Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
Cómo están pesando los dos puntos perdidos frente a Nicaragua el 9 de septiembre.En ese partido se dio un resultado impensado de 1 a 1 y fue el primer paso en falso hacia el mundial.
Dos meses después los nicaragüenses, serán los electores de Haití, Honduras y Costa Rica para clasificar directo al mundial o quizás a la repesca.
Los haitianos tienen cinco puntos, Honduras ocho y Costa Rica seis. Hurra, dependemos de nosotros. ¿Será eso cierto? Parcialmente cierto, aunque la H la tiene más fácil.

Veamos: el 13 de noviembre Costa Rica viaja a jugar contra la Selección de Haití, y cinco días después los haitianos tendrán como último partido la visita de Nicaragua.
En esas mismas fechas, (13 de noviembre) Honduras jugará contra Nicaragua en ese país y cierra el 18 contra Costa Rica en San José.
Con ese panorama Haití tiene sus dos últimos partidos en casa, Honduras con dos salidas a Nicaragua y Costa Rica. Y nuestra Selección primero visita a los haitianos y cierra contra Honduras en San José.
La gran oportunidad para clasificar es que la Selección Nacional le gane a Haití y a Honduras.
¿Será que Costa Rica estancada en su nivel futbolístico logre mejorar? Según lo demostrado, hasta ahora, los hondureños ganaron lo que tenían que ganar, y los haitianos son un revólver con una bala, mientras los ticos no se sabe si acudirán con balas verdaderas o de salva frente a Honduras.
El futbol se basa en los resultados. En este caso los puntos perdidos ante Nicaragua están pesando más que el punto ganado. “El Piojo” y los dirigentes no se percataron del embrollo en que se habían metido, siguieron creyendo en la garra, no en el futbol de los jugadores y perdieron cuatro puntos más en los siguientes partidos frente a Haití en casa,(3 a 3), y de visita en Honduras (1 a 1).

Frente a Haití y Honduras la selección jugó a no ganar en partidos aburridos y autolimitados, a pesar de la energía desplegada al final de los juegos donde apenas empatamos.
El “Piojo” será recordado y criticado por elegir un equipo para solo mantenerse en los partidos.
La gran pregunta parecía ser: ¿aprendió Miguel Herrera del primer partido de la eliminatoria contra Nicaragua? La respuesta de acuerdo a lo que planteó en los siguientes dos juegos es que no lo hizo.
Contra Haití tuvo el triunfo pero en esas dudas emocionales casi pierde el partido. Frente a Honduras empezó con una temerosa alineación para sacar el empate. Su apuesta a ganar nunca fue la idea inicial.
La elección de Miguel “Piojo” Herrera, por su filosofía de juego, fue la peor elección de un entrenador para clasificar con tranquilidad al mundial donde México, USA y Canadá ya estaban sembrados. Además que el grupo de Haití, Honduras y Nicaragua preveían un ralito grupo.

La pregunta entonces no es si vivimos un retroceso futbolístico inevitable, sino quién está permitiendo que ocurra.
Cuando faltan dos partidos en la clasificación directa al mundial, seguimos dependiendo de nosotros si los ganamos, pero el baile de Byron Bonilla, después de anotarle a la Selección en el primer partido, es el baile que nos tiene al borde del fracaso.
** El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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