Fernando Fernández, Revista Visión CR.

A ocho días de los comicios, el Consejo Nacional Electoral (CNE) todavía no ha concluido el escrutinio y no parece estar cerca de hacerlo.
«Todo el proceso electoral ha sido una batalla constante», admitió Cossette López, una de las tres integrantes del organismo comicial.

Durante el fin de semana, el árbitro ha sido incapaz de asignar un solo voto adicional a los dos principales candidatos en contienda: El empresario conservador Nasry Asfura, abanderado del Partido Nacional y a quien el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio su respaldo; y el presentador de televisión Salvador Nasralla, del Partido Liberal.
Y desde el viernes, la tabla de cómputos permanece igual, asignando a Asfura 1.132.321 votos (40,20%) y 1.112.570 a Nasralla (39,50%); es decir, una diferencia de apenas 19.751 sufragios. Esto, con el 88,2% de las papeletas contadas.
La Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos ha pedido a las autoridades electorales celeridad en el conteo y así poner fin a la incertidumbre en la que está el país centroamericano, algunas de cuyas causas te explicamos a continuación.

Fallos tecnológicos
Una de las primeras explicaciones para la demora en la publicación de los resultados de los reñidos comicios fueron los problemas técnicos que enfrentó la empresa ASD.
La firma colombiana fue contratada por el CNE para que se encargara de la transmisión de los datos preliminares, del escrutinio general y de la divulgación de resultados de los comicios.
«Durante la jornada se presentó una afectación en la disponibilidad de nuestra infraestructura tecnológica. Esta situación se derivó de un inusual y elevado volumen de solicitudes registrado a partir del 30 de noviembre de 2025, a las 22:30 horas», explicó la compañía en un comunicado.
ASD admitió que el volumen de consultas «superó ampliamente las estimaciones contempladas en las pruebas de carga realizadas previamente».
La empresa había garantizado al CNE que sus sistemas tendrían capacidad para atender 200.000 consultas por segundo durante las 24 horas del día, los siete días de la semana, reportó el diario hondureño La Prensa.
Y, como si esto no fuera suficiente, horas después las autoridades electorales denunciaron dos ataques cibernéticos.

«Le quedó grande el proceso (al contratista)», dijo Fernando Cerimedo, asistente de Asfura, a la agencia AFP.
Estas críticas fueron respaldadas por la Misión de Observación de la OEA, la cual denunció «la marcada falta de pericia en el desarrollo y ejecución, especialmente de las soluciones tecnológicas» durante los comicios.
El partido Libre de la presidenta saliente Xiomara Castro, que quedó en tercer lugar, exigió el domingo la «anulación total» de las elecciones, alegando «injerencia» de Estados Unidos, informó la agencia AFP.
Sin embargo, las autoridades pidieron paciencia tanto a los candidatos como a los ciudadanos y recordaron que la legislación les otorga 30 días para dar a conocer al ganador de los comicios.
Pero, para añadir más confusión y dudas sobre la capacidad de la contratista, este domingo, otro miembro del CNE, Marlon Ochoa, denunció que alguien modificó «el código fuente del sistema de transmisión de datos y de escrutinio general».

«El software de la transmisión fue modificado sin utilizar las tres llaves, es decir, que alguien tuvo acceso al sistema ya sellado, lo abrió, introdujo cambios y volvió a cerrarlo al margen de las garantías previstas en la Ley Electoral de Honduras», afirmó el consejero, quien fue designado por el oficialista partido Libre.
Anomalías en algunas actas
De las 16.858 actas escrutadas hasta el viernes, 2.407 presentan «inconsistencias», lo que obligará a un recuento voto por voto, según el ente electoral.
Sin embargo, Nasralla elevó la cifra de actas con problemas a las 5.000.
«Dejen de robarme los votos en el CNE», exigió el viernes aspirante del Partido Liberal, quien aseguró que un recuento de las actas con problemas y con las restantes le otorgará una ventaja de 40.000 votos sobre su rival conservador.
Las denuncias de Nasralla sirvieron para que el gobernante partido Libre solicitara al CNE la anulación total de las elecciones, por considerarlas un «desastre».
Rixi Moncada, candidata de la formación de la saliente presidenta Xiomara Castro, ocupa el tercer lugar con 543.675 papeletas (19,30%).

La solicitud del partido en el gobierno fue rechazada por Nasralla.
«No hay que anular las elecciones, hay que poner a alguien que cuente lo que ya se votó, aunque tarde lo que tarde», declaró el aspirante presidencial.
En un contexto tan reñido, esos votos también podrían ayudar a definir un ganador.