Erwin Wino Knohr*, Revista Visión CR.
Un águila está sobre la rama de un árbol sin hacer nada. Un pequeño conejo ve al águila y le pregunta: ¿puedo sentarme como tú y no hacer nada?
“Claro”, le responde el águila.
El conejo se sienta debajo del árbol y se relaja. De pronto aparece un zorro y se come al conejo.
El conejo se sienta debajo del árbol y se relaja. De pronto aparece un zorro y se come al conejo.
La moraleja es sencilla: para estar sentado sin hacer nada debes estar en la cima.
¿Cuántos años tiene el futbol de Costa Rica de no hacer nada y creer que está en la cima?
En el año 2010 Keylor Navas fue el último jugador con calidad contratado en Europa. Antes lo hizo Paulo Wanchope en 1997, Bryan Ruiz en 2006, Giancarlo “Pipo” González en 2007, Celso Borges 2009.
Con ellos se terminó el producto natural de calidad para la exportación. Ahora salió Manfred Ugalde después de 15 años, como el nuevo referente.

Hace 30 años los países de la Unión Europea, a raíz de la Ley Bosman,(aprobada el 15 de diciembre de 1995), donde los jugadores dejaron de ser esclavos de sus equipos, comenzaron a planificar la estrategia para formar jugadores que pudieran vender y de paso nutrir sus selecciones nacionales.
Los dirigentes del futbol de Costa Rica, posiblemente, ni siquiera se dieron por enterados de esta reforma, lo cual nos llevó a un callejón sin salida, porque nuestros jugadores ya no tienen calidad natural, como cuando Costa Rica estaba en la cima, igual que el águila sobre la rama del árbol.
Para entenderlo mejor: Los equipos y los dirigentes dejaron de invertir en ligas menores, (Joseph Joseph en su CAR insinúa algunos destellos), al creer que a los jugadores les basta con la malicia del jugador de potrero.
Por supuesto es más fácil y económico contratar jugadores extranjeros que no tienen cabida en sus países, que darle continuidad y apostar por jóvenes nacionales pero que tengan calidad.
Sin embargo la tendencia es decantarse con jugadores jóvenes mete pata, correlones, altos y fuertes, pero faltos de inteligencia futbolística.
Seamos honestos: ¿Acaso vimos algún jugador con calidad en la pasada Copa de Oro?
Ellos no tienen la culpa, los culpables son los que diseñan el futuro y lo hacen planificando con lo que les dice la IA y estrategias añejas que dieron frutos hace 25 años.

El zorro se comió el conejo que se relajó porque pensó que estaba, que seguía en la cima, mientras Panamá, Honduras, Guatemala y hasta Nicaragua evolucionaron.
El pasado no va a regresar, pero continuamos pensando que el azar y la suerte es el camino al éxito, y en ese camino hay una fila enorme de fracasos.* El autor tiene una Maestría en Comunicación. Licenciatura en Periodismo y Educación Física. Además es entrenador de Futbol y Baloncesto.
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