Carlos Manuel Echeverría, ex director ejecutivo (fundador) de la cúpula empresarial centroamericana, FEDEPRICAP.

- “Cuartos” de hora. En ocasión del partido en Costa Rica entre la Liga Deportiva Alajuelense y el Xelajú, el presidente de este equipo, a quien no conozco, expresó por la televisión una frase que vale mucho: “De lo menos importante, el futbol es de lo que más nos importa”.
Y es cierto, en Costa Rica y la mayor parte del mundo, el fútbol es como un escape de las vicisitudes de la vida cotidiana, un canal para lograr lo que muy pocos lo hacen en la vida real….sentirse triunfador, amo y señor.

Tanto es así que a pesar del frustraste chasco de la no participación en la Copa Mundial para casi todos los países centroamericanos, ello ya se nos olvidó como colectivo, influenciados por la inocua prensa deportiva que, no la culpo, “defiende su gallo pinto”.
Para Costa Rica ha sido duro no ir al mundial y las consecuencias negativas a futuro de la ausencia en MX, CAN o EEUU se harán más evidentes. La verdad es que ha habido 3 momentos en que hemos surgido más allá de nuestras limitaciones: los llamados “chaparritos de oro” en 1956, Italia 90 y por supuesto, Brasil 2014, lo que posiblemente será nuestra mayor gloria. Aceptémoslo, nuestro fútbol y el de Centroamérica en general es malo y como de otra época.
2. ¿Cómo jugamos al fútbol? Generalizaré: se juega en cámara lenta, con pases atrasados, en lugar de poner a correr a los compañeros; se pasa la bola con imprecisión, se tira pésimo a marco; no se sale jugando, no se acompaña, se revienta la bola, se hacen “faules” todo el tiempo e innecesariamente, lo que demuestra falta de capacidad técnica al marcar o carencias atléticas; la horrible manía de tirarse al suelo agónicamente ante cualquier cosa es endémica y el manejo del marcaje en los tiros de esquina, es casi que grotesco y desmerece el espectáculo.

Hay carencia de inteligencia emocional, para evitar hacer “tonterías” y para que el pánico no domine. Es evidente que en la niñez y juventud, a los que despuntan como buenos jugadores, no los pulen adecuadamente. Se argumenta que los medios y sus adeptos, los convierten en “princesos”.
3.Algunos problemas estructurales claves? El medio futbolístico en Costa Rica es muy limitado y la mayor parte de los equipos carecen de la base mínima integral (organizativa, financiera, comercial y deportiva), para sostenerse como contendiente en un campeonato y ni que se diga, durante varios años.
Esto conspira contra la calidad del fútbol, para lo que la competitividad es fundamental. La estructura formativa no es la mejor, como tampoco es el “parque” técnico. El arbitraje tampoco ayuda y falta una estructura mercadotecnista sólida integrada y homogénea.
Para nada ayuda la calidad de nuestro periodismo deportivo, poco reflexivo y casi nada investigativo. Le falta formación y consistencia….crítica constructivo; amigos periodistas deportivos, no lo tomen a mal.

4. Lo que se puede cambiar y lo que no. A diferencia de Uruguay, por ejemplo, otro país pequeño, no tenemos la suerte de jugar en un área super competitiva, que nos “tire pa’rriba”. Lo que sí se puede lograr, con imaginación y generosidad por parte de quienes hoy en su mayoría mal manejan el futbol, es “montar” un esquema más profesional, comprensivo/ integral y con mayor escala.
5. ¿Qué debemos buscar y porque vía? Las posibilidades de economía de escala se dan por la vía centroamericana, no hay otra, como es el caso en muchas áreas donde la cooperación regional en un marco de integración, juega un papel vital.
Otros países del área, al menos los tres del norte, donde el fútbol es rey, están en condiciones similares a Costa Rica. Panamá y Nicaragua han crecido y pueden dar más. Sólo Panamá realizó el sueño de ir al Mundial.
6. Alternativa propuesta. Una liga profesional rentable y lucrativaa la MLS, con equipos permanentes (4 por país tradicional, dos por Nicaragua y dos por Panamá, con posibilidades de expansión si hay rentabilidad), con su comisionado que organice el mercadeo de la liga y establezca los protocolos de gestión de cuerpos técnicos, jugadores, jugadoras, incluyendo transferencias y ventas internacionales, así como los estándares de comportamiento y arbitraje, entre otros aspectos, todo en perspectiva regional.

Los equipos de nivel A que no tengan la solvencia para ser miembros de esta Liga Premier Centroamericana, jugarían sus ligas nacionales e integrarían algo así como la Triple A de la MLB (el beisbol de Grandes Ligas), así como ligas y escuelas de futbol para niños a un nivel más básico. ¿Quiénes serían los dueños de los equipos? Supongo las cervecerías, televisoras, refresqueras y otras grandes empresas o inversionistas.
En el caso de Costa Rica, esto implicaría derogar o modificar la absurda ley que prohíbe que las cervecerías se involucren en el deporte, como si los costarricenses fueran una manada de borrachos impenitentes y fuera de control, seres humanos inferiores.
Las federaciones seguirían manteniendo su autoridad y representatividad a nivel nacional y cada país tendría su selección. Se apuesta a un mayor nivel deportivo al concentrar a los mejores jugadores en lo que sería la Liga Premier, así como una liga muy rentable, con mejores oportunidades para los jugadores de vincularse al fútbol extraregional.
7. Alternativa a lo propuesto… ¿las hay? La pregunta es retórica. Una posibilidad es quedarse como estamos, cada país con su insulso campeonato nacional, con la calidad dispersa y pretender que el campeonato mundial está a la mano, lo que a partir de los años treintas se hará muy difícil, con Canadá, México y EEUU, de nuevo compitiendo.
8. Corolario. Si usted quiere lograr algo distinto a lo que viene logrando, no pretenda que haciendo lo mismo, pueda lograr un cambio. Si quiere alcanzar metas importantes y extraordinarias, el cambio debe de ser drástico. ¿Si no…cómo?