El Ascenso de Costa Rica en la Libertad Económica

El Ascenso de Costa Rica en la Libertad Económica

Reflexiones sobre el informe 2025 del Fraser Institue de Canadá.

Oscar Álvarez, politólogo y analista internacional.
El reciente Informe Economic Freedom of the World 2025 del Fraser Institute nos deja con unas noticias alentadoras para Costa Rica: un sólido primer lugar en el ranking de libertad económica de la América Latina y un 14 lugar en el ranking global, basado en datos de 2023, con una puntuación de 7.85 que lo catapulta al cuartil superior entre 165 países.
Es un salto impresionante desde el 29° puesto en 2020, cuando la puntuación rondaba los 7.46.
¿Qué explica este avance? Principalmente, logros en estabilidad monetaria y apertura al comercio internacional, que han sido como un ancla en tiempos turbulentos. Pero no todo es color de rosa: áreas como la regulación y el tamaño del gobierno aún muestran rezagos, con puntuaciones por debajo de 7.
En este ensayo, buceo en los datos del dataset del Economic Fredom World para CR, explico por qué brillamos en algunos frentes y patinamos en otros, y esbozo un camino realista para pulir lo que falta. Al final del día, esto no es solo números; es una lección sobre cómo equilibrar libertad económica con equidad social en un mundo impredecible.
Libertad, igualdad, desarrollo y justicia social, considerando en la reforma constitucional – El Independiente
Imagine por un momento que la libertad económica es como el oxígeno para una economía, sin ella, todo se ahoga en burocracia y estancamiento. Eso es lo que mide el índice EFW del Fraser Institute, un barómetro que desde 1970 rastrea cómo los países permiten a sus ciudadanos tomar decisiones sobre su trabajo, ahorros y comercio sin que el Estado les pise los talones (Gwartney et al., 2025).Con 45 indicadores repartidos en cinco áreas clave, el informe de 2025, publicado hace apenas unos días, pinta un panorama mixto: la libertad global ha crecido desde 2000, pero la pandemia la hizo retroceder casi una década.Para Costa Rica, sin embargo, la historia es distinta. Ese 14 puesto global, por delante de gigantes como Alemania o Japón, nos convierte en el faro de América Latina, Chile en 26, México en 70. Usando el dataset detallado para 2023, voy a desmenuzar esto no como un robot escupiendo datos, sino como alguien que ha seguido de cerca cómo hemos navegado crisis, desde la pandemia hasta la inflación global. ¿Por qué subimos? ¿Qué nos frena? Y, sobre todo, ¿cómo lo arreglamos para no quedarnos en un “casi bien”?El EFW no es un capricho ideológico; se arma con datos duros del Banco Mundial y el FMI, escalados de 0 a 10 según cómo nos comparamos globalmente. Para Costa Rica en 2023, el dataset revela un perfil equilibrado pero con picos y valles. Aquí va una tabla rápida para no perdernos:

Área Puntuación Rango Global Notas Rápidas del Dataset
1. Tamaño del Gobierno 7.46 39 Transferencias altas (8.44) por bienestar social, pero consumo (5.57) come terreno privado.
2. Sistema Legal y Derechos de Propiedad 6.76 37 Judicial independiente (7.22), pero contratos lentos (5.22) y policía floja (4.70) generan dudas.
3. Dinero Sólido 9.53 4 Inflación controlada (8.98), volatilidad baja (3.25) —¡un orgullo!
4. Libertad para el Comercio Internacional 8.50 36 Aranceles mínimos (1.49%), apertura financiera (7.47) gracias a tratados como CAFTA.
5. Regulación 6.98 42 Crédito privado fuerte (10.00), pero horas laborales rígidas (3.00) y burocracia (2.78) ahuyentan empleos.

Estos números no mienten: correlacionan con realidades tangibles, como ingresos 6.2 veces más altos en países top versus los de cola. Pero vayamos al grano: ¿qué hay detrás?

Empecemos por lo que nos hace sonreír. En Dinero Sólido (9.53, 4° lugar), somos casi imbatibles. ¿El secreto? El Banco Central ha jugado como un ajedrecista: targeting de inflación al 3%, tasas altas para domar presiones post-pandemia, y un colón que se apreció en 2023 gracias a remesas y exportaciones estables. La desviación estándar de inflación en 3.25 habla de predictibilidad, inversores odian las sorpresas. Piensa en cómo esto atrajo a Intel y a turistas eco-conscientes: el PIB creció 5.3% el año pasado, y el IED subió un 10%. En un vecindario con hiperinflación en Venezuela, somos el oasis.

Invierto en dólares o colones?

Luego, Libertad para el Comercio Internacional (8.50, 36° lugar). Aranceles bajitos (1.49%) y una desviación de solo 9.60% muestran que no jugamos al proteccionismo tonto. El CAFTA-DR y las zonas francas han sido clave: exportamos piñas, café y chips sin dramas aduaneros, con barreras no arancelarias en 8.67. Recientemente la digitalización de puertos cortó tiempos a la mitad, y la apertura financiera (7.47) facilitó flujos de capital. Resultado: diversificamos de bananos a high-tech, y las exportaciones saltaron 10%. Es como si hubiéramos abierto las ventanas justo cuando el mundo necesitaba nearshoring —y nosotros, listos para el show.

Estas fortalezas no son casuales; son frutos de políticas pragmáticas que equilibran apertura con protección social, algo que estudios como los de Hall y Lawson (2014) vinculan directamente a +2% extra en IED por punto de mejora.

Ahora, lo que duele. En Regulación (6.98, 42° lugar), patinamos por leyes laborales de los 70s que suenan bien en papel pero matan flexibilidad. Horas reguladas en 3.00 y carga burocrática en 2.78 significan que armar un negocio toma meses, y despidos cuestan un ojo (8.17). Informalidad al 45%, desempleo juvenil >15%, es un círculo vicioso que golpea más a mujeres y jóvenes. Compara con Singapur, ellos flexibilizan y crean empleos; nosotros, nos atamos de pies y manos.

El Tamaño del Gobierno (7.46, 39° lugar) es un arma de doble filo. Transferencias en 8.44 financian salud y educación universal, bravo por el IDH 58 global, pero consumo (5.57) e inversión estatal (6.24) chupan oxígeno privado, con gasto social al 20% del PIB. La austeridad de Chaves bajó déficits al 4%, pero la deuda al 60% acecha, y el GINI en 49.2 grita desigualdad.

Por último, Sistema Legal y Derechos de Propiedad (6.76, 37 lugar): independencia judicial (7.22) es un plus democrático, pero contratos que tardan años (5.22) y policía poco confiable (4.70) espantan inversionistas. La usucapión (squatting legal tras 10 años) es un dolor de cabeza para bienes raíces, y la corrupción percibida (6.58) no ayuda. En el World Justice Project (2022), rankeamos bajos en enforcement; es como tener un candado flojo en la puerta.

Costa Rica lidera en libertad económica en América Latina

En Tamaño del Gobierno, optimicemos: condicionalidades en subsidios (estilo Bolsa Familia) para targeting preciso, liberando 2% del PIB para infra. Eso elevaría inversión (6.24) sin tocar el welfare que nos define.

Para Legal, invirtamos en juzgados digitales y acortemos usucapión a 5 años con registros obligatorios +1 punto fácil, atrayendo FDI inmobiliario.

Si implementamos esto vía una ley marco, como propone el BTI (2024), el índice podría tocar 8.2 en 2028, sumando 3-4% de crecimiento anual. No es utopía; es pragmatismo costarricense: pura vida con números.

Costa Rica no es Hong Kong, ni quiere serlo, pero este ranking 14 nos recuerda que la libertad económica no es dogma, sino herramienta para la inclusión. Hemos brillado con estabilidad y apertura porque confiamos en el mercado sin ser ciegos; ahora, toca aflojar nudos en regulación y legal para que el barco vuele.

En un 2025 donde el mundo duda, somos prueba de que se puede crecer, equitativo y libre. ¿El próximo paso? Manos a la obra, antes de que el momentum se enfríe. Investigaciones futuras con paneles VAR en el dataset Economic Freedom World nos dirán si la causalidad es tan clara como parece.

BIBLIOGRAFíA :

Gwartney, J., et al. (2025). Economic Freedom of the World: 2025 Annual Report. Fraser Institute.

Hall, J.C., & Lawson, R.A. (2014). Economic freedom of the world: An accounting of the literature. Contemporary Economic Policy, 32(1), 1-19.

IMF. (2023). Costa Rica: Article IV Consultation.

OECD. (2023). Economic Surveys: Costa Rica.

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