Fernando Fernández, Revista Visión CR.

La necesidad del hombre de ir siempre más allá le ha llevado a escalar grandes montañas, atravesar océanos y cruzar continentes. Sin embargo, lo que yace en las profundidades de nuestro planeta siempre ha ejercido una especial fascinación sobre el ser humano. Este es un repaso a las cuevas más profundas conocidas en el planeta. Todas ellas están ubicadas en la exrepública soviética de Georgia.
La cueva de Veryovkina, un tiquete al centro de la tierra
La cueva más profunda del planeta se halla en el Cáucaso oriental, concretamente en los montes de Gagra (república autónoma de Abjasia, en Georgia). Hoy se sabe que la cueva Veryovkina tiene un total de 2.212 metros de profundidad, lo que le ha permitido convertirse en el lugar en el que se puede estar más cerca del centro de la Tierra.


La entrada a la cueva es prácticamente vertical y se encuentra a una altitud de 2.285 metros sobre el nivel del mar, entre las montañas de Krepost y Zont. El descenso de los primeros 400 metros es muy complejo, debido a la estrechez del camino, de ahí que, hasta 2016, fuera imposible inspeccionar mucho más allá de los primeros 440 metros de la gruta.
A los 800 metros de profundidad la cueva se divide en varias ramificaciones, como si de un laberinto se tratara, con grandes cavidades (de dimensiones similares a las de una gran ciudad) y con ríos que humedecen el ambiente y generan un frío intenso. La temperatura de la cueva oscila entre los 4 y los 7 grados centígrados durante todo el año y su humedad puede alcanzar el 100%. Además, cuando llueve o nieva de manera importante, sus ríos subterráneos se desbordan.
Cueva de Krúbera-Voronya
Muy cerca de ella se encuentra la cueva de Krúbera-Voronya, con unos 2.200 metros de altitud, en el valle de Ortobalagan. Hasta hace apenas unos años se consideraba la cueva más profunda del mundo, pero la de Veryovkina le hurtó el título en 2018.

Fue descubierta en 1960 por exploradores soviéticos que la bautizaron en honor del geógrafo ruso Aleksander Kruber. Por aquel entonces, el grupo tan solo se atrevió a adentrarse hasta los 180 metros de profundidad. Hoy se sabe que la gran cavidad supera los 2.000 metros de profundidad, y se cree que todavía puede ser aún más larga, ya que está conectada con otras cavernas que forman parte del mismo sistema.
Como su prima Veryovkina, esta gran cavidad está conectada con el agua. En ella, sin embargo, se pueden encontrar en forma de cascadas, ríos y hasta lagos subterráneos. Se cree incluso que está conectada directamente con el mar Negro.
Cueva de Sarma
La cueva de Sarma está ubicada también en los montes Gagra, al igual que las dos primeras cavidades. Es la tercera cueva más profunda registrada en el mundo y su profundidad actual (1.830 metros) fue medida en 2012 por un equipo dirigido por Pavel Rudko.

La Cueva de la Nieve también se encuentra en Georgia, en la cordillera del Cáucaso. Es el sistema de cuevas más complejo de la antigua Unión Soviética y se localiza entre los Montes de Bzib en un estrechamiento de las Calizas jurásicas.
La cueva tiene una profundidad de 1.753 metros, y la recorren hasta 23 kilómetros de galerías. Está formada por varias salas, pero es la más grande la que alberga un verdadero espectáculo helado. Este gran salón subterráneo está recubierto por una gruesa capa de nieve y hielo, que complementan al enorme glaciar que esconde, el más grande del mundo subterráneo.