Abandono y violencia fomentan individuos sociópatas

Abandono y violencia fomentan individuos sociópatas

  • Entre las causas que activan ese trastorno de la personalidad, se incluyen factores tales como sufrir maltrato o descuido en la niñez o haber experimentado una vida familiar inestable o violenta durante la infancia.
  • Según lo ha indicado UNICEF, aunque no hay una cifra exacta que indique con precisión el número de niños abandonados en el mundo, se calcula que existen millones de ellos que sufren situaciones de vulnerabilidad. La organización estima que alrededor de 50 millones de niños están desarraigados, y cerca de 150 millones viven en las calles mientras otros muchos, residen en instituciones u orfanatos.
  • De acuerdo con datos publicados por la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) el pasado mes de abril, “más de 125.709 niños, niñas y adolescentes sufrieron maltrato infantil en nuestra nación durante 2024, según los registros del Patronato Nacional de la Infancia (PANI); la institución recibió 94.240 denuncias en todo el país. Las principales formas de violencia reportadas fueron el maltrato físico, la negligencia, el abuso emocional y el abuso sexual.

Adriana Núñez, periodista Visión CR

“La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices”

 (Albert Einstein)

En un libro publicado en 2006 por los sicólogos canadienses Robert Hare y Paul Babiek, titulado “Víboras con traje: cuando los psicópatas van al trabajo”, los autores reconocen una diferencia clara entre psicopatía y sociopatía.

Descuidar a los niños provoca en ellos grandes traumas y sufrimiento que pueden trastornar su personalidad

La psicopatía supone que el individuo no tiene ni empatía ni sentido de la moral mientras que la sociopatía, es un indicativo de que el sujeto “sí tiene sentido de la moral y una conciencia bien desarrollada, aunque su sentido del bien y del mal no es el mismo que el propio de la cultura de su entorno familiar”.

Así lo subraya y amplía Rafael López Pérez, Máster en Criminología y experto en perfiles criminológicos, al señalar que “la psicopatía es un trastorno del desarrollo asociado a determinados tipos de comportamiento”, en tanto que la sociopatía adquirida es muy distinta, pues generalmente en ese caso, “el sujeto presenta conductas antisociales provocadas por lesiones procedentes de traumas, cirugía o demencia”.

Aunque no existe una forma segura de prevenir la aparición del trastorno de la personalidad antisocial en personas en riesgo, lo cierto es que los padres, maestros y pediatras están en la capacidad de detectar en los niños, señales de advertencia tempranas, sobre todo porque los investigadores médicos han sido enfáticos al indicar que en la mayoría de los casos, la conducta antisocial se origina en la infancia. Darse cuenta a tiempo permite que se pueda brindar atención oportuna.

De acuerdo con lo expuesto, lo lógico sería que en un país como el nuestro, donde la criminalidad va en aumento y muchos de los delincuentes son incluso menores de edad, la situación debería contar con los programas, recursos económicos y apoyo efectivo no sólo del gobierno central sino también de las instituciones educativas -públicas y privadas-  de las instituciones de seguridad y de las de salud, incluidos EBAIS, clínicas, hospitales y los colegios profesionales de médicos y psicólogos.

¿Cómo detectar el trastorno?

El trastorno de la personalidad antisocial, denominado también sociopatía, es una alteración de la salud mental en la cual una persona no demuestra un claro discernimiento entre el bien y el mal e ignora los derechos, las reglas y sentimientos de los demás.

La violencia e inestabilidad familiar durante la infancia pueden provocar conductas inadecuadas en los niños

Las personas que padecen esa alteración, tienden a hacer enojar o molestar a otros de forma intencional, manipulan o tratan a los demás con crueldad o indiferencia sin sentir remordimiento alguno por su comportamiento.

Lamentablemente, muchas de las personas con trastorno de la personalidad antisocial, cuyos síntomas usualmente aparecen antes de los 15 años de edad, violan la ley y se convierten en delincuentes. Además, suelen mentir, actúan de manera violenta o impulsiva y frecuentemente presentan problemas por el consumo de drogas ilícitas y alcohol. Además, se les dificulta cumplir de forma constante con sus responsabilidades familiares, laborales, académicas o económicas.

Síntomas principales

Entre los síntomas visibles del trastorno de conducta, los especialistas citan varios problemas de comportamiento graves y persistentes, tales como:

Agresión hacia personas y animales, destrucción de bienes, mentiras y deshonestidad, robo, violación grave de las reglas establecidas,

Otras conductas que también alertan sobre este desorden en adultos y jóvenes se presentan cuando el individuo ignora qué está bien y qué está mal, miente para aprovecharse de los demás, se comporta de manera insensible o simplemente no respeta a otras personas.

En Costa Rica existen miles de niños en riesgo social que podrían transformarse en delincuentes

Muchos de ellos, tienen un fuerte sentido de superioridad y se muestran como personas extremadamente obstinadas. Se exponen a situaciones de peligro sin tener en cuenta ni la seguridad propia ni la ajena, y en general, además de actuar con hostilidad, no sienten culpa por haber herido o lastimado a un semejante.

Pese a que el trastorno de personalidad antisocial se considera una afección que dura toda la vida, en algunas personas, hay síntomas -como la conducta destructiva y delictiva- que pueden disminuir con el tiempo según sea el abordaje profesional en cada caso, o conforme avanza la edad y van adquiriendo mayor conciencia de las consecuencias que tienen sus actos.

¿Qué origina el trastorno?

A pesar de que se desconoce la causa exacta del trastorno de la personalidad antisocial, las investigaciones sobre el tema sugieren algunos factores entre los cuales destacan:

En algunos individuos, los genes pueden hacerlos vulnerables a desarrollar un trastorno de la personalidad antisocial, que ante situaciones difíciles de la vida -entre las que destacan el abandono y el abuso- puede activarse.

Los síntomas del trastorno de personalidad antisocial se producen en la infancia y pueden abordarse a tiempo

Algunos investigadores del tema, consideran que los cambios en la forma en que funciona el cerebro pueden haberse producido durante el desarrollo de este órgano. Pero todos coinciden en que, efectivamente, ciertos factores contribuyen a aumentar el riesgo de sufrir el trastorno de personalidad antisocial. Entre ellos:

  • Diagnóstico de un trastorno de la conducta infantil
  • Antecedentes familiares de trastorno de personalidad antisocial, otros trastornos de personalidad o enfermedades mentales.
  • Maltrato o descuido durante la infancia
  • Vida familiar inestable o violenta durante la infancia

Los estudios realizados dan cuenta de que los hombres tienen mayor riesgo de tener trastorno de personalidad antisocial que las mujeres.

El panorama ha sido descrito claramente en numerosos artículos, estudios y publicaciones médicas. Y la cruda realidad en la que está inmerso el país por la inseguridad cotidiana es la señal mas significativa de que hay que ponerle atención al tema. De ahí que la responsabilidad que de ello se deriva es la de incrementar y fortalecer los programas de atención a la niñez y juventud costarricenses para evitar que una gran parte de ellos se transformen en sociópatas y delincuentes.

 

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