Fernando Fernández, revista Visión CR.
Camine! Camine! Camine!
Un nuevo estudio ha descubierto que dar 10.000 pasos al día es sinónimo de padecer un menor riesgo de enfermedades cardiacas, diabetes tipo 2 y otros proiblemas de salud.

Se ha convertido en un mantra del bienestar: Da pasos. Lo ideal son 10.000 al día. Pero, ¿cuántos pasos se necesitan realmente para obtener beneficios para la salud? ¿Y qué hace exactamente por el cuerpo caminar? Nuevos estudios indican que la cifra mágica es de unos 7.000 pasos diarios.
Alcanzar esa cifra está relacionado con un riesgo significativamente menor de padecer problemas de salud tan variados como demencia, cardiopatías, depresión, diabetes de tipo 2 y cáncer.
Según el estudio, pu blicado en la revista «The lancet Public Health, ese impacto oscilaba entre una reducción del 6% del riesgo de cáncer y una disminución del 38% en el caso de la demencia.
Dar 7.000 pasos al día también redujo en un 28% el riesgo de caídas, que pueden ser mortales para las personas mayores. Los resultados «desmienten el mito de que 10.000 pasos al día deberían ser el objetivo para una salud óptima», afirmó en un comunicado el doctor Daniel Bailey, profesor de comportamiento sedentario y salud en la Universidad Brunel de Londres, que no participó en el estudio. Dar 7.000 pasos al día equivale a caminar entre 5 y 7 kilómetros, según el tamaño de la zancada y la edad de la persona.

Las conclusiones del estudio no sorprenderán a quienes estén familiarizados con los beneficios del caminar para la salud del corazón.
Caminar a paso ligero aumenta la frecuencia cardíaca, mejora la circulación, reduce la presión arterial y puede ayudar a perder peso.
Pero el nuevo análisis es el primero que explora cómo el hecho de dar pasos puede frenar el riesgo de múltiples problemas de salud, según el equipo internacional de investigación.

Los investigadores analizaron los datos de más de 160.000 personas en el estudio y descubrieron incluso que quienes caminaban a daban solamente 4.000 pasos al día, tenían mejor salud que las personas sedentarias quee caminaban unos 2.000 pasos al día.
Cuanto más caminaban las personas, mejor les iba si padecían enfermedades cardiacas. Sin embargo, el estudio halló que, en el caso de otros problemas de salud, los beneficios parecían disminuir a partir de los 7.000 pasos diarios. «Las implicaciones en el mundo real son que las personas pueden obtener beneficios para la salud con sólo pequeños aumentos de la actividad física, como dar 1.000 pasos más al día», dijo Bailey.
El informe tiene algunas limitaciones, sobre todo que las conclusiones sobre el cáncer y la demencia son menos seguras porque los datos proceden de pocos estudios. Además, algunos de los estudios incluidos no tuvieron plenamente en cuenta otros factores que podrían influir en los resultados sanitarios, como la edad o la fragilidad.
Aun así, los investigadores afirmaron que los resultados podrían ser alentadores para las personas que no son muy activas, dado que 7.000 pasos diarios puede ser un objetivo más realista que el objetivo no oficial de 10.000 pasos.