Federico Paredes, analista agroambiental.

Una de las formas más creativas de hacer educación ambiental es por medio de los llamados Centros de la Naturaleza (en inglés Nature Centers), que no son otra cosa que sitios especializados en facilitar la interpretación de la naturaleza, del medio ambiente, la conservación de la biodiversidad y de las diferentes formas de obtener energía de fuentes blandas o verdes, por ejemplo.
Los CdN no necesariamente deben de estar bajo la jurisdicción del Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE) y más bien deben ser manejados por diversas ONG, municipios, sedes académicas de las universidades e inclusive por entidades o corporaciones de orden privado.

Los temas o aspectos que puede cubrir un Centro de la Naturaleza son muy variados; el ciclo del agua, la biodiversidad, el reciclaje, aspectos del riesgo climático, extinción de especies, valor de la sostenibilidad, la dinámica del suelo, la agricultura regenerativa los diferentes tipos de contaminación, los ecosistemas acuáticos, importancia de los zoocriaderos, la cosecha de agua, las áreas silvestres protegidas (parques y reservas), significado de los corredores biológicos y energías blandas, entre muchos otros.
Digamos que hubiese un mandato para que las municipalidades facilitaran o pusieran a funcionar, dentro de su jurisdicción, un Centro de la Naturaleza. Eventualmentepodrían tener presupuesto para desarrollarlo o, de no tenerlo, estarían en capacidad dearticular acciones para lograr los fondos que se los permitiera. El MINAE o algún colegio profesional como el de Biólogos, el CFIA, el de Agrónomos o el de Geólogos, podrían perfectamente dar su asesoría técnica para lograr este objetivo en temas específicos.

Ahora bien, ¿Cuál es el propósito o la idea de tener estos Centros? Sociedades más desarrolladas (Europa, EUA, Canadá, Japón), los han puesto en marcha y con ello han descubierto que son un excelente vehículo para sembrar conciencia sobre la necesidad de conocer y proteger los recursos que la Naturaleza nos da, así como las posibles soluciones a los grandes desafíos que enfrenta el mundo, como la contaminación en sus diferentes formas, las extinción de las especies y los retos del cambio climático.
Idealmente un CdN debería estar cerca de un bosque o masa forestal, de manera que se diseñen senderos naturales en los que se pueda hacer interpretación de los recursosde la zona: reconocimiento de aves, clases de árboles, topografía y suelos aledaños, formas de agricultura regenerativa, prevención de desastres naturales y otrosaspectos similares.

Hacer exhibiciones interactivas es otra de las grandes oportunidades. Por ejemplo, hacer una exposición sobre residuos valorizables y las posibilidades de reutilizar éstos en el arte, en el agro, en la casa, en la escuela, se convierten en una muy buena forma de interactuar con públicos-meta: escolares, amas de casa, agricultores, universitarios.
Los CdN podrían establecer un calendario de celebraciones ambientales, tales como el Día del Árbol, Semana de los Recursos Naturales, Día Mundial del Medio Ambiente, Día del Suelo, Día de los Parques Nacionales, Día Mundial de los Océanos y así por el estilo.

En buenos términos, un CdN es la combinación de un museo con una aula dinámica de aprendizaje, que, como se ha señalado, no es únicamente para escolares de primaria o de secundaria, sino para todo público, con la idea de cambiar conciencias y actitudes.
En general, un muy bien estructurado CdN se convierte en un motor de actividades. Dentro de estas podemos citar: talleres educativos, caminatas guiadas, huertos ecológicos y jardines botánicos, campamentos de verano y charlas magistrales, concurso de fotos, recetas de ensaladas con plantas de la zona y hasta avistamiento de meteoritos en una noche bien despejada.
Una excelente labor que podría hacer un CdN, es desmitificar ciertas creencias que aún prevalecen entre la población. Por ejemplo: todas las culebras son venenosas, todos los murciélagos son “chupadores de sangre”, todos los sapos expelen una leche tóxica, muchos insectos como la “María seca” o el “Juan palo” son peligrosos, todas las abejas y avispas son peligrosas por sus picaduras, todas las arañas son malas.
Algunos CdN podrían, además, desarrollar un mariposario para poder aprender de las mariposas y su gran diferencia con sus primas, las mariposas nocturnas, aparte de conocer del proceso de la metamorfosis. Igualmente podría crear una especie de jardín botánico, con plantas de su área o con orquídeas en peligro de extinción. Como se ve, las posibilidades son muchas.

Un CdN para su buen funcionamiento, debe de contar con un grupo director básicoque integre una persona de la municipalidad, uno de la empresa privada, uno de un centro educativo, un dirigente de la comunidad, un representante del MINAE, el MAG o del MCyJ, por ejemplo.
Como país, tenemos mucho que conocer, proteger y enseñar, de ahí la importancia de contar con estos Centros en las siete provincias y de ser posible en los 84 cantones que hay en el territorio nacional. Es un esfuerzo que realmente vale la pena.