De la Naturaleza al Espíritu: El talento como don recibido que se perfecciona

De la Naturaleza al Espíritu: El talento como don recibido que se perfecciona

«Cuando reconocemos las virtudes, el talento, la belleza de la madre tierra, algo nace en nosotros, algún tipo de conexión, nace el amor». (THICH NHAT HANH).

César G. Fernández Rojas, profesor jubilado, miembro fundador Comisión Nacional de Ética y Valores.

Michaels y otros (2001) definen el talento como la suma de las capacidades de una persona: sus dotes intrínsecos, sus habilidades, su conocimiento, su experiencia, su inteligencia, su aptitud, su juicio, su actitud, su carácter y su impulso. (Michaels, E.; Handfiel-Jones, H.; Axelord, B. (2001). The war for talent. Boston: McKinsey & Company, Inc. Apud. Benavides Almeida. La fórmula del Talento.).

El talento se considera un factor multidimensional porque no se limita a una sola habilidad o conocimiento, sino que vincula el potencial de los recursos estratégicos, competencias técnicas, emocionales, sociales, culturales y éticas que interactúan entre sí para generar valor en distintos contextos. Esta visión reconoce que el talento humano es complejo y dinámico, capaz de adaptarse y aportar en múltiples dimensiones de la vida laboral, organizacional, comunitaria y profesional.(Cfr. Mauricio Alexander Gómez-Pedraza, Alba Lucía Meneses-Báez. El talento académico: una revisión conceptual. Universidad católica de Colombia https://orcid.org/0000-0002-3665-Research Gate.https://www.researchgate.net › … › Audit.).

Gardner (1983) descubrió que los niños con talento no obtenían mejores calificaciones que otros niños brillantes en los tests de razonamiento moral y social. (Cfr. Charles Morris. Psicología Prentice Hall. 7ª. Edición. México. Pág.296).

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Mi pregunta plantea el debate clásico, que extraigo de la definición de Michael y otros: ¿el talento es un factorbiologicista-innato, predeterminado por la genética- o es un don, una capacidad especial, espiritual, que se recibe y se cultiva?

Si partimos del principio innatista, hay cualidades inherentes de la persona que no provienen de la familia, la educación, la experiencia o el entorno, sino de su propia constitución.

En tal sentido, en el talento habría un determinismo donde la libertad se reduce a una herencia genética; escenario erigido al ADN humano donde el fulgor divino se funde con la bioquímica de los sistemas vivos. Las pruebas de inteligencia valoran muchas de esas capacidades potenciales.

Pero, el talento, socialmente, se despliega como una construcción abierta, donde, aunado a la la libertad, se expande en la cultura, el aprendizaje, el ambiente y la experiencia; escenario erigido en la memoria colectiva donde la inteligencia humana se entrelaza con la vocación, la creatividad y la ética de los sistemas sociales.

La noción de libertad fundamentada en el libre albedrío para fortalecer el entendimiento, el juicio y la agudeza oscila entre dos imágenes fundamentales: la expansión progresiva y el fulgor súbito. Aristóteles, Epicteto y Platón ofrecen tres perspectivas que, lejos de excluirse, se complementan en una dialéctica fecunda. Kant y Jung ofrecen dos rutas para la orientación interior.

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En Aristóteles, la libertad se concibe como expansión racional, el despliegue gradual de la virtud mediante la deliberación. En Epicteto, la libertad se revela como fulgor interior. Es un instante de claridad en el que el sujeto reconoce que lo único verdaderamente libre es su juicio. En Platón, la libertad se articula como ascenso y expansión hacia lo inteligible; la verdad se manifiesta como iluminación súbita que transforma el pensamiento. Kant ofrece la brújula ética en el plano de la razón práctica y Jungla brújula simbólica en el plano del alma.

El talento se puede entender como una predisposición natural de las personas aunado al hábito de la potencia activa (la sustancia espiritual que para Aristóteles es la conciencia trascendente, el alma que es el todo y para Jung si la decisión es auténtica para la totalidad del ser).Aunado al espíritu libertario, el talento es bioquímica en expansión que se alimenta de la revelación: proceso ético que se construye paso a paso y es acontecimiento luminoso que irrumpe con claridad. En esta tensión se cifra su riqueza filosófica: el talento es hábito y epifanía, crecimiento y agudeza, camino y visión.

Hay personas que poseen una o diversas competencias: 1.Talentos Intelectuales: Analíticos: capacidad de razonamiento lógico, matemático y científico. Lingüísticos: dominio de idiomas, comunicación escrita y oral. Investigativos: indagación rigurosa, descubrimiento y generación de conocimiento. Estratégicos: pensamiento crítico y resolución de problemas complejos.

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2. Talentos Artísticos y Creativos: Música: interpretación, composición y producción sonora. Artes visuales: pintura, escultura, fotografía, diseño gráfico. Literatura: escritura, poesía, narrativa. Artes escénicas: teatro, danza, actuación.

3. Talentos Sociales y Emocionales: Empatía: comprensión profunda de las emociones ajenas. Comunicación: transmisión clara y persuasiva de ideas. Trabajo en equipo: cooperación y mediación de conflictos. Liderazgo: capacidad de inspirar y guiar hacia objetivos comunes.

4. Talentos Físicos y Deportivos: Resistencia: fuerza y capacidad aeróbica .Coordinación motriz: equilibrio, agilidad y precisión. Disciplina deportiva: constancia en el entrenamiento y la competitividad. Expresión corporal: danza, artes marciales, gimnasia.

5. Talentos Profesionales y Técnicos: Gestión y organización: administración, planificación y logística. Tecnológicos: programación, robótica, innovación digital. Científicos aplicados: investigación práctica y descubrimientos. Comerciales: negociación, ventas y marketing. (Esta tipología se redactó con ayuda de la IA).

Esa predisposición natural de las personas a desarrollar el hábito de la potencia activa se lleva a cabo con la presencia de la virtud que determina el principio de una acción. Es el principio del movimiento hacia la perfección de la potencia; para santo Tomás de Aquino la virtud designa cierta perfección por orden a su fin, y el fin de la potencia es su acto.

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Cuando referenciamos el talento como un don, éste es, en esencia, un regalo o cualidad especial que una persona recibe, ya sea de manera natural, espiritual o simbólica. La palabra viene del latín donum (regalo, presente). Considérese como una Gracia espiritual. En la tradición cristiana, se refiere a los dones del Espíritu Santo: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios.(Cfr. Santo Tomás de Aquino (Tommaso d’Aquino, 1225–1274), teólogo y filósofo dominico, Doctor de la Iglesia. Obra: Summa Theologiae, especialmente en la Prima Secundae, cuestión 68-70, donde desarrolla la doctrina de los dones del Espíritu Santo).

Para santo Tomás las facultades racionales del ser humano: inteligencia y voluntad no están programadas para un solo acto fijo, sino que se dirigenlibremente hacia muchas opciones o posibilidades; la razón y la voluntad pueden elegir entre muchos caminos.

Esas posibilidades necesitan hábitos operativos buenos (virtudes) para elegir el camino adecuado: la persona virtuosa posee talento, integridad ética y excelencia técnica, para que esas facultades se orienten de manera estable hacia el virtuosismo.

Es propio recordar que la repetición de los actos buenos forma una disposición que guía a la inteligencia y la voluntad a la perseverancia, la disciplina, el perfeccionamiento, la creatividad, el estímulo y la determinación ética y estética.

Explica santo Tomás: El ser humano posee inteligencia y voluntad; pero también tiene apetitos sensitivos, o sea, deseos y emociones que, aunque son más básicos, también pueden ser guiados por la razón y la voluntad.

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Estas potencias no son virtudes en sí mismas, porque no están naturalmente orientadas de manera perfecta a hacer el bien (a desarrollar el talento).Para que funcionen correctamente, necesitan una perfección añadida: los hábitos buenos (virtudes).La virtud es, entonces, ese hábito que orienta, capacita y perfecciona nuestras facultades para que se haga el bien y alcancen su fin. (Los cinco párrafos precitados fueron parafraseos de citas de santo Tomás utilizadas por Jesús García López en su obra El sistema de las virtudes humanas, Editora de Revistas, México, 1986, pp. 75-84).

Autores como Montaigne y, en parte, Gardner, reconocen que hay una raíz natural que distingue a cada individuo.Sin embargo, la naturaleza humana es esencialmente mudable por la libertad interior (Proaíresis) que desarrolla el cuidado de sí mismo y de su alma (Epimeleia Heautou). Fundamentos de la tradición filosófica socrática y platónica, y que fue retomado más tarde por los estoicos y por pensadores modernos como Michel Foucault.

Autores como Gladwell y Goleman subrayan que el talento depende de la práctica, el entorno y la dimensión afectiva emocional. El riesgo consiste en concebir el talento, únicamente, como una predisposición divina, sin reconocer la disciplina, el perfeccionamiento y la determinación que lo sustenta.

El talento se cultiva en la disciplina, se enciende con la educación y se expande en el encuentro, dentro del tejido social. Es energía que se afina en la práctica y se multiplica en la convivencia, mostrando que su sentido verdadero no está en la posesión aislada, sino en la relación vivencial que fortalece la experiencia.

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Esta última frase la ejemplificó Celso Borges jugador de futbol de LDA en la entrevista con Roger Bolaños Vargas, al consultarle sobre talento y la disciplina: “Si, pero es que vieras que yo no me considero un talento sobrenatural. Yo creo que me fue muy bien porque fui capaz de entrenarme mejor que el resto en una etapa formativa (…) Tuve muchos compañeros muchísimo mejores que yo, y aun así fui más tenaz en lo que quería para mi vida.

(…) Fui capaz de hacer todos los sacrificios que había que hacer, algunos muy dolorosos, para poder tener la carrera que tengo. Si me preguntas de que tuviera un talento excepcional, no creo. Lo que me gusta es que soy muy asociativo, me gusta que todo el mundo se sienta bien y se pueda potenciar”. (Revista Dominical. La Nación.Roger Bolaños Vargas. Entrevista a Celso Borges: El exceso de elogios puede debilitar mucho a un jugador. Domingo 18 de enero de 2026).

El talento es un don compartido. Se fortifica y dignifica como sustancia compuesta de cuerpo humano, alma racional y afectividad. Cada persona porta talentos que son su potencia singular, en tanto que la vocación es la dirección teleológica que orienta esa potencia hacia el bien común.

La vocación es una orientación interior, un llamado que da sentido y dirección al uso de las aptitudes personales. Tiene un matiz ético y existencial: no solo “puedo hacerlo”, sino “estoy llamado a hacerlo”. El talento, más allá de ser una aptitud individual, se convierte en un patrimonio colectivo cuando se reconoce y se cultiva como capacidad para el trabajo en equipo o en función de la comunidad.

La vocación es don de vida

En el contexto costarricense esta noción se vincula con la dignidad del trabajo, la educación inclusiva, la dignidad, la libertad, la creatividad y el bien común, como motor de la transformación social.

De seguido se ofrece una bibliografía comentada sobre el concepto de talento, que combina rigor académico.Se redactó con la ayuda de la IA.

  1. Howard Gardner – Inteligencias múltiples.
  • Definición: El talento se manifiesta como una forma particular de inteligencia que permite un rendimiento superior en un área específica.
  • Comentario: Gardner abre la puerta a reconocer la diversidad de talentos como inteligencias múltiples, dignificando la diferencia.
  • Referencia: Gardner, H. (1983). Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences. Basic Books.
  1. Daniel Goleman – Inteligencia emocional.
  • Definición: Talento es la habilidad especial para realizar tareas, vinculada a la autoconciencia y la gestión emocional.
  • Comentario: Goleman nos recuerda que el talento no es solo técnico, sino también afectivo, un “abrazo” emocional que potencia la acción.
  • Referencia: Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. Bantam Books.
  1. Robert Sternberg – Teoría triárquica de la inteligencia.
  • Definición: Talento es un conjunto de habilidades prácticas, analíticas y creativas aplicadas a la resolución de problemas.
  • Comentario: Sternberg integra lo racional y lo creativo, mostrando que el talento es melodía entre razón e imaginación.
  • Referencia: Sternberg, R. (1985). Beyond IQ: A Triarchic Theory of Human Intelligence. Cambridge University Press.
  1. Malcolm Gladwell – La práctica y el contexto.
  • Definición: El talento es una combinación de habilidades y circunstancias que permiten destacar en cualquier actividad.
  • Comentario: Gladwell subraya la importancia del entorno y la práctica, recordándonos que el talento florece en comunidad.
  • Referencia: Gladwell, M. (2008). Outliers: The Story of Success. Little, Brown and Company.
  1. Michel de Montaigne – Ensayos.
  • Definición: El talento es capacidad natural, pero depende del entorno para desarrollarse.
  • Comentario: Montaigne nos invita a ver el talento como raíz que necesita tierra fértil: tradición y contexto.
  • Referencia: Montaigne, M. (1580). Essais. París.
  1. Juan Carlos Pérez Briceño et al. – Gestión del talento humano.
  • Definición: El talento humano es el conjunto de capacidades, competencias y potencialidades que permiten a las organizaciones alcanzar sus objetivos.
  • Comentario: En el ámbito empresarial, el talento se convierte en patrimonio colectivo, un recurso estratégico que dignifica la acción común.
  • Referencia: Pérez Briceño, J.C., Haro Sarango, A.F., Núñez Fiallos, M.F., Molina Jiménez, A.G., & Rubio Molina, P.G. (2023). Un estudio teórico y bibliométrico sobre la gestión del talento humano. Universidad Técnica de Ambato.

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El talento, desde Montaigne, aparece como una aptitud natural que requiere tierra fértil para florecer. Gardner y Sternberg lo despliegan como inteligencias múltiples y habilidades que, al entrelazarse, revelan las capacidades de la diversidad humana. Goleman añade la dimensión afectiva, recordando que el talento no es solo destreza, sino también un sustento emocional que fortalece las actividades académicas, los oficios y el servicio a otros.

Gladwell, por su parte, invita a mirar el horizonte: el talento no se explica sin el contexto y la práctica que lo sostienen. Finalmente, en el ámbito organizacional, Pérez Briceño y colaboradores lo conciben como patrimonio colectivo, un conjunto de competencias que permite a las sociedades alcanzar sus objetivos.

Dimensiones del talento:

Lo innato y lo aprendido. Ejemplo: Un niño con facilidad para la música que, además, dedica horas a practicar el piano. El talento no es solo la chispa inicial, sino también la disciplina que lo convierte en horizonte.

Lo individual y lo comunitario.Ejemplo: Una persona con habilidad para organizar equipos que, en lugar de brillar sola, crea espacios de colaboración en su barrio o el trabajo. El talento se convierte en patrimonio colectivo.

Lo racional y lo afectivo.Ejemplo: Un médico que combina su conocimiento técnico con empatía hacia sus pacientes. El talento no es solo saber curar, sino también saber acompañar.

El contexto como catalizador.Ejemplo: Un joven con capacidad para el deporte encuentra apoyo en una comunidad deportiva local. Sin ese entorno, su talento quedaría limitado.

La santidad como plenitud. Ejemplo: Un médico con talento científico: Conocimiento, experiencia y habilidad técnica.Virtud: Prudencia, amabilidad y entrega en el trato con pacientes.Santidad: Filantropía, servicio desinteresado, viendo en cada paciente un hijo de Dios.

 

El talento como vocación de santidad.Redactado con la ayuda de la IA.

El talento, considerado como don recibido, alcanza su plenitud cuando se integra en la vocación universal a la santidad. La santidad es una acción humana transfigurada por la Gracia:un camino donde los dones divinos se convierten en actos concretos de virtud, vida de amor a Dios y al prójimo.

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La santidad, tal como enseña el Concilio Vaticano II en Lumen Gentium (cap. V), no es un privilegio de unos pocos, sino el llamado de todos los fieles a transformar sus talentos en actos de caridad, justicia y servicio. Así, el talento se convierte en camino de santidad cuando, perfeccionado por la virtud y elevado por la Gracia divina, se orienta hacia el bien común y la gloria de Dios.

El talento necesita ser perfeccionado por la virtud (prudencia, justicia, fortaleza, templanza).La santidad es la plenitud de esa virtud, donde el talento deja de ser solo habilidad y se vuelve acto de amor y entrega.La Gracia divina transfigura el talento humano, lo eleva y lo orienta.

Bibliografía sobre talento y santidad:

Santo Tomás de Aquino

  • Summa Theologiae, I-II,        q.68–70.
    Explica cómo las potencias humanas (entendimiento, voluntad, apetitos) necesitan ser perfeccionadas por hábitos virtuosos y dones del Espíritu Santo. Se fundamenta la idea de que el talento humano se orienta hacia la santidad mediante virtud y gracia.

San Agustín

  • Confesiones. Testimonio personal de cómo las capacidades humanas (talentos intelectuales y afectivos) se convierten en camino de santidad cuando se ordenan hacia Dios.

Concilio Vaticano II

  • Lumen Gentium,(1964), capítulo V: La vocación universal a la santidad.
    Documento clave que enseña que todos los fieles, independientemente de sus talentos o estado de vida, están llamados a la santidad en lo cotidiano.

Catecismo de la Iglesia Católica (1992).

  • Numerales,2012–2016. Explica que la santidad es la plenitud de la vida cristiana y que los talentos humanos, perfeccionados por la virtud y elevados por la gracia, se convierten en medios de santificación.

San Juan Pablo II

  • Christifideles laici       (1988).
    Exhortación apostólica sobre la vocación y misión de los laicos. Subraya cómo los talentos personales deben ponerse al servicio de la Iglesia y del mundo como camino de santidad.

Papa Francisco

  • Gaudete et exsultate (2018).
    Exhortación apostólica sobre la santidad en el mundo actual. Destaca que la santidad se vive en lo ordinario, cuando los talentos se convierten en actos de amor, justicia y servicio.

 

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