Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
La medicina medieval aseguraba que los humanos están compuestos de cuatro humores básicos: bilis, fuego, tierra y una ira desmedida que se alimenta constantemente.
La rabia mucho más intensa que la ira, en el futbol se convirtió en la energía que lo define mejor.
La rabia es entonces cuando entra en escena Miguel “Piojo” Herrera, quien cometió errores evidentes como entrenador, pero que a la postre con su llegada vino a mostrarnos que el futbol nacional está en pelota.
Su desproporción en la conducción de la Selección fue tan grotesca, que parece sacada del realismo mágico, pero sin magia. Un entrenador que se comportó con sus decisiones como un papalote, que siempre seleccionó a su batallón de acuerdo a lo que le dictaban los dirigentes, la prensa y los aficionados.
Sería bueno saber quién recomendó y trajo a este entrenador para la Selección Nacional, sin que tuviera experiencia en dirigir una eliminatoria mundialista, aunque con muchos años como técnico de futbol.

Con ideas futbolísticas que nunca se adaptaron al material humano que tenía, o quizás porque ningún jugador las entendió.
Sin embargo, me brota una fantástica idea. Son esa clase de pensamientos que nadie había tenido antes y que resuelven un problema, que trae al futbol nacional por la calle de la amargura desde hace 10 años.
Las ideas brillantes son muy raras, y las cosas muy raras son un objeto de estudio francamente muy complicado.
Todo esto para ratificar que lo mejor que le pasó a nuestro futbol fue traer al “Piojo”, que vino a llevarnos de una vez al fondo, y no como en el pasado cuando clasificábamos de “chiripa” a los mundiales, que solo sirvieron para seguir barriendo bajo la alfombra la ineptitud de la dirigencia.

La realidad en el deporte es muy clara. Una selección triunfa, si la organización sabe por donde camina, y si los equipos del campeonato local están bien preparados.
En futbol la palabra mágica, la que describe mejor esa condición, es si se tiene equilibrio, porque para el futbol de Costa Rica ya no es clasificarse al mundial para recibir $10 millones como premio, ahora se trata de sentar bases sólidas.
Una buena organización debe tener una repartición de tareas, el ego individual de los dirigentes nos llevó al abismo, defendiendo cada uno a su equipo, tratando de quedar campeones nacionales o peleando para no descender.
Al inicio de esta eliminatoria muy pocos pensaban que no se clasificaría. La imaginación decía que al no estar Estados Unidos, México y Canadá nos daba un campo seguro.

Esa mayoría enfocaba las baterías en ganarle a Honduras. Nunca se pensó que los nicas y los haitianos se meterían agriando los sentimientos de la Selección Nacional.
Pero enhorabuena. Hay que agradecerle al “Piojo” y a estos dirigentes que se le cayeron los alfileres con que están sosteniendo nuestro futbol. ¿O acaso no se vieron los síntomas cuando Herediano y Saprissa quedaron eliminados del futbol centroamericano?
Además, que a los federativos no les importa mejorar la calidad ni los campeonatos de Liga Menor, donde gana el que más paga.
Ahora el decir es que se debe hacer un análisis profundo. ¿No sería mejor erradicar, antes, todo lo que está infectando el futbol desde hace 10 años, y entonces hacer ese análisis con nuevos dirigentes?

Me quedo con una frase que repite mi primo portugués: “Logo a gente ve”, (después veremos), si las personas nocivas se hacen a un lado asumiendo estoicamente su responsabilidad, o quieren seguir los mismos calentando una silla en la Federación de Futbol.
* El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto
Visitado 97 veces, 1 visita(s) hoy