Jose Luis Valverede, periodista.
Si alguien aprendió a vivir de religión y política, se llama Fabricio Alvarado Muñoz, de asesor a diputado, de diputado a asesor, con la Biblia como desodorante bajo el brazo.

Ver a Pilar, atea confesa en oración guiada por Fabri, es la antología del cinismo.
MANO Y PUÑO
Fabricio sostuvo de la mano a Rodrigo Chaves, de paso, le dio con los puños a Laura Fernández Delgado, a quien descalificó como aspirante a la presidencia de la república.
Su discurso, el típico fariseo, a quienes el propio Jesús, llamó sepulcros blanqueados.
El mensaje a Chaves directo, le cambio este triunfo temporal por el apoyo a mi candidatura.
Le dejó claro al gobernante en la puerta de salida, si en un hipotético caso, Laura es electa presidenta, lo designa ministro, no cuente con los votos de Nueva República, en otra de las tantas solicitudes de desafuero que llegarán al Parlamento.
LA BOLA
Como en la vecindad del Chavo del 8 emulando al egoísta Quico, Fabricio aspira a adueñarse de la bola, a cambio de arrebatársela de la mano, a modo de trueque, le ofrece impunidad temporal a Chaves.
La gran perdedora en el casi desafuero al saliente gobernante, es Laura Fernández Delgado, ingenua, en regazos del titiritero, no se ha dado cuenta.
RELIQUIA
La política es el reino de las falsedades y componendas, ver a Pilar Cisneros conversa, guiada en oración por Fabricio, pasará a los anaqueles de las falsas reliquias de la hipocresía.

Ya casi arranca la competencia por la silla presidencial, auguro la carrera de locos, el final insospechado, a lo mejor, alguna liebre inteligente, le gana a los descontrolados conejos.
Visitado 131 veces, 1 visita(s) hoy