Fernando Fernández, Revista Visión CR.

Orlando Gill se ha vestido de héroe con Paraguay en el Mundial 2026, al ser parte fundamental para que pudieran eliminar a Alemania en tanda de penales en los Dieciseisavos de Final, logrando atajar dos de los cobros alemanes.
El portero -de 26 años- tuvo una actuación destacada durante los 120 minutos de juego, teniendo atajadas importantes que beneficiaron para que pudieran mantener el 1-1.

¿Quién es Orlando Gil?
Orlando Gill es, sin duda, uno de los nombres que más ha comenzado a llamar la atención dentro de la nueva generación de futbolistas paraguayos. Nacido el 11 de junio de 2000 en San Lorenzo, Paraguay, el guardameta construyó su camino desde abajo hasta convertirse en una de las apuestas importantes del arco de San Lorenzo de Almagroy de la Selección de Paraguay.
Concasi dos metros de altura (1.98 m), Gill destaca desde el primer vistazo por su presencia física bajo los tres postes. Sin embargo, su crecimiento no solamente se explica por su estatura, sino también por su evolución técnica y mental en una posición donde la seguridad y la personalidad son fundamentales.

Sus primeros pasos fueron en el fútbol paraguayo, formándose en clubes como Club 13 de Junio y las divisiones inferiores de Club Sportivo San Lorenzo. Ahí comenzó un proceso que lo llevó a debutar profesionalmente y posteriormente cruzar la frontera para buscar una oportunidad en Argentina.

En 2024 llegó a San Lorenzo de Almagro inicialmente para integrarse al equipo de reserva. Su rendimiento hizo que poco a poco ganara protagonismo hasta quedarse con un lugar en el primer equipo. En enero de 2025, el club argentino decidió adquirir parte de sus derechos y darle continuidad con un contrato hasta 2027.
Su historia también está marcada por la paciencia. A diferencia de otros arqueros que reciben oportunidades desde edades tempranas, Gill tuvo que esperar, competir y aprovechar cada momento para demostrar que podía estar al máximo nivel. Esa constancia terminó colocándolo en el radar del cuerpo técnico de Paraguay.
Su momento con la sele de Paraguay
Su debut con la selección mayor llegó en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026, en la victoria de Paraguay frente a Perú por 1-0 en septiembre de 2025. Desde entonces comenzó a aparecer como una alternativa para ocupar un puesto que históricamente ha tenido grandes referentes en el fútbol paraguayo.
Más allá de sus reflejos, una de sus principales virtudes es el dominio del área gracias a su tamañoy capacidad para imponerse en el juego aéreo.
Todavía tiene margen de crecimiento, especialmente en la toma de decisiones y experiencia internacional, pero su evolución lo coloca como uno de los proyectos más interesantes del fútbol guaraní.
Orlando Gill representa una nueva etapa para Paraguay: un arquero joven, con presencia física y con la oportunidad de escribir su propia historia en una posición que ha sido protagonista durante décadas en la selección albirroja.
El guardameta de la Albirroja se ha ganado el cartel de una de las grandes revelaciones del Mundial 2026. Después de completar una fase de grupos sobresaliente, el arquero llegó al momento de máxima tensión frente a Alemania convertido en uno de los futbolistas más determinantes del conjunto de Gustavo Alfaro.
A sus 25 años, Gill ha pasado de ser un nombre relativamente desconocido para el gran público a convertirse en uno de los porteros que más está dando que hablar en el campeonato. Y contra Alemania no fue diferente, ya que paró dos penaltis en la definitiva tanda de dieciseisavos (Havertz y Woltemade) para permitir a su selección pasar a la siguiente fase. Algo que es un precedente histórico, ya que es la primera tanda de penaltis que Alemania pierde en un Mundial en toda su historia. Y eso es mucho decir.
Nacido en San Lorenzo, Paraguay, Orlando Gill dio sus primeros pasos en el fútbol de su país antes de dar el salto a Argentina, donde encontró la oportunidad de consolidarse en la élite.
Desde su llegada a San Lorenzo de Almagro, el guardameta no tardó en hacerse con la titularidad gracias a su seguridad bajo palos, sus reflejos y una personalidad impropia de un futbolista con tan poca experiencia en la máxima competición argentina. Su crecimiento ha sido constante y esa evolución terminó abriéndole definitivamente las puertas de la selección paraguaya.
Hace unos días, Chilavert habló sobre el hoy héroe de Paraguay en referencia a su juego: No habla, juega mudo. El fútbol es comunicación, más para el arquero», comentó el mítico jugador paraguayo cuando le preguntaron por el arquero titular de su selección. «Cuando pasan tres cuartos de cancha, nuestros defensores ya están dentro del área y él debería gritar para que jueguen 10 metros fuera del área», concluyó Chilavert.
Además, Chilavert cuestionó la decisión de Gustavo Alfaro de mantener la incógnita sobre el portero titular hasta prácticamente el día del partido. A su juicio, esa falta de claridad pudo pasar factura a Gill. «Los arqueros sienten. Antes de irse de Paraguay, tendría que tener decidido quién es el arquero. Esas dudas le transmiten inestabilidad emocional al arquero», sentenció.

Pero Orlando Gill y Paraguay fueron los encargados de romper un registro que parecía intocable. Durante décadas, las tandas de penaltis fueron sinónimo de éxito para el conjunto germano, hasta el punto de que el propio Gary Lineker inmortalizó la famosa frase de que «el fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y al final siempre gana Alemania».
Esta vez, sin embargo, la historia fue diferente. La Albirroja acabó con uno de los grandes mitos de los Mundiales al convertirse en la primera selección capaz de derrotar a Alemania desde el punto de penalti en la máxima competición.
El hombre de confianza de Gustavo Alfaro
Paraguay llevaba tiempo buscando estabilidad en la portería y Gustavo Alfaro la encontró en Orlando Gill. El seleccionador argentino apostó por él como titular y el arquero ha respondido con actuaciones de enorme nivel. Sus intervenciones fueron decisivas para que la Albirroja superara la fase de grupos y alcanzara las eliminatorias, firmando algunas de las mejores paradas del campeonato.
Su liderazgo también ha sorprendido. Pese a su juventud, transmite tranquilidad a la defensa y se ha convertido en uno de los líderes silenciosos del equipo.
Los números explican por qué Orlando Gill está siendo uno de los porteros del torneo. Durante la fase de grupos fue uno de los guardametas con más intervenciones del campeonato, acumulando 17 paradas, además de destacar por su capacidad para dominar el área y actuar como un portero adelantado cuando el equipo necesitaba defender lejos de su portería.
Su rendimiento fue tan alto que terminó la primera fase como el portero mejor valorado del Mundial según el Power Ranking de la FIFA, por delante de algunos de los grandes nombres del fútbol internacional.