Fernando Fernández, Revista Visión CR.
Esta fruta –que encontramos en una gama que va desde verde, amarillo, naranja y hasta rojizo– equivale a una porción de harina; es decir, similar a comerse una tajada de pan integral, media papa asada, un tercio de taza de camote o un tercio de taza de arroz integral.
De acuerdo con expertos nuticionistas, se trata de un carbohidrato complejo, esto quiere decir que pertenece al grupo de harinas «buenas», contiene vitaminas A y C, no aporta azúcar simple, es bajo en sodio y grasa y es rico en fibra dietética.

Proveniente de una especie de palmas domesticadas nativas de América Central y América del Sur, el pejibaye se cosecha en racimos (desde la parte superior del árbol).
Este fruto con carne muy firme se hierve luego en agua salada durante 45 minutos. Tiene un sabor y una textura únicos, en algún punto intermedio entre la castaña y la papa al horno.
Huevo vegetal
Por todas sus propiedades algunos le llaman el huevo vegetal. Se recomienda su consumo a personas que sufren anemia, anorexia, trastornos digestivos, falta de apetito, problemas de memoria y hasta se le atribuyen propiedades afrodisíacas (no hay estudios científicos que respalden esta última característica, y más bien se trata de una creencia popular).
Nutricionistas expertos recomiendan comerlo solo o acompañado de yogur natural, en picadillo, ceviche, ensalada y crema. Otra sugerencia es utilizarlo crudo como ingrediente para aderezar ensaladas: solo necesitará quitarle la cáscara y rallarlo.

A diferencia de los carbohidratos simples, los complejos poseen una estructura que se compone de tres o más azúcares, que por lo general están unidos entre sí para formar una cadena.
Estos azúcares son en su mayoría ricos en fibra, vitaminas y minerales, y debido a su complejidad,tardan más tiempo en ser digeridos, por lo que no aumentan los niveles de azúcar en la sangre tan rápidamente como sí lo hacen los carbohidratos simples. Al ser más lenta su digestión, permiten sentir saciedad por más tiempo y ayudan a producir la energía que el cuerpo necesita.
Beneficios de incluir pejibaye en la dieta diaria:
Ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL. Su bajo índice glucémico lo convierte en un alimento ideal para personas diabéticas.
Aporta los aminoácidos necesarios para un buen funcionamiento del organismo. Mejora la visión porque es una fuente natural de carotenoides, como beta-caroteno –precursor de la vitamina A– y licopeno.
Favorece la salud del intestino por su contenido en fibra dietética.

Cómo comerlo
En Costa Rica, para los amantes de la comida, la temporada de lluvias se asocia con el Pejibaye (Bactris gasipaes). Este fruto del palmito durazno es muy popular entre los ticos, que a menudo lo disfrutan como un aperitivo salado acompañado de mayonesa. Muchos vendedores lo ofrecen listo para comer a lo largo de las carreteras en Costa Rica.
Las ventajas del puré de pejibaye desarrollado, a diferencia de los purés tradicionales, tales como papa, yuca o plátano, es que además de la pulpa contiene la cáscara de la fruta, lo que mejora el nivel nutricional, aportando fibra, antioxidantes como carotenoides y polifenoles, además de minerales. También se han realizado pruebas para que sirva como materia prima para otros productos, como una crema, galletas, queques tipo pastelillos y tortillas.
Propiedades
Es un “superfruto”: ¡rico en minerales, vitaminas y fibra! Sin embargo, no se puede considerar un aperitivo ligero, ya que en promedio contiene alrededor de 200 calorías. Debido a todas estas propiedades, el pejibaye ha ganado el apodo de “huevo vegetal”. Se recomienda su consumo para personas que sufren de anemia, anorexia, trastornos digestivos, problemas de memoria e incluso se le atribuyen propiedades afrodisíacas (aunque esta creencia popular aún no ha recibido pruebas científicas).

A los costarricenses les encanta como aperitivo a la hora del café. Algunos lo preparan como sopa cremosa o como ceviche. La nueva escena culinaria costarricense ha adoptado este producto típico, ¡dándole un toque más gastronómico!
Aunque es una fruta de temporada, ahora es posible encontrarlo casi todo el año, con la facilidad de que en muchos sitios se puede adquirir ya cocinado. Sin embargo, su preparación es muy sencilla, solo tendrá que hervirlo en agua con sal de 45 minutos a una hora.
Lo más recomendable es hervir a y colocarlos en la olla de cocimiento lento, dejarlo ahí de cuatro a cinco horas hasta que suavicen. Muchas personas acostumbran cocinarlos con tapa de dulce o jarrete de cerdo para exaltar su sabor, pero esto más bien va en detrimento de sus propiedades; lo mismo que servirlos con mayonesa, pues se trata de una grasa innecesaria.