Dr. Luis Montoya Salas, Comunicólogo.
El presidente Rodrigo Chaves creó “una nebulosa antagónica” consistente en lograr que un alto porcentaje de ciudadanos encuestados valore positivamente su discurso ofensivo y descalificador contra personas e instituciones; pero no responda, con igual convicción, a sus llamados a manifestarse en las calles a favor de sus “Referendos Jaguar”, y en contra, por ejemplo, del Fiscal General de la República.

Tal fenómeno comunicacional ha sido calificado por científicos sociales como “un riesgo inminente hacia la destrucción institucional”. En lo personal, no endoso esta teoría del caos pues sería como dar por cierto el Teorema de Thomas: “Si usted asume las cosas (los hechos) como ciertas, resultarán ciertas en sus consecuencias”.
Un pueblo acostumbrado a vivir en paz coquetea con otra ideología
El meollo del problema se explica con la siguiente alegoría: Imaginemos a un pueblo cautivo, acostumbrado por 75 años a vivir en paz, aceptando las leyes, las instituciones y a sus gobernantes. Un día, aparece el personaje del cuento venido de lejos; y sin mediar explicación alguna, empieza a golpear los tímpanos de los habitantes con voz fuerte, amenazante, utilizando diferentes medios digitales a diferentes horas del día y de la noche, troles y hasta medios tradicionales (la “prensa canalla”) por largos 1000 días, contados un día más y otro también. No fundamenta sus intenciones, ni argumenta sólidamente sus declaraciones. Y, sin embargo, miles de habitantes lo siguen, desconociendo su único interés: destruir las costumbres tradicionales del pueblo utilizando el desprestigio de los titulares de sus instituciones. El pueblo se divide ante el dilema: aceptar y respetar o rechazar y repudiar al personaje de marras investido con la máxima autoridad: la Presidencia de la República. por primera vez, un pueblo acostumbrado al «berreo! se autocensura.
Por primera vez, un pueblo acostumbrado al “berreo” se autocensura
Y como si todos los habitantes estuvieran mudos y paralizados durante esos más de 1000 días nadie, absolutamente nadie replica ni confronta al “personaje venido de lejos”.

Y así, queda libre el camino para los miles de seguidores reproduciendo el empecinamiento de su líder: destruir una institucionalidad añeja de 75 años. Ceden su autonomía y empiezan a pensar y a repetir, literalmente, sus argumentos reiterados, redundantes. Y llegan a creer que todos los problemas existentes en el pueblo se resumen en “las principales instituciones constitucionales creadas para beneficiar a la casta tradicional (llámense partidos políticos tradicionales) maltratando al pueblo indefenso”.
Convencido de esta premisa, el presidente se dedica a implantar su nombre y asociar su imagen en la memoria de los pueblerinos, hasta erigirse en figura dominante, vicaria (con poderes y facultades para sustituir a miles de personas, padres de familia, profesores, alcaldes, líderes políticos, por ejemplo). Como anillo al dedo: las posiciones chavistas y las encuestas coinciden.
Como anillo al dedo: las posiciones chavistas y las encuestas coinciden
¿Por qué coinciden, como anillo al dedo, las opiniones vertidas por Chaves en sus “conferencias de prensa” (durante más de 1000 días) con las respuestas de los ciudadanos encuestados por algunas empresas de opinión en temas contra la Asamblea Legislativa, el Poder Judicial, la Contraloría General de la República, además del Organismo de Investigación Judicial, el Fiscal General de la República y más recientemente, en contra del Tribunal Supremo de Elecciones?

La retórica liviana, táctica verbal del presidente Chaves para ocultar su ignorancia sobre gobernanza
Y así, como si del epílogo de la alegoría se tratase, el “personaje venido de lejos”, empieza a mostrar sus carencias de conocimientos rigurosos sobre el desarrollo global y multifactorial del pueblo, a medida que aumentan sus presentaciones mediáticas, sin imaginar que debería asumir la delicada tarea de gobernar.
Entonces, contra todas las expectativas, el flamante presidente de ese pequeño pueblo llamado Costa Rica recurre a la fórmula más fácil: “utiliza una dialéctica que no sirve para conocer, ni para transformar (Castilla del Pino: La incomunicación. Ediciones Península. p.5.), obviando la compleja magnitud del problema implícito en la gobernanza de un país, para lo cual se requieren herramientas prestadas a tantas disciplinas como estructuras existen: productivas, educativas, ingenieriles, agrícolas, jurídicas, sanitarias, administrativas, económicas, ecológicas, informáticas, intercambios comerciales locales e internacionales, seguridad, deportivas, culturales, sociales, etc.
Con esta acción, el mandatario reemplaza el lenguaje técnico, indispensable para la explicación, aplicación de conocimientos y sabiduría por un lenguaje concreto, básico simple y efectista, directamente relacionado con su formación educativa formal, sus hábitos de lecto/escritura y el lenguaje del pueblo. De ahí, a lograr la identificación con sus seguidores, independientemente de su nivel socio-económico, cultural y educativo solo hay un salto de liebre.

Chaves utiliza los estereotipos (de por sí) descalificadores; la estigmatización y etiquetamiento, los silogismos sin prueba ni rigurosidad, los sobreentendidos, los malentendidos, en correspondencia con la capacidad mínima de lenguaje inherente a todo individuo. A contrapelo de lo señalado por François Richaudau: “La riqueza del aparato lingüístico ha permitido trascender la función inicial de la lengua para constituirse en el soporte del conocimiento, de la imaginación (…) hasta constituirse en el pensamiento humano”, Chaves recurre a la redundancia calificada por Richaudau como la antítesis de la riqueza lexical”. (El lenguaje eficaz” Editorial CEPL. Francia p. 136).
El megáfono digital, instrumento privilegiado de Chaves para construir el circuito comunicacional/emocional
La explicación es simple: una población cautiva en un solo sitio, expuesta a una andanada de mensajes sin posibilidad alguna de comparar, contrastar y criticar viniendo de una figura de autoridad asume esa información como cierta.

Pero lo opuesto, también es válido: quítele el megáfono digital y el silencio resultante permitirá a los ciudadanos reflexionar, comparar, decidir.
El uso de las redes sociales “caballo de Troya” de Chaves
Para difundir su ideología, sintetizada en descalificar hasta destruir los pilares de la institucionalidad costarricense, el presidente Chaves escogió las redes sociales, incluidas algunas plataformas digitales sobre los medios informativos tradicionales (La Nación, Telenoticias, Noticias Repretel).
De acuerdo con el último informe del Observatorio de la Comunicación de la Universidad Latina (28 del 09 de junio del 2025), “desde el inició de la Administración Chaves Robles, se realizaron 586 transmisiones a través de Facebook Live y YouTube Live; clasificadas en tres categorías:
- 203 conferencias de prensa sobre temas de coyuntura o emergencias del país (34,64%)
- Giras presidenciales (177) (30,20%)
- Conferencias de prensa luego del Consejo de Gobierno (117) (19,96%)
Chaves obtiene un pico de audiencia 6,658 dispositivos y un alcance de 99,177 vistas posteriores en el tema. Más confrontativo es el asunto, mayor es la audiencia.

En cuanto al Informe No. 28 del 09 de junio del 2025 se explica que “A partir del análisis del volumen de la conversación digital para el Poder Ejecutivo, se estudió la valoración de los comentarios, lo cual revela que el 41,6% de todo lo conversado en redes y la web pública es positivo hacia el presidente Rodrigo Chaves Robles, versus el 39,2% de comentarios negativos.
Y en otro apartado del Informe del Observatorio citado se indica: (…) “La Conferencia de prensa semanal del Presidente de la República, 14 de mayo de 2025”; (….)y otros funcionarios vinculados con el caso “Pista Oscura” alcanzó un pico máximo de audiencia de 13.757 dispositivos conectados, un promedio de 8.766 dispositivos durante la transmisión en vivo y un alcance total de 354.094 vistas en las 48 horas posteriores a su emisión (mayor alcance registrado desde el inicio de la administración). Estos datos demuestran la eficacia real de los mensajes difundidos por el presidente Chaves. Estos datos multiplicados por 5, en razón de los comentarios aleatorios producidos en círculos familiares, amistades, laborales ascienden a 1,770.470 personas alcanzadas- Y esto es hablando de números conservadores. Debería multiplicarse esta cifra por n días y obtendríamos una cobertura superior a 5 millones de visitas en los más de 1000 días transcurridos del gobierno de Chaves.
¿Es la “nebulosa antagónica” un accidente de la historia o un hecho consumado?
La respuesta a la interrogante planteada al inicio de este ensayo se encuentra en el meollo de la metamorfosis experimentada por la sociedad costarricense, símil de la “anomia durkheimniana” (*). Hoy, más que antaño estamos ante un irrefutable problema de percepción, vale decir, de comunicación: dramáticos y fuertes son los cambios de mentalidad, la presencia difusa de roles, de parámetros inéditos de convivencia y connivencia, de consumo y de selección de prioridades personales, comunitarias; y, en general, como país.

El fenómeno Chaves es un accidente de la historia. Aprovechándose de la ingenuidad de los ticos respetuosos de las leyes y de las instituciones erigidas a partir de la Constitución Política como piedra angular de nuestra institucionalidad pretendió despertar resentimientos, insatisfacciones, rencillas disfrazadas y cubiertas por capas de olvido. Con el alto volumen de sus propios instintos ocultó los beneficios obtenidos por el pueblo costarricense. Tuvo, no obstante, la virtud de volvernos más cuidadosos a la hora de escoger a los gobernantes.
10 conclusiones para desvelar el trasfondo de la estrategia del presidente Chaves
- La popularidad de Chaves no es un acto espontáneo, sino impuesto desde las redes sociales, como resultado de una propaganda sistemática, constante e ilegal.
- Ninguna de todas acciones llamando al pueblo a tomar las calles obtuvo respuesta categórica. No sucedió así con los 3 referendos jaguar. De hecho, la figura del jaguar como referente chavista desapareció.
- Chaves le apostó al lavado de cerebro, instaurando en el país, un “laboratorio propagandístico al estilo Göebels; pero a diferencia de Hitler que tenía 2 leitmotiv: la supremacía aria y el exterminio de los judíos, Chaves sólo contó con un argumento muy frágil, por lo demás contradictorio y peligroso: la destrucción de una institucionalidad añeja de 75 años utilizada, respetada y probada en su propia existencia.
- Chaves incumplió todos sus ofrecimientos. El mayor de todos, impedir la construcción del Hospital de Cartago.
- Sus fracasos de convocatoria al lado de Pilar Cisneros fueron as raquíticas manifestaciones callejeras en contra del Fiscal General, las convocatorias a manifestarse en favor de los Referendos Jaguar 1,2,3 y el lanzamiento de Pueblo Soberano. Las pruebas demuestran cuántas semanas le dedicó el presidente Chaves a cada uno de estos proyectos, con audiencias superiores a las 200,000 visitas multiplicadas por 5. Es decir, cerca de 1 millón de visitas.
- Dicho todo lo anterior, no es de asombrarse la reacción del presidente Chaves al verse sin su herramienta preferida: las conferencias de los miércoles. Pues si su popularidad le vino por el uso abusivo, irresponsable, irrespetuoso y volátil el refrán que le cae de perlas es “las palabras vanas el viento se las lleva”.
- En suma, Chaves será la peor versión de sí mismo por haber tomado la peor de las decisiones: autoerigirse en el tirano perfecto, en una “Tiranía tan perfecta” como la de una de una democracia construida sobre la piedra angular de la institucionalidad, la Constitución Política, que abolió la única institución que podía derrotarla: el ejército.

(*) Para Émile Durkheim, la anomia es la ausencia o debilitamiento de las normas sociales que regulan el comportamiento individual y la solidaridad en una sociedad. Este estado de «falta de normas» o desorientación genera confusión, desesperación e incluso un aumento en las tasas de suicidio y criminalidad, especialmente durante periodos de rápido cambio social e industrialización.
Qué bien saber de vos. Reportate. Si no tienes mi teléfono pefiselo a Fernando. Te leeré con mucha atención. Magnífico que estás escribiendo.