“Dime con qué muertos conversas…”

“Dime con qué muertos conversas…”

Luis Paulino Vargas Solís, economista y académico.

 

La cuestión atinente al hecho de que doña Laura Virginia conversa con los muertos, en parte me sorprendió y en la otra parte no me sorprendió.
Me sorprendió porque es un talento inusual. Pocas personas en el mundo podrían hacerlo. Hoy hemos sabido que nuestra presidenta es una de tan privilegiadas personas.
Y no me sorprendió porque, viéndola hablar y actuar, yo, con gran tristeza, me decía: “no se le ve talento para nada”. Pero, enseguida, yo me consolaba diciéndome: “no pierdo la esperanza, algún talento ha de tener y, tarde o temprano, lo descubriremos”.
Albricias ¡Ese momento ha llegado!
Es posible comunicarse con los muertos?
El talento que doña Laura Virginia se tenía tan escondido y que hoy nos ha revelado es ¡que habla con los muertos!
No es poca cosa. Todo lo contrario. Creo que debería ser motivo de enormísimo orgullo para Costa Rica.
Pero… Si, lo lamento mucho, pero sí hay un “pero”.
Es que, ahora que sabemos que ella habla con los muertos, surge una pregunta inquietante: ¿con cuáles muertos conversa? Porque ahí también aplica aquello de “dime con quién andas y te diré quién eres”. Lo cual, para el caso presente, habría que reescribirlo así: “por favor, doña Laura Virginia, díganos con cuáles muertos conversa usted y le diremos para dónde lleva su gobierno”.

Segunda Proclama de Juan Rafael Mora Porras, 1° de marzo de 1856 - Historia de Costa Rica

Y después de tres meses de iniciada su administración, no puedo evitar pensar que doña Laura Virginia ha estado conversando con los muertos equivocados.
No con gente sabia como María Eugenia Dengo, Carmen Lyra, Omar Dengo o Rodrigo Facio. No con estadistas de la talla de Juanito Mora, Alfredo González Flores, Pepe Figueres, Calderón Guardia o Manuel Mora. No con costarricenses insignes como Clorito Picado, Yolanda Oreamuno, Ángela Acuña Braun, monseñor Sanabria o Melico Salazar.
Y en lo internacional, por ningún lado se le ve que haya sostenido conversación alguna con, digamos, Mahatma Gandhi, Martin Luther King y Nelson Mandela.
Me temo que la señora ha estado en largas conversas con los hermanos Tinoco, si de muertos ticos se trata, o con los pinochets y los somozas si de muertos internacionales hablamos.

La dictadura de los Tinoco (por esto es importante cuidar la democracia) | La Nación

Es que viendo las formas de doña Laura Virginia, sus maneras de hablar y de actuar, no queda de otra sino concluir que, en eso de andar conversando con muertos, ha buscado las peores compañías y está bajo las peores influencias.
Visitado 157 veces, 4 visita(s) hoy

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *