Óscar Álvarez, comentarista internacional, RVCR.
Irán anunció el fin de “La guerra de los 12 días” y el primer ministro Benjamín Netanyahu proclamó la victoria de la alianza Washington-Jerusalén.
Desde la “Sala de situación” de la Casa Blanca el presidente Trump acompañado de su vicepresidente J.D. Vance, su Secretario de Estado, Marco Rubio y su Secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenó la ejecución de la operación “Martillo de Medianoche” que consistió en el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes de Fordow, Isfahan y Natanz. Sobre Fordow que es el búnker nuclear más profundo del mundo se lanzó una carga completa de bombas anti-búnker GBU-57 desde 6 bombarderos estadounidenses B-2 Spirit que devastaron la amenaza nuclear en dicho sitio.
De esta manera los Estados Unidos ingresó de manera directa en el conflicto geopolítico que también ya era directo entre las Fuerzas de Defensa de Israel y las Fuerzas Armadas de Irán. Inmediatamente el Vicepresidente J.D. Vance matizó asegurando que Estados Unidos no le estaba declarando la guerra a Irán sino solamente a su programa nuclear. Sin embargo a las pocas horas el gobierno de Teherán contestó declarándole la guerra a los Estados Unidos.
El presidente Trump había declarado a las redes sociales que se tomaría un par de semanas para decidir si atacaba las plantas nucleares iraníes. De manera que las autoridades de Teherán pensaron que podrían contar con dos semanas para reorganizarse. Así también a las pocas horas trascendió en algunos medios que los bombarderos B2-Spirit habían salido de una base militar estadounidense en Missouri con rumbo hacia el Océano Pacífico y más concretamente hacia la base de Guam, cerca de Filipinas y Taiwán.

Aquí también el liderazgo iraníe sacó cuentas de que Trump ubicaría sus aviones de ataque en esa base ubicada a unas 9 horas de vuelo de Irán. En fin tendrían tiempo suficiente mientras llegaba el ataque a los 15 días.
Sin embargo esa información era un señuelo, pues a las pocas horas los aviones B-2 Spirit llegaron desde Missouri pero por el Océano Atlántico y el Mediterráneo e ingresaron a Irán hacia la medianoche bombardeando Fordow, Isfahan y Natanz. Como había escrito el general chino Sun Tzu “El arte de la guerra es el engaño”.
Según fuentes cercanas a Trump, sobre Fordow se descargaron 30 toneladas de explosivos devastando el programa nuclear. Pero según fuentes de Irán los bombarderos afectaron sólo parcialmente la planta y no llegaron hasta la parte del búnker que está a 90 metros de profundidad. También según fuentes de Irán, sus autoridades habían tomado medidas de precaución trasladando el plutonio enriquecido hacia otro lugar dónde estaría a salvo. Estos temas están aún por confirmarse porque pueden ser parte de una guerra psicológica y de propaganda de los ayatolas.

En contraposición condenaron o reprobaron la Operación países tales como China, Rusia, Pakistán, Yemén y Arabia Saudita. En la América Latina se opusieron los gobiernos de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Colombia, Brasil y Chile, entre otros. Algunos gobiernos hicieron llamados a la solución pacífica y diplomática del conflicto, entre ellos México, Uruguay y Costa Rica.
Sin embargo muy pronto trascendió que ni China, ni Rusia están disponibles para apoyar militarmente a Irán y promueven una solución negociada y pacífica de la guerra. China conforme a su tradición de política exterior no participa en acontecimientos militares extranjeros y Rusia porque Vladimir Putin se encuentra absorbido por su propio conflicto con Ucrania y no puede distraer esfuerzos y recursos hacía otra confrontación bélica. Así también Putin alega que Israel es en parte un estado ruso parlante con aproximadamente dos millones de ciudadanos que hablan el idioma ruso, razón adicional para no tomar partido contra Israel.

Después de la “Operación de Medianoche” Irán ha replicado lanzando ataques a bases estadounidenses en el Medio Oriente, en países como Irak y también en Qatar. Desde Teherán se lanzaron misiles hacia Al Udeid en Qatar, la mayor base aérea estadounidense en la región. Sin embargo, los mismos sistemas anti-misiles de Qatar se encargaron de destruir todos los misiles.
Y por otra parte los siguientes gobiernos condenaron los ataques de Irán: Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Marruecos, Jordania, Líbano, Turquía, Yemen e incluso la Autoridad Palestina.
Otro intento de réplica provino del Parlamento de Irán donde se aprobó cerrar el Estrecho de Ormuz, una medida que sería finalmente aprobada y ejecutada por la Guardia Revolucionaria Islámica. Sin embargo la puesta en práctica de tal represalia es improbable pues afectaría las cadenas comerciales de los países vecinos de Emiratos Árabes, Omán, Qatar, Arabia Saudita, de la misma Europa Occidental y sobre todo de China, su principal socio comercial, que sería gravemente afectado en su fuente de suministros de petróleo y gas natural.

La misma cancillería china ya le solicitó al gobierno de Teherán que no cierre el Estrecho de Ormuz porque le perjudicaría gravemente. “Estas aguas son vitales para el comercio y deben mantenerse estables y sin interrupciones”, dijo el Comunicado de Prensa de la Cancillería china.
Conviene recordar que el “Eje de la Resistencia” conformado por los grupos proxyes a Irán se encuentra ahora muy debilitado: tanto Hamás está diezmado por los ataques de Israel a Gaza como Hezbollah, se encuentra diezmado especialmente después del operativo de los Beepers y los mismos Hutíes han renunciado a sus ataques en el Mar Rojo presionados por los castigos demoledores que les han causado las fuerzas de Defensa de Israel así como los ejércitos del Reino Unido y los Estados Unidos. En fin que Irán se encuentra cada vez más aislado en el mundo e incluso en el propio Medio Oriente.
Sin embargo, tanto las fuerzas armadas de Israel como las de Irán han continuado sus operativos bélicos, por lo que el mandatario estadounidense llama la atención a ambas partes y les solicita el fin de las hostilidades.

En el momento del estallido de esta guerra, Irán disponía de un plan de desarrollo de armas nucleares y misiles balísticos para eliminar al estado de Israel con uranio enriquecido suficiente para 9 bombas atómicas. Pero ya después de la “Operación León Ascendente” que lanzó Israel contra Irán como con la “Operación de Medianoche” lanzada por la fuerza aérea de los Estados Unidos, es muy posible que el arsenal nuclear y de misiles balísticos de Irán esté por lo menos muy disminuido e incluso eliminado.
Tal parece que “La guerra de 12 días” está llegando a su fin. Ambas partes tratarán de atribuirse la victoria.