
Hoy, como todos los jueves, viajaremos a un lugar muy especial: la cordillera del Himalaya, con el Everest como techo del mundo, que atrae a aventureros y a amantes de la naturaleza hacia su imponente monumento natural.
Este sistema montañoso se extiende por cinco países: Nepal, la india, China, Bután y Pakistán, ofreciendo un desafío único para los amantes del trekking.
El Himalaya incluye las cordilleras más altas del mundo, con nueve de los diez picos más altos del planeta, incluido el Monte Everest. Ubicado a lo largo del Himalaya oriental, el Paisaje Sagrado del Himalaya transfronterizo se extiende desde el parque nacional Langtang de Nepal, a través de la India y hasta la Reserva Natural Estricta Jigme Khesar de Bután, cubriendo un área de 39,021 km². El 73.5% del paisaje se encuentra en Nepal, el 24.4% en la India y el 2.1% en Bután.

El Paisaje Sagrado del Himalaya representa dos regiones prioritarias en el Complejo Ecorregional del Himalaya Oriental, identificadas bajo las Ecorregiones Globales 200 de WWF, a saber, el Bosque de Coníferas y Frondosas del Himalaya Oriental y las Praderas Alpinas del Himalaya Oriental. Los ecosistemas dentro de este paisaje albergan una biodiversidad diversa y de importancia global.
Iniciado por los gobiernos de Nepal, India y Bután, en colaboración con WWF Nepal, el Paisaje Sagrado del Himalaya (SHL) se desarrolló para preservar el frágil y complejo mosaico de biodiversidad, lograr la conservación a la vez que se crean medios de vida sostenibles y se sustenta la diversidad cultural y las tradiciones en la región del Himalaya Oriental, de importancia mundial. El Gobierno de Nepal declaró posteriormente el Paisaje Sagrado del Himalaya en 2006.

La zona alberga a cinco millones de personas de diversas culturas que hablan 40 idiomas. Sin embargo, la mayoría se enfrenta a la pobreza extrema y necesita medios de vida sostenibles. Si bien WWF Nepal ha estado trabajando en la región desde 1961, sus bosques se ven sometidos a una gran presión debido a la creciente demanda de madera y cultivos alimentarios. Las áreas protegidas se están convirtiendo en nichos aislados, y las redes criminales internacionales están vaciando los bosques de fauna exótica.
El impacto del cambio climático global está derritiendo el otrora imponente Himalaya a un ritmo nunca antes registrado en la historia de la humanidad, poniendo en peligro una fuente vital de agua dulce para miles de millones de personas en Asia.

El paisaje alberga una notable variedad de flora y fauna, con más de 85 especies de mamíferos y más de 440 especies de aves, entre ellas el carismático leopardo de las nieves, el leopardo nublado, el panda rojo y el lobo tibetano.
Este destino fascinante ofrece, a lo largo de sus aproximadamente 2.400km con más de 100 montañas que superan los 7.000metros de altitud, las más desafiantes y encantadoras rutas de trekking, tales como las emblemáticas del Campo Base del Everest, circuito campo base Annapurna, Valle Langtang, Manashlu y Mustang, llevando a los excursionistas a través de gran variedad de paisajes, pasando por arrozales hasta altas mesetas, gracias a las diversidad geográfica de la zona, dónde se contemplan glaciares, profundos valles y picos nevados.

Estas rutas por el Himalaya pueden llevar a los amantes del trekking a un desafío físico y mental, con cambios climáticos extremos y terrenos abruptos y desafiantes, pero obteniendo la recompensa de los impresionantes paisajes, el contacto con las gentes del lugar, y como no, la satisfacción personal de llegar a la meta marcada. Todo un viaje interior de emociones compartidas y arropadas por el increíble entorno natural del Himalaya.
A los que se pueden considerar parte muy importante e indispensable de este entorno son los Sherpas, una de las etnias que habitan las regiones montañosas del Nepal, que desarrollan un papel primordial en el acompañamiento de los aventureros que se adentran en el corazón del Himalaya, son porteadores, guías, y muchas veces consejeros de alpinistas que acuden a estas montañas a cumplir una meta, experimentar el Himalaya.

Los sherpas cuentan con una fisiología particular adaptada a la altura, por lo que sus cuerpos utilizan el oxígeno de manera más eficiente que las persona que viven a nivel del mar, por lo que los excursionistas han de hacer una climatización a la altura antes de emprender los grandes trekking por la zona, lo que permite adentrarse unos días en la vida cotidiana de los pueblos Nepalís.
Bien es cierto que la presencia masiva de expediciones ha ayudado al desarrollo económico de la zona, también ha tenido un gran impacto medioambiental, dado que los desechos generados constituyen un gran problema.
Se han llevado a cabo numerosas expediciones para la recogida de residuos acumulada liberando gran parte de la montaña, aun así, las autoridades gubernamentales han impuesto leyes sobre la limitación de la cantidad de basura puede generar cada expedición. Por ello, es necesario un compromiso general de turismo responsable y una concienciación que pueda asegurar el orden, el buen estado del entorno y la conservación del medio ambiente.

Poder disfrutar de la naturaleza en estado puro que ofrece el Himalaya, poner a prueba la fortaleza física y mental, compartir paisajes inigualables y enriquecernos con la cultura y el calor de sus gentes, una invitación a apreciar y proteger la belleza natural que lo hace inigualable, son lo que hace que la experiencia vivida sea un tesoro para siempre.
