Luis Paulino Vargas, economista y académico.

Es la cosa más ridícula que jamás he escuchado, la mentira más torpe y grotesca que nadie pudo inventarse.
Stella, mujer pacífica donde las hay, protectora de animales, cuidadora de personas con discapacidad, de inteligencia aguda, de mente creativa, de escritura desenvuelta y perspicaz.
Mujer de más de 60 años, ella misma es una persona discapacitada, con serios problemas de movilidad.
¿Stella? ¡¡¡Qué cosa más absolutamente absurda!!! ¡¡¡Qué semerenda idiotez!!!

Me queda clarísimo que el propósito no es simplemente propagandístico, es, sobre todo, intimidatorio.
Es un mensaje para todos quienes hacemos oposición, defendemos la democracia y las libertades y nos resistimos a la imposición de una dictadura.
Es un mensaje histérico que grita: «hoy es Stella, mañana puede ser cualquier otro».
Es un mensaje que quiere imponer tapabocas. Es una amenaza para toda la oposición.

Es el heraldo de la dictadura, lo que serían capaces de hacer si logran tener el poder que quieren tener.
Es fascismo, es propaganda sin escrúpulos, sin alma y sin vergüenza.
Es Goebbels redivivo, con su trituradora de mentiras, cinismo y descaro.
Para Stella, todo mi cariño, solidaridad y respaldo.
La verdad triunfará, querida Stella, tu grandeza moral y tu nobleza humana están muy por encima, infinitamente por encima, de esta podredumbre chavista.