatía: implicaciones para la atención y la justicia. Barcelona: Idea Books.
(Datos bibliográficos con asistencia de la IA).
Cada visión guarda un mensaje cognitivo básico para comprender la empatía: Vivir la empatía “como si”, sin perder la condición personal. Reconocer las emociones ajenas para adaptar la conducta social. Captar las emociones del otro para percibirlo como alguien real. “Sentirse dentro”, ir a la vivencia ajena y asumirlo como un acto de conciencia. Finalmente, dar una respuesta afectiva, al identificar las consecuencias morales que regulan la compasión frente a la angustia vicaria que es la reacción de malestar emocional que experimenta una persona al percibir el sufrimiento de otra.
Las referencias a las visiones conceptuales de los autores precitados las cité porque son cajas de herramientas dinámicas que crecen con la práctica, el diálogo y el empoderamiento. Al refinarse esos marcos teóricos se gana en claridad para generar conocimientos y actuar con mayor eficacia.
Ahora bien, cuando se trabaja a nivel de la comunidad, la perspectiva o efecto que se logra al enfocar o centrar la atención en la articulación emocional y cognitiva de las personas que necesitan de nuestra solidaridad no sigue un camino único.

Esos caminos de múltiples perspectivasrequieren la articulación de los diferentes enfoques o visiones para tener una comprensión más cercana y completa de los problemas por atender, revela soluciones inéditas y se potencia el compromiso colectivo.
Al integrar distintas visiones, no solo enriquecemos el diagnóstico, sino que diseñamos respuestas más justas, sostenibles y adaptadas a las verdaderas necesidades de la comunidad.
Trabajar en una organización de ayuda social es armonizar las ideas, cada caso tiene sus propias características; por ello,no se sigue una sola teoría o autor, sino que se combinan distintas formas de pensar para responder mejor a las necesidades reales de las personas.
Hay que reflexionar con creatividad para alcanzar un estado de bienestar. Es como construir una casa con ladrillos distintos, pero bien colocados: cada visión aporta algo valioso para que el servicio sea humano, solidario y transformador.
No hay mayor sentido práctico que servir a otras personas. Las experiencias adquiridas al calor de la alteridadpropicianactos de generosidad profundos y sostenibles que requieren cultivar una conciencia sensible, una empatía activa y una compasión que trascienda la urgencia momentánea.

Al centrar la atención en las necesidades ajenas, se amplían las perspectivas, se refuerzan vínculos y se fomenta un sentido de propósito que trasciende la satisfacción inmediata.
La alteridad sugiere una transformación profunda de la manera cómo se relaciona el servicio con la comunidad: no como observadores externos, sino como participantes éticos que reconocen al otro en su dignidad, historia y singularidad.
De seguido, se exponenalgunas claves que la empatía, la alteridad y la compasión aportan al trabajo comunitario:
Reconocimiento del otro como sujeto ético. No se trata de ayudar al necesitado desde una posición de superioridad, sino de reconocer al otro como portador de saberes, experiencias y derechos.
Escucha activa y diálogo horizontal: Se atiende a las personas sin imponer decisiones unilaterales; se construyen soluciones desde las voces de la comunidad, con diagnósticos internos y participativos.
Empatía para el mejoramiento social: Ponerse en el lugar del otro sin minimizar su singularidad y atenderlo con respeto,entendiendo que la diversidad enriquece y que cada necesidad tiene un contexto emocional, cultural y espiritual.
Intervención como encuentro: Inspirados por Lévinas, la alteridad propone que toda acción social sea un encuentro ético, donde el rostro del otro interpela la protección necesaria y responsabiliza por las soluciones ofrecidas.
![]()
Construcción de la comunidad inclusiva: Al valorar las necesidades desde laempatía, la alteridad y la compasión serompe con la lógica de la exclusión y se gestionan espacios donde todas las voces cuentan, especialmente las históricamente silenciadas, los más vulnerables.
Toda actividad de servicio bien realizada es un acto de amor y responsabilidad: Desde esta visión esescuchar sin juzgar,mejorar la disposicióndel equipo de trabajo, tener un respeto profundo,hacerse cargo del otro, reconociendo su potencial y acompañando las gestiones para ofrecer una solución justa y compasiva.
A nivel de la comunidad hay que trabajar con otras organizaciones de servicio social, porque al tejer redes de apoyo y colaboración se fomentan relaciones más sólidas; además, surgen soluciones creativas al enfrentar problemas juntos. Por medio de la cohesión y la confianza mutua, se promueve la reciprocidad y el sentido de pertenencia.
Con el desarrollo de la resiliencia, al enfrentar desafíos profundos y superarlos, como sucede con las devastaciones naturales, es el trabajo conjunto, el emprendimiento y la capacidad de liderazgo como se logra sobreponerse a la adversidad y la devastación.
En la armonía entre sentir y cumplir, se revela el alma ética del ser humano: aquel que no solo actúa conforme a la razón, sino que lo hace abrazando al otro como parte de sí mismo, reconociendo que la eficiencia sin compasión es sólo técnica, pero con ella se convierte en virtud.

Debemos anteponer como brújula la conducta ética de la honorabilidad, para diagnosticar y, con ello, propiciar la escucha activa y conocer las realidades locales. Es necesario validar las necesidades sin emitir juicios discriminatorios, para identificar sesgos que puedan distorsionar la comprensión de las verdaderas necesidades.
La compasión es una de las fortalezas más elevadas del ser humano, porque no solo conecta con el sufrimiento ajeno, sino que impulsa aliviarlo con ternura, coraje y sabiduría.
Activa el vínculo humano profundo: La compasión recuerda que todos compartimos la vulnerabilidad, el deseo de bienestar y la capacidad de cuidar. Es el puente que une corazones incluso en medio del dolor.
Fomenta sociedades más justas y pacíficas: En contextos sociales, la compasión previene negligencias, promueve el bien común y construye relaciones cordiales. Es una herramienta de sanación colectiva.
Cultiva la resiliencia y el propósito: Quien da compasión y quien la recibe fortalecen su capacidad de enfrentar la adversidad, desarrollan mayor empatía y encuentran sentido en el acompañamiento mutuo.

Inclusiva y expansiva: La compasión no discrimina. Se extiende hacia conocidos, desconocidos e incluso hacia uno mismo. Atiende el sufrimiento ajeno como un deseo genuino de colaborar. El cuidado continuo diseña acciones que incluyen seguimiento y acompañamiento, no solo ayudas puntuales.
Como en todo evento importante:amar la vida es descubrir que la plenitud se revela al ofrecerla en beneficio de otros. La empatía, el servicio y la compasión son la expresión ética más alta del amor, porque transforma nuestra existencia en una mano extendida a otra mano: una que sostiene, consuela y levanta. Quien sirve con amor cultivalaeternidad en lo cotidiano.
Como enseña el Evangelio, “En verdad les digo que, en cuanto lo hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron” (Mateo 25:40). Esta cita recuerda que cada gesto de ayuda, por humilde que sea, es una ofrenda directa a Dios. Servir al prójimo es servir al mismo Cristo que habita en los más vulnerables.
Es amor solidario que no se proclama, sino que se vive con manos extendidas y con la convicción de que aliviar el dolor del otro es elevar también el alma propia.

PUREZA DE CORAZÓN. Cuento clásico de la India
Se trataba de dos ermitaños que vivían en un islote cada uno de ellos. El ermitaño joven se había hecho muy célebre y gozaba de gran reputación, en tanto que el anciano era un desconocido. Un día, el anciano tomó una barca y se desplazó hasta el islote del afamado ermitaño.
Le rindió honores y le pidió instrucción espiritual. El joven le entregó un mantra y le facilitó las instrucciones necesarias para la repetición del mismo.
Agradecido, el anciano volvió a tomar la barca para dirigirse a su islote, mientras su compañero de búsqueda se sentía muy orgulloso por haber sido reclamado espiritualmente. El anciano se sentía muy feliz con el mantra.
Era una persona sencilla y de corazón puro. Toda su vida no había hecho otra cosa que ser un hombre de buenos sentimientos y ahora, ya en su ancianidad, quería hacer alguna práctica metódica.
Estaba el joven ermitaño leyendo las escrituras, cuando, a las pocas horas de marcharse, el anciano regresó. Estaba compungido, y dijo:
–Venerable asceta, resulta que he olvidado las palabras exactas del mantra. Siento ser un pobre ignorante. ¿Puedes indicármelo otra vez?

El joven miró al anciano con condescendencia y le repitió el mantra.
Lleno de orgullo, se dijo interiormente: “Poco podrá este pobre hombre avanzar por la senda hacia la Realidad si ni siquiera es capaz de retener un mantra”. Pero su sorpresa fue extraordinaria cuando de repente vio que el anciano partía hacia su islote caminando sobre las aguas.
*El Maestro dice: No hay mayor logro que la pureza de corazón. ¿Qué no puede obtenerse con un corazón limpio?(Cfr. 101 CUENTOS.CLÁSICOS DE LA INDIA. LA TRADICIÓN DE UN LEGADO ESPIRITUAL. Recopilación de Ramiro Calle. Biblioteca nuera era. Rosario, Argentina. www.promineo.gq.nu. 2003.WordPress.com. https://menteytoc.files.wordpress.com › 2015/12).