Por Carlos Fernández Mora, periodista y escritor.

Se encontraban en una mañana, rodeando al Presidente de la República en su despacho privado, los señores don Santos León Herrera, don Carlos Brenes Ortiz, don Buenaventura Casorla y don José Cabezas, todos amigos íntimos de don Ricardo Jiménez Oreamuno.
De pronto, se abrió la puerta del despacho y un ayudante militar (Edecán), le dijo al Presidente:
—“Don Ricardo: Jesús Bonilla desea verlo”.
Una vez frente al Licenciado Jiménez, el señor Bonilla, después de saludar al señor Presidente y a sus acompañantes, pasó a expresarle sus deseos, pero el señor Casorla -que conocía a don Jesús y era su amigo- le cuestionó:
—“Dígame, Jesús, ¿cuántos hijos tiene usted ahora?”.
—“Nueve hijos”.
El Licenciado Casorla, no satisfecho con la respuesta, vuelve de nuevo a preguntarle:
—“¿Y por fuera, Bonilla?”.
—¡NINGUNO!…
Entonces, intervino el señor Presidente de la República y dijo, sonriendo maliciosamente:
—“Es que la señora, sin duda alguna, no le dio tiempo a Jesús” …
*Caricatura de Noé Solano.