
El mes internacional continuó con el Desfile militar más grande de su historia en la plaza de Tiananmen, Beijing para celebrar el 80 aniversario de la victoria sobre el militarismo japonés del emperador Hiroito y el final de la Segunda Guerra Mundial en Asia.
Desde luego una imponente demostración de fuerza militar bajo la inspección y el liderazgo de Xi que ya se presenta como el heredero del camarada Mao Tse-Tung. En una ceremonia caracterizada por la unidad total, la disciplina militar y el despliegue de las más recientes armas y tecnología del arsenal chino, incluyendo hasta las armas hasta ahora secretas y el misil nuclear intercontinental DF-5, de alcance planetario.

Los invitados especiales fueron, sin duda alguna, Vladimir Putin de Rusia y Kim Jon-un de Corea del Norte que aparecieron flanqueando a Xi. El Desfile mostró también la alianza creciente y sólida entre China y Rusia. También estuvieron presentes los mandatarios de Irán, Turquía y Bielorrusia. Después de la parada militar se ofreció una cena de gala para jefes de estado extranjeros.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca se preguntó al presidente Trump si se sentía preocupado por ese Desfile Militar en Beijing y la alianza creciente entre China y Rusia y contestó que no. Que de ninguna manera se sentía preocupado y más bien dijo que China necesita más a los Estados Unidos que Estados Unidos a China y que además mantiene una buena relación con Xi y acaba de tener una excelente cumbre con Putin hace unas semanas. Aunque en la misma conferencia de prensa envió cordiales saludos a Putin y Kim, “quienes conspiran contra los Estados Unidos” según dijo Trump.
El mes de setiembre comienza con señales de reacercamiento entre los tres integrantes del grupo BRICS: China, Rusia y la India, además de fortalecimiento de la “alianza sin límites” entre China y Rusia. En fin parece que las relaciones diplomáticas, económicas y militares de la India con China y con Rusia se han consolidado y el bloque de los BRICS aparece ahora más unido que nunca.

Si bien conviene aclarar que los BRICS no son una alianza militar sino un foro de cooperación económica que se presenta como el opositor del G-7, los Estados Unidos de América, la Unión Europea y los organismos de Bretton Woods. Sin embargo los países de los BRICS siguen siendo miembros del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Es decir que tienen doble militancia: están en los BRICS y también en los organismos de Bretton Woods.
Mientras tanto en la América Latina Brasil, Cuba y Bolivia son miembros de los BRICS y la Colombia de Petro ha tenido acercamientos al bloque. Dependiendo del resultado de las elecciones del próximo 19 de octubre veremos si Bolivia se mantiene o se sale de los BRICS.
Brasil vetó la entrada de Venezuela tras las tormentosas elecciones que ganó la oposición. Por su parte Argentina fue invitada a unirse pero el gobierno de Javier Milei declinó participar.

Mientras tanto el mes internacional comenzó en la América Latina con las tensiones entre los Estados Unidos y Venezuela y la presencia estadounidense en el mar Caribe, incluyendo a ocho buques militares, aviación y un submarino nuclear con el objetivo declarado de contener las actividades del Cartel de los Soles, organización narcoterrorista de cuyo liderazgo se responsabiliza a Nicolás Maduro, jefe de estado de Venezuela.
Más recientemente un operativo estadounidense mató a 11 terroristas del llamado Tren de Aragua durante un ataque a una embarcación cargada de cocaína en el Caribe.
El operativo estadounidense es lo que se llama en jerga militar “amenaza del uso de la fuerza”, también “guerra psicológica” y mecanismos de “guerra híbrida”. En la Guerra híbrida se mezclan instrumentos convencionales y no convencionales, políticos y militares.

El gobierno estadounidense ha ofrecido 50 millones de dólares en recompensa por la cabeza de Nicolás Maduro, mucho más que el precio ofrecido por la cabeza de Osama Bin-Laden. Con tales operaciones se pretende desencadenar cambios internos (que aún no llegan) dentro del régimen venezolano.
Y continúa la discusión sobre hasta dónde llegará el presidente Donald Trump en el uso de la fuerza frente al régimen de Nicolás Maduro. Algunos analistas especulan si Vladimir Putin le habrá dado luz verde a Trump para actuar en Venezuela durante la reciente cumbre de Anchorage, Alaska.