Cuerpos marcados (2ª parte)

Al no existir una prohibición de hacerse tatuajes, la gente se los puede hacer cuando y donde quiera. Éstos se iniciaron con tinta negra, pero ahora se utilizan tintas de los más variados colores. Pasó igual que con las transmisiones de TV, primero eran en blanco y negro y años más tarde fueron en colores.
Los Ministerios de Salud, en su gran mayoría, aplican regulaciones sobre los sitios o locales en los que se practican estos tatuajes. Por ejemplo, en México es la COFEPRIS, es decir, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.
En Costa Rica es el Ministerio de Saludel que lleva un registro de establecimientos dedicados a realizar tatuajes en el que se indican aspectos de interés sanitario para el usuario, tales como contar con una infraestructura adecuada (lavatorios, ventilación, áreas separadas para la desinfección), que se observe asepsia en los procedimientos (guantes,agujas descartables,mascarillas) y personal capacitado y vacunado contra la hepatitis B, entre otros.

Las clínicas de tatuaje deben contar con buena iluminación, adecuada ventilación, superficies lavables, planta para esterilizar instrumentos, mobiliario de materiales no porosos, un baño totalmente equipado y recipientes para desechar material usado.
La principal preocupación de las autoridades de salud es que no se produzcan infecciones o irritaciones peligrosas en la piel, utilización de material punzocortante desechable, como agujas, guantes, mascarillas y por supuesto, tintas o pigmentos inocuos para la piel y el organismo en general.
Estamos claros que el principal motivo del usuario de practicarse uno o varios tatuajes es el factor estético y en muchos casos, el factor sentimental. No es raro ver un individuo que se haga un tatuaje con el nombre de su amada: “Yamileth”, “Cristina” acompañado de una flor o un corazón atravesado por una flecha. Pero resulta que con el pasar del tiempo, esta persona terminó con Yamileth o con Cristina y aquel tatuaje ya le resulta sobrando o le estorba, por lo cual decide “borrárselo”.
Los motivos son muchos. Algunas personas se graban un tatuaje con el nombre del conjunto o banda musical de su preferencia: “AC DC”, “QUEEN”, “BEATLES”. No faltará alguno que lo haga con su ídolo del futbol mundial: “Messi” o “CR7”, o simplemente se tatúe una calavera, una esvástica, una cruz, una estrella de David o una media luna.
En los últimos años se ha puesto de moda entre los afines a esta práctica, hacerse unos con leyendas en otros idiomasde difícil comprensión como “Amor” en tailandés o “Cariño” en japones, por ejemplo.
Probablemente sirven para interactuar ya que alguien podría preguntar qué significa ese símbolo ante su incomprensión de este.
Por otra parte, no todos los tatuajes son visibles a la vista de los demás. Muchos se esconden en partes del cuerpo que solo son observables ante la autorización del poseedor.
No han sido pocas las veces en que la Medicatura Forense del Poder Judicial se encuentra con la dificultad de poder identificar un cuerpo que no tiene documentos de identidad; no todo el mundo lleva consigo su ID, DNI o su cédula de identidad, pero al tener uno o varios tatuajes, hay que esperar hasta que aparezca algún conocido o familiar para que ayude con su identificación.

En otras ocasiones el OIJ (Organismo de Investigación Judicial) publica fotografías en las redes sociales,que muestran los tatuajes, para podercontribuir con su identificación.
Aquí es donde sería bueno contar con un Registro Nacional de Tatuajes que permita la obligatoriedad de registrar los tatuajes que el usuario poseapara estos fines forenses.
El asunto puede ser muy delicado porque se entra en el plano de la intimidad personal pero que, a no dudarlo, sería un tremendo aliado de los temas forenses cuando de identificar cuerpos sin identificación se trate.
Lucky Diamond Rich de Nueva Zelanda, está reconocida como la persona más tatuada del mundo, en la que no hay un centímetro de su cue rpo que no tenga una de estas marcas, como para ufanarse de su capacidad de mostrar esta hazaña pictórica en su epidermis.¿Orgullo? ¿Exageración? ¿Extravagancia?
Este tema daría para mucho más, pero nos enseña que junto con el de los “piercings” es una clara manifestación de que, sea por motivos de belleza, de religiosidad, de política o de sentimientos, hay una necesidad de muchas personas de mostrarle a los demás lo que es importante en su vida.